Desvanecer

3° CAPÍTULO.

Bernard vio desde la ventana del segundo piso cómo el auto de su amigo se estacionaba frente a su casa, por más que deseaba pensar que lo visitaba por el simple gusto de hacerlo, sabía que la verdadera razón de su visita era que nuevamente había sido contratado.

Bernard era el único que comprendía a Valbert como desvanecedor y se entristecía cada vez que él llegaba a contarle de su nuevo trabajo. Solo Bernard sabía cuántos habían sido eliminados a manos del Banisher Valbert, él sabía que cuando su amigo hacía que alguien se desvaneciera, él mismo perdía parte de su vida.

El trabajo del desvanecedor era más efectivo y radical que el de un simple asesino, pero a diferencia de un asesino ordinario, el Banisher perdía parte de su  existencia al cumplir con su encomienda. Pero esa era la vida del Banisher, una vida que su querido amigo había elegido. Bernard se sentía culpable, triste y molesto con sigo mismo por no poder hacer nada para ayudar a aquel joven que veía como su propio hijo.

Bernard salió a recibir a su amigo y lo invitó a comer. Sentados ahí en el elegante comedor Valbert comenzó a contarle a su viejo amigo quién lo había contratado y quién sería su víctima.

-He leído sus artículos, entiendo por qué ese político la quiere fuera.

-El tipo no me agrada, en realidad  creo que merecería perder su prestigio a manos de esa chica, pero en fin, nuestra opinión no importa, como nada en este mundo.

En respuesta a su comentario el anciano hombre sólo lanzo un suspiro y  puso su pipa en su boca. Sabía que el joven eliminador tenía una visión muy sombría de la vida en general.

El resto de la tarde ambos siguieron hablando sobre las posibles implicaciones que tendría el que Valbert eliminara a la joven periodista y llegaron a la conclusión de que lo más probable fuera que Taylor ya no tuviera más problemas para ganar la gubernatura en las elecciones siguientes.

* * *

Klaudia Comanely era una joven prodigiosa en el campo de la investigación periodística. Apenas un año después de terminar su carrera con honores había logrado ser considerada una de las mejores columnistas del diario “Rise of the true”. Desde el principio mostró interés en el campo político y se enfocó en hablar de los temas que nadie se atrevía a hablar, aún sabiendo el peligro que esto representaba, pero no le temía a la muerte y por el contrario siempre creyó que morir en la lucha por la verdad era una muerte llena de honor. Sus compañeros siempre se sorprendían de su gran pasión, pues siempre se quedaba hasta tarde trabajando en sus reportajes y no dejaba piedra sin mover en sus investigaciones, era siempre la primera en llegar y la última en salir, ella se había entregado totalmente a su trabajo. Posiblemente eso facilitó el trabajo de Valbert.

El desvanecedor tenía un método muy simple de actuar, con la información que había conseguido del corrupto Alfonzo Taylor comenzó su propia investigación.

Para eliminar a Comanely sólo tendría que reemplazarla en todo, cosa que ella misma ya había comenzado a hacer al haber vuelto su trabajo la parte hegemónica de su vida, ahora Valbert sólo tenía que encargarse de que sus demás lazos sociales, sentimentales y personales se rompieran. Durante los días siguientes el joven visitó muchos de los lugares donde Klaudia Comanely tenía algún tipo de presencia, habló con sus conocidos y amigos y, finalmente, en menos de dos semanas se había encargado de que la mayoría de éstos se olvidaran de ella o no la consideraran importante ya, los padres de la joven habían muerto hacía algunos años atrás y solo tenía una hermana quien vivía en otra ciudad, estaba casada desde hacía cinco años, pero Klaudia había pasado los últimos cuatro años lejos de ella sin llamarla ni interesarse por nada de su hermana, por lo cual Valbert sabía que no tendría problemas, pues ella misma se había ya eliminado de la mente de su hermana. Klaudia era soltera y no tenía tiempo para ninguna relación, su último novio había terminado su relación con ella, pues nunca tenía tiempo para él, desde entonces Klaudia decidió que lo primero era su carrera y que si habría de encontrar a un hombre con quien pudiera estar, éste debía entender eso y estar de acuerdo.

El último paso para eliminar a una persona era romper el lazo más fuerte que ésta tuviera, generalmente era la familia o la pareja y por ello era el paso más difícil en culminar, pero en el particular caso de la señorita Comanely, su lazo principal era con su trabajo y los lazos laborales eran los más simples de romper.

 

Valbert sólo tuvo que hacer una visita a las universidades de periodismo y usando su habilidad y buen juicio, pudo detectar a una joven con mucho potencial y que sin problemas podría reemplazar a Klaudia en su trabajo. A Valbert no le costó convencer a la joven de que escribiera algo para así conseguir un empleo como columnista de un importante periódico.



EL PALADÍN

#10756 en Joven Adulto
#28302 en Novela romántica

Editado: 02.05.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar