Effimero [nessun ritorno #1]

Cumpleaños

❝Aprovecha ahora que eres joven para sufrir todo lo que puedas, que estas cosas no duran toda la vida.❞

  — Gabriel García Márquez, El amor en los tiempos del cólera.

 

Colombia, Medellín, 23 de marzo.

Había pasado una semana desde que papá fue asesinado en delante de mí, la razón era simple: nos cruzamos con los tipos equivocados, en el día incorrecto, en una situación errónea; el funeral fue realizado un día después, Las Fuerzas Militares de Colombia realizaron una ceremonia en honor a él, pues había trabajado en el área de Investigación criminal [1] desde hace 5 años, fue uno de los más reconocidos del país al haber tenido un gran aporte con la investigación de un cártel [2] de Medellín.

Estuve todo el día en la cripta familiar, intentando desahogar todo el dolor y la ira que sentía, desde hace una semana esta se había convertido en mi rutina; ahora estoy en casa, en la oficina de mi padre para ser más específica, la última vez que entré aquí fue hace un año, estaba cumpliendo los 19, en ese momento significaba felicidad pura para mí, estaba por recibir mi primer auto y la charla de las responsabilidades que eso conlleva.

Observé las fotos en su escritorio, había una de él con mamá y una de nosotros dos del día de mi cumpleaños número 15, tomé entre mis manos una foto polaroid en la que él y mamá lucían muy jóvenes.

Al estar en mi cuarto observando la fotografía, imaginé lo felices que habían sido mis padres y en lo miserable que se había convertido mi vida, todos estos sentimientos me estaban abrumando y deseaba disfrutar de los recuerdos un rato más.

Unas horas después volví a bajar a la habitación que en algún momento pertenecía solo a papá, era el único rincón de la casa que yo no conocía por completo, estaba dispuesta a buscar una razón o algo que me explicara por qué todo esto estaba sucediendo como si la vida se empeñara en decir que nada duraba para siempre. Empecé a revisar en sus carpetas sin buscar algo en específico; recordé la conversación que tuve hace un rato con Santiago, mi tío de cariño, él era el amigo más cercano que conocía de papá, trabaja en el sistema judicial y me explicó cada uno de los trámites que debía hacer por la muerte de mi padre, entre ellas estaban recibir el dinero de su cuenta bancaria y reclamar su herencia, como si ahora eso fuera lo que yo deseara.

Hurgando entre los papeles de papá solo encontré documentos de sus recientes investigaciones y lo que parecía ser una carta, la tomé entre mis manos para encontrarme con algo peculiar escrito en ella…

«¡VALERIA, ¿QUÉ HACES EN MI OFICINA?! Eso es lo que diría si estuviera vivo, pero estás leyendo esto y eso no significa algo bueno para mí. La razón por la que escribí esto fue por un simple presentimiento, el cual preferí ignorar y continuar con lo planeado.

Hoy 15 de marzo, con un sol brillante y tu notoria emoción al saber que viajaremos juntos a Cartagena, permanezco con muchas esperanzas sobre el día de mañana, espero volver a casa, quemar este papel y concentrarme en ti y conseguir tu perdón, porque sé que luego de lo que pienso contarte mañana tú estarás furiosa conmigo; pero si no lo estás solo significa que la vida se esmeró muchísimo en probar que aún hay cosas que no deberías saber.

Cuando tu madre falleció comprendí que tú eras lo único que ella había dejado para mí, aparte de recuerdos, luego creciste y te convertiste en su vivo retrato. Su ausencia me mataba cada día más por dentro, la única razón para continuar siempre fuiste tú.

Sabía que debía darte lo mejor del mundo, esto permitió que cayera en la desesperación apenas vi que nos quedábamos en las ruinas, esa es la explicación más simple que encuentro para hacer lo que hice y nada lo excusa porque me arrepiento tanto de ello y por ese error he conseguido tu infelicidad. Por ello, lo único que te pediré será que te vayas de Colombia, aléjate de esta vida y sé muy feliz, olvida las tontas decisiones que tomé.

Anhelaba mucho estar para cuando cumplieras 20 años, pero no es así, te fallé. Solo espero que tengas presente que de una u otra forma yo estaré siempre contigo.



Geraldine

#23116 en Novela romántica
#3829 en Chick lit
#1651 en Detective
#547 en Novela policíaca

En el texto hay: amor, amor dolor y muerte, mafia y amor

Editado: 04.12.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar