Crónicas Tzargarianas I: El Albor De Un Imperio

Capítulo 78: Prueba de Lealtad.

Dos semanas después en el bosque negro al sur de la ciudad de Fronda.

Ariel Ishar, ya cumplía un par de semanas en entrenamiento, se levantaba temprano, ayudaba al reducido grupo de mujeres refugiadas del campamento en los quehaceres del mismo y después asistía al entrenamiento de defensa personal, manejo de armas, desarme y rearmado de las piezas simples. Marun y Soleg eran los comandantes, y una mujer, la que tocaba música, responde al nombre de Aya, Ariel supo que era la sobrina de Soleg y aparentaba un duro carácter, era como la tercera al mando del equipo, Marun enseñaba como convertir cualquier cosa en un arma de contundencia, desde un simple lapicero, hasta un arma láser pequeña, donde apuntar y donde herir o matar desde el campo teórico.

Ariel estaba impaciente de ir a alguna misión lo más pronto posible, sin embargo, Marun no hablaba frente a ellos todavía sobre ese tema, solo decía que debían entrenar mucho más. Soleg les enseñaría las cosas básicas sobre mecánica para poder resolver cosas básicas, y como sabotear transportes enemigos. Soleg también coordinaba las patrullas del bosque, iban grupos de seis, divididos en parejas por si se acercaban patrullas tzaring, o alguna indeseada visita llegaba al campamento, también cazaban animales para comer o ahuyentar depredadores que pusieran en peligro la paz del improvisado puesto rebelde.

Un día, Soleg les dijo que les enseñaría a armar bombas explosivas de bajo costo, hechas con materiales de ferreterías y con productos de limpieza. Esa misma tarde, Marun llega con las provisiones para armar bombas y pide que descarguen las cajas que venían camuflados como herramientas y accesorios de limpieza. Ariel se ofrece a ser parte de la cadena humana, y descargan las cajas de materiales.

Ariel, observa que Marun y Soleg se ubican delante del vehículo de carga y hablan en voz baja, Marun le susurra algo a Soleg y este asiente que si, Ariel no presta mucha atención, sigue en lo suyo, en eso, un niño refugiado deja caer una pequeña pelota de plástico con la que jugaba y se detiene debajo del vehículo, Ariel se apresta y corre llegando al carro y se agacha para agarrar el juguete, levanta su mirada y ve por debajo, las piernas de los comandantes, Marun y Soleg quienes conversan entre sí logrando escuchar un diálogo entre ambos comandantes.

—El Doctor Enán ya salió para Zenobia a llevar otra familia. —dijo Marun.

—¿Regresará pronto?

—¡Creo que no volverá!, por ahora no se sabe de un tal Profesor Karnuc, la policía lo busca y es un viejo que casi está ciego.

—¿Y en donde está?

—Nadie lo sabe, aparentemente está con un familiar que también está oculto con él.

—¿La chica Ariel, podría saber?

—No lo sé Soleg, quizás, ¿y cómo están todos los reclutas?

—Aún no están del todo listos, debo enseñarles como armar bombas, debemos tener cuidado, no me confió en este equipo para la misión ya que aún están novatos.

—Te queda poco tiempo para prepararlos, el comando dijo que lanzaríamos la ofensiva para hacernos notar.

—¿Han dicho una fecha clave?

—¡No!, pero me dijeron que estemos listos, esa son las órdenes, así que estén o no listos estos reclutas, cuando me avisen me los llevo para las misiones.

—Está bien Marun, te entiendo, apresuraremos el intensivo.

Ariel sale del lugar sin ser notada y se siente alarmada.

«El profesor Karnuc, ¿pero qué he hecho?, debe estar escondido, pero en donde se podría esconder un viejo casi ciego», Ariel se sentía mal por el profesor. «Debo hablar con Marun para que me deje buscar al profesor, debo ayudarlo.» Ariel estaba agobiada.

—¡Escuchen bien todos, después del descanso, habrá clases de armar explosivos, todos puntuales por favor —ordenó Soleg al grupo.

Ariel trata de conversar con Marun, pero este se mantiene a raya, o estaba ocupado con Soleg, o estaba de recorrido, en un momento inesperado salió sin ser visto, Ariel lo buscaba pero no daba con él, se reúne después con Soleg para recibir la instrucción, y en medio de la clase, una mano le toca su espalda.

—Marun, te andaba buscando.

—Debo conversar a solas contigo Ariel.

—¿Conmigo a solas, qué ocurrió?
Marun saca a Ariel del grupo y la llevan a un paraje en el húmedo bosque, la niebla no dejaba ver un poco más allá de diez metros, en medio de la espesa vegetación al estilo selva negra que rodeaba a la ciudad de Fronda.
Cuando llegan a un claro, Marun se detiene ante una extrañada Ariel algo contrariada con el hombre.

—¿Qué cosa tan importante tienes que conversar conmigo Marun?

—Sabes quién es Remir Karnuc?

—¡Si sé quien es! Él es un profesor, trabajaba donde yo trabajé.

—¿Conociste a Maya Groi?

—Si, la conozco, por causa de ella estoy huyendo.

—El profesor Karnuc está desaparecido, ¿tienes alguna idea de donde pueda estar?

—De verdad, tengo tiempo sin verle.
Marun, camina unos metros dándole la espalda a Ariel, y luego repentinamente se da vuelta y saca su arma con su brazo extendido apuntando a Ariel, camina ante ella que está extrañada por la actitud de Marun, que tiene cara de molesto. En eso, Marun saca una identificación tzaring de policía política con su nombre, y le dice:

—Soy policía político, trabajo para Krong Horam, ¿ahora, dime dónde está ese profesor?, tú debes saberlo —exigió con autoridad Marun.

Ariel estaba impactada, «¡He caído en una trampa!, este es un traidor, Soleg quizás lo sea también, ¿Donde caí?» Ariel veía como el frío cañón le tocaba la frente y ella se llena de rabia, impotencia y una furia la llena de coraje.

—¡Maldito asesino! —gritó Ariel observando que el Marun miró ensordecido para un lado y con un movimiento de manos que aprendió hace unos días y algo de suerte, le palmea la mano a Marun haciéndole caer el arma, Ariel empuja al Marun y este pierde el equilibrio cayendo al suelo de espalda. Ariel mira el arma en el suelo la toma y apunta a Marun.



srosuna

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En el texto hay: cienciaficcion, ficcion, aventura espacial

Editado: 31.01.2021

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