El amor según un ángel

Deseos de cumpleaños

"Más allá de la duda, sé que estaré bien contigo"

 

Él sentía como si estuviera en el fondo del mar, una luz que parecía ser el Sol lo esperaba en la superficie, pero él seguía ahí hundido en paz. Sus recuerdos pasaban como pequeñas burbujas sobre él, cuando su papá le había comprado aquél juguete que tanto quería o como aquella navidad que su padre le regaló un medallón de oro partido por la mitad a su madre, ese era el más grande orgullo de las industrias Bianco y no había réplica.

-Mamá. - murmuró el castaño al ver la felicidad en los ojos de su progenitora al recibir la valiosa joya diseñada por su marido.

- ¡Dante despierta! - escucha decir a una voz desconocida.

-No quiero irme de aquí...

- ¡Dante!

-No quiero...-Volvió a la realidad abriendo sus ojos y siendo cegado por la intensa luz de la habitación.

- ¡Despertaste! - exclamó la pelirroja que arrojaba para abrazarlo en el suelo. Ella había sido real y no un tonto sueño.

- ¡Ponte algo! - exclamo al sentir su desnudez, estaba rojo de vergüenza y miraba a otra parte para no desviarse de aquel raro tema que tenía que preparar con el ángel. -La camisa colgada de la silla. La chica obedeció y se colocó la camisa, el hombre volcó la vista, miró atentamente a la joven que se encontraba de pie sonriente.

- ¿Cómo es posible que existan los ángeles? Yo llegue a creer que no existían y solo eran inventos del ser humano... yo...- se quedó callado analizando la situación.

- Sé que esto es bastante difícil para ti, pero soy inofensiva y existimos.

-Es que no entiendo... nada ¿Qué te hizo venir aquí? ¿por qué apareces desnuda? ¿Acaso no llevan trajes blancos y tocan el arpa?

- ¿En serio crees eso? Bueno son muchas preguntas, vine aquí por curiosidad y también porque hiciste una petición.

- ¿Te refieres a la de anoche? He pedido tantas cosas que nunca me han cumplido los seres celestiales y ahora me cumplen una que hice sin pensarlo.

-Toma el lado bueno de las cosas.

- ¿Cuál es el lado bueno?

-Que esta situación está fuera de tu rutina.

- ¿Eso es bueno? - se levantó del piso para ponerse su bata azul marino y sentarse en la cama. -Creía que estas situaciones nunca me iban a suceder. - paso sus manos por su rostro. Emma se acercó a él y se puso de rodillas apoyando sus brazos en sus piernas, quitó lentamente las manos de su rostro y le sonrió. -Aquel recuerdo que me hiciste ver, yo dije que tus ojos fueran de color oscuro, pero tienes uno de diferente color.

-Eso se debe a nuestra conexión.

- ¿A qué te refieres?

-Tú eres quien me da vida aquí, hasta que se cumpla el tiempo en el que me vuelvo completamente humana, por lo tanto, estamos conectados tanto de alma y corazón.

- ¿Por qué quieres volverte humana?

-Porque ustedes son interesantes y tienen una vida llena de emociones que quiero sentir y quiero sentir amor.

- ¿Amor? Eso es un sentimiento algo muy complicado y no debiste bajar por eso.

- ¿Por qué?

-Porque es algo que acaba tarde o temprano, ese tipo de sentimiento no dura para siempre.

-Pero...

-Debo alistarme y comprarte ropa si vas a estar aquí buscando a tu príncipe azul. - se puso de pie y Emma quedó sentada en el suelo mirándolo. El estómago del ángel hizo un sonido.

- ¡Vaya mi estómago habla! - dijo tocando la parte mencionada.

-No habla y no digas eso en público, tienes hambre.

Dante fue hacía la cocina con la pelirroja a sus espaldas, saco de uno de los estantes un cereal frutal que pertenecía a Thomas, debe vez en cuando el rubio solía dormir allí por motivos de huir de las mujeres con las que tenía algo fugaz por la noche.

-Toma esto, espérame en el sillón y te pondré la televisión. - la chica se acomodó en el sillón y empezó a comer aquellos extraños pedazos de colores y formas.

Eran ya las once y media de la mañana, el heredero de las joyerías Bianco se estaba dando un buen baño, mientras aclaraba sus ideas. Iba convivir con una mujer en su departamento y debía tapar el suceso fantástico del origen de ella, justo cuando no necesitaba problemas, aparecía uno más grande que el monte Everest. Se vistió con un pantalón negro y una camisa color vino, salió directo a la sala donde Emma se encontraba entretenida con un canal sobre comida.



Lia Bee

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En el texto hay: amor, angel de la guardia, romance

Editado: 15.01.2019

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