El cofre de Bronce

Capitulo 4 Jack contra...

Ya casi no escuchaba a los demás del pueblo de Little Werther asi que se relajó un poco pero las piernas le ardían de cansancio pero el hombre no se inmutaba en eso "Tal vez por sus años de experiencia" pensaba el chico al verlo de reojo y perderse un poco en el aspecto: el ojo inyectado en sangre y las canas en la barba y cabello y la ropa un poco más sucia.

-Estoy cansado, tomemos un descanso- se quejó un poco al dar un paso y la planta del pie le hormigueó que lo hizo estremecer. Si daba un paso más creía que las piernas se le caerían.

-Rayos chico, te quejas mucho- se sentó en un tronco y Jude lo imitó y se sintió en las nubes- creía que por tener 13 años tendrías energías.

-Es que caminamos muchísimo. Además ya no nos siguen.

-Pero no los subestimes, cuando algo les aterra son capaces de recorrer el bosque con tal de encontrarte.

Los ojos castaños de Jude mostraron confusión porque el hombre lo había contado, como si hubiera vivido lo mismo e incluso más cruel.

-¿Cómo sabe eso?

El hombre suspiró y sacó su daga, Jude tragó saliva porque creyó haber hecho una pregunta límite, de esas que no debes preguntar si el otro no quiere compartirla.

-Vivía ahí con mis amigos, Harry y Julieta que como tú, podían ver a esas cosas y muchos niños pequeños morían y nosotros no podíamos creerlo. Estábamos locos y decidimos contarle a la gente pero lo mismo pasó: Nos persiguieron y aunque habíamos prometido en derrotar lo que acechaba a esos niños los demás no nos apoyaron ni perdonaron y vivimos mucho tiempo fuera, comiendo poco lo que conseguíamos hasta enfrentar a esas cosas.

-¿Y cómo se llaman?

-Wormshadow.

El chico estaba viendo Wormshadow en mucho tiempo y ese nombre no le agradaba en lo absoluto.

-¿Por qué se llaman así?

-Porque en realidad son gusanos oscuros que se meten en sistemas sanos de los humanos, mayormente niños pequeños.

-¿Y qué hacen con los enfermos?

-A los enfermos no los tocan.

-Pero ¿A mí porque no me tocan?

-Porque eres un restaurador como yo, somos una raza especial.

-¿Raza? Quieres decir que... ¿Mi padre o mi madre lo son también?

-No. Yo tenía padres normales, no podían ver nada pero yo sí. En realidad ni Harry Julieta tenían parientes así. Por eso es algo extraño. Pero ya descansamos lo suficiente para...- de pronto paró la conversación y se levantó mientras Jude lo imitaba.

A continuación Jude miró hacia el cielo gris, sin una pisca del sol y veía como los pájaros en un gran número volaban a toda velocidad. Ahora que recordaba, los perros ladraban cuando esas cosas abandonaban el cuerpo de aquellos seres inocentes los perros ladraban sin parar hasta que se fueran pero seguían nerviosos y lo mantenían nervioso a él.

-Vamos Jude.

-Pero sigo cansado.

-Anda chico...

-Qué gusto verte Jack o más bien el caza-recompensas- se escuchó una voz que Jude, obviamente no conocía pero al ver al hombre con el ojo con sangre sí. El hombre llamado Jack estaba en frente de él, en guardia, su daga había caído y esperaba una oportunidad para recuperarla.

-¿Quién eres?- dio unos pasos y Jude quería correr para tomarla sin problemas pero esa voz y la forma en como actuaban los animales lo hizo dudar.

-Eso no importa, es mejor que no te acerques por tu daga, estarás en zona peligrosa así que morirás tú si lo logras alcanzar.

Al dar otro paso, la daga, como si fuera de papel fue alejada de su dueño y Jude sentía como el estómago se le hacía un nudo porque sentía las cosas complicándose cada vez más.

-Chico.

-¿Sí?

Ya no le corrigió sino que había tomado la decisión de obedecerlo.

-Corre.

-Pero me matarán- expuso lo obvio.

-No pasará nada porque tengo un plan. Anda corre.

Ya estaba cansado de correr pero tenía que hacer el intento de ayudar al cazador Jack. Dio un paso para después empezar a correr pero el agotamiento le llegó de golpe y cayó de rodillas. Las piedras se incrustaban en las palmas de sus manos y jadeó para sacar un vaho pero cuando levantó la cabeza, arriba de él salió disparado el cuerpo del viejo Jack que tenía la barba más oscura por la sangre que salía de su boca.



A.L Blackgrimm

#13805 en Fantasía
#2889 en Magia
#5994 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: espectros, adolescente, restaurador

Editado: 20.03.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar