Edward Everwood

CAPÍTULO XVII

Transcurrieron varios meses, y llegó el final del ciclo escolar para los estudiantes del Instituto Tecnológico de Educación Media-Superior «Isaac Blyght». Fueron muchos meses de arduo trabajo, estudios, tareas y proyectos que al final serían recompensados con una nota final y un periodo de receso. Para quienes estudiaban el tercer grado de la educación media-superior, esta fecha simbolizaba el final de un recorrido y el inicio de una nueva etapa en sus vidas. Pero para otros, como Edward, Tobias, Rachel y Esther, esto significaba subir un escalón más. Algunos, como Edward y Rachel, lograron subir ¬¬¬¬¬sin problemas pues sus notas fueron superiores al resto de los estudiantes. Otros, como Tobias, tuvieron un problema severo pues la mayoría de sus calificaciones apenas si llegaban a «A». Se notaba sobremanera la ayuda del joven Everwood en sus calificaciones; y esto resultó conveniente para él pues, de no haber sido así, lo más probable es que este joven se hubiera quedado estancado en el primer grado.

Ahora bien, cabe mencionar que, en el transcurso de esos meses, la amistad que había entre Edward y Rachel se fortaleció mucho más. Con cada día que pasaba Rachel se sentía más apegada al joven Everwood. Admiraba sus cualidades, sus conocimientos, su sinceridad y su inmensa humildad, y aceptaba con gusto sus defectos. Lo mismo sucedía con Edward. Veía en Rachel a una persona llena de bondad, aun a pesar de ser un poco seria e introvertida, y en su corazón los afectos que por ella sentía crecían cada vez más. Por el contrario, parecía ser que su relación con Esther se volvía cada vez más distante. La que en un principio parecía ser una joven atenta, cariñosa y muy conversadora con el joven Everwood, ahora era fría, indiferente y reservada, pero sólo para con él. Parecía como si sus humores se hubiesen intercambiado después del periodo de enfermedad que Rachel atravesó.

En lo que se refiere a las lecciones y el entrenamiento de parte de Andy, me resulta grato mencionar que Edward y Tobias recibieron la mejor preparación que pudieron obtener, en especial por tratarse de un curso intensivo impartido por un instructor no oficial. Con la ayuda de Andy, Edward y Tobias desarrollaron habilidades tales como la observación minuciosa de detalles para obtener información, la afinación de cada uno de sus sentidos como ayuda en su investigación, las habilidades deductivas y de razonamiento y también un poco de algunas ciencias, como por ejemplo balística. También es necesario mencionar que no todo resultó ser miel sobre hojuelas, pues hubo ciertos problemas con respecto al rendimiento de ambos estudiantes en diferentes aspectos de su entrenamiento.

Edward sobresalió en lo que se refiere a la parte mental y a las habilidades de observación y deducción, a diferencia de su amigo Tobias a quien poco se le grababan las lecciones y tuvo que recibir un poco de ayuda adicional. En cambio, a Edward se le dificultó a la hora de las pruebas físicas, y por pruebas físicas me refiero al entrenamiento corporal. Y es que mientras para Tobias esto resultó ser como una tarde de paseo por el parque, para Edward esto era más bien similar a una tortura. Ni siquiera soportaba realizar una cantidad mínima de ejercicio sin terminar por completo agotado, enrojecido, sin aliento e incluso mareado. Sin embargo, a pesar de las adversidades, no se rindió ni siquiera un poco, y con la ayuda de Tobias logró superar alguna que otra prueba, en especial aquellas que le resultaron menos complicadas.

Otra área donde tuvieron problemas fue en el caso de la investigación forense; en parte porque el profesor Kallagher se negó a que su casa se convirtiera en albergue temporal de cadáveres, y en parte porque las autoridades de la morgue no estaban dispuestos a proporcionarles el material didáctico necesario para dichas clases. Todos estos meses de entrenamiento lo complementaron con los conocimientos que adquirían de las clases de ciencias como Química, Física, Biología y Anatomía.

También, durante el transcurso de esos meses, Edward se vio inmerso en una tarea de gran relevancia. A menudo se le observaba acompañado del profesor Kallagher y de su compañero del Club de Ciencias Thomas Weiller, con quien compartía ideas, notas e incluso llevaba piezas de maquinaria que guardaba en el laboratorio de Ciencias. Tobias tuvo la oportunidad de ayudarle con ellas en más de una ocasión debido a ser estas de número y peso considerable. No fueron pocas las ocasiones en las que este le preguntó a su amigo en qué clase de proyecto trabajaba, pues no sólo en los días de clases se veía inmerso en dicha tarea sino también durante los fines de semana, y pasaba muchas horas en casa del profesor Kallagher después de su entrenamiento con Andy; preguntas a las que Edward sólo se limitó a explicarle que se trataba de un proyecto secreto y que dentro de poco tendría la oportunidad de verlo con sus propios ojos.

Sucedió que era el jueves, el primer día del décimo segundo mes en el año de 1870. Esa fecha era relevante para todos los estudiantes del instituto, sin importar si pertenecían al primer, segundo o tercer grado. Se trataba del día de la Exposición Estudiantil. Todos los grupos estudiantiles pertenecientes a una actividad escolar extracurricular debían realizar una presentación sobre un trabajo realizado durante el transcurso del año en dicha actividad. En caso de tratarse de actividades deportivas, los integrantes de sus equipos debían dar una muestra de sus talentos ya fuera mediante participar en alguna competencia interna o invitar equipos de otros institutos a formar parte de esta.



Ulises G. Nuñez

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En el texto hay: steampunk, juvenil, drama

Editado: 24.08.2019

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