Difícil de matar

Capítulo 2

RHETT

Actualidad 

 

 

— ¿Satisfecho?— la pregunta de Johnny no puede haber sido más estúpida pero viniendo de él, es lo menos que se puede esperar. 

Por el rabillo del ojo, veo las fosas nasales de Deuce dilatadas y como tuerce la boca con furia. Niego con la cabeza. 

Va ser que no cuela Johnny. 

— Te lo he dicho, no tengo a tu maldita hija aquí dentro— habla con condescendía,  el hombre es una basura y por más que el maldito pueblo esté enterado de sus trapos sucios, nadie toma cartas al asunto. 

Aunque no soy quién para juzgarlo. No es como si yo estuviera libre de pecados. 

Su club es una maldita ratonera, las alfombras completamente manchadas de algún tipo de substancia irreconocible, paredes descorchadas y puertas que posiblemente con un solo golpe se derrumbarían. Y aún así, es uno de los puticlubs más rentables de la zona. Johnny sabe venderse y sacar partido a la pocilga que tiene por local. Conoce los gustos de sus clientes. 

Los hombres que vienen, disfrutan de la compañía de las chicas que él ofrece; tiernas, suaves y por supuesto rebosantes de juventud. Normalmente menores de veinticinco y completamente drogadas. La mayoría de chicas que tiene trabajando, han sido compradas o secuestradas en América del Sur incluso algunas han sido adquiridas directamente del extranjero mediante engaños. No es el primer prostíbulo que visitamos buscando a Gravity. Tampoco es el único hombre del estado que tiene un papel importante la trata de blancas, ni será el último con el que nos reunamos. Nunca hemos interferido antes es sus negocios, mientras no nos causará problemas e interfiriera con nosotros, nosotros no le jodiamos a él. Así de sencillo, paz para todo el mundo. 

Salvo que seguimos sin saber nada sobre el paradero de Gravity. Y si fue secuestrada, y los captores no pidieron una recompensa por ella, probablemente la tienen contra su voluntad ejerciendo o en el peor de los casos está muerta. 

— Entonces no te importará que hagamos una visita ¿verdad?— amenaza Deuce. 

El imbécil no es del todo estúpido. Supongo que debo darle el beneficio de la duda, ya que ha sigo capaz de leer las claras intenciones de Deuce. Los dos guardaespaldas se interponen entre nosotros y Johnny, creando una barrera que a fin de cuentas poco les va a servir. Después de todo las ratas como él acaban muriendo.

Permanezco tranquilo observando el espectáculo bochornoso que está montando. El bastardo sabrá distraer a sus espectadores, pero difícilmente va a conseguir deshacerse de nosotros sin que consigamos algunas respuestas a nuestras preguntas. Los dos gorilas que tiene por guardaespaldas podrán ser muy grandes y duros, sin embargo tienen los segundos contados cuando decida poner mis manos sobre de ellos. 

Deuce se acerca a Johnny y tuerce la boca. 

— Johnny una perra me ha contado que los federales tienen los ojos puestos en ti— habla de nuevo Deuce sin dejar de lanzarle dardos con la mirada—. Dudo que quieras darles una razón o mejor dicho varias para que te metan en chirona. 

Lo veo tragar fuerte, como su nuez de adan sube y baja. 

— He estado ahí metido. Eres blanco fácil para anales o incluso mamadas— añade Tips mostrándole la imagen explícita con su boca y su mano. 

Rowny y Lance ríen, la cara de Johnny es un puto chiste, el cobarde ha perdido el color por completo. 

— A eso lo llaman Karma— canturreo sacando el paquete de cigarros de mi bolsillo—. Recoges lo que siembras. 

Meto uno entre mi boca y lo enciendo. Puro placer, nada mejor que una buena calada para combatir un día de mierda. Suelto el humo en su cara antes de volver a hablar:

— No tenía Dwayne un colega metido ahí dentro que le debía un par de favores— admito girándome hacia el Prez, él asiente como si supiera dónde quiero llegar con este asunto—. Podría grabar a este maricón siendo jodidamente violado y después podríamos distribuirlo por internet. Regalarles una copia a las chicas a las que le jodiste la vida.

Johnny está en silencio, de pie y si no fuera porque sus pantalones están completamente secos, juraría que se ha meado encima. Tiro la colilla al suelo y la apago con mi bota.

— En el peor de los casos abriremos fuego para entrar— Clay se para enfrente de él con su característica tranquilidad.

— ¿Sabes que significa eso amigo?—visualizo una capa de sudor en su reluciente calva, traga fuerte ante la pregunta retórica de Deuce —. Mal negocio para ti.

No falta mucho para doblegarlo. Un poco más y lo tendremos. Hubiera sido más fácil, dispararle y comprobar las habitaciones restantes sin él. El problema radicaba que si por desgracia, Gravity no estaba. El bastardo era el único que podría escupir los nombres de sus proveedores y como encontrarlos, y nosotros nos lo habríamos cargado.

Por esa razón teníamos que pensar bien las cosas antes de actuar. Sino sucede lo que sucede. 

— Tu decides, Johnny. Lo hacemos con discreción y limpio o de lo contrario...— empieza Deuce. 



Brouce

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Editado: 14.04.2018

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