El Engaño © [saga Italianos #1]

Capitulo 19

Xilonem.

- querida me gusta ese vestido- me observé en el espejo, era un vestido sencillo de seda ceñido a mi cuerpo color marfil - te queda de maravilla - le sonreí a doña Mercedes - estoy feliz por la boda.

- me gustaría recordar, aún siento que César y yo no nos conocemos bien - sentí su mano en mi espalda, mientras se colocaba junto a mi.

- tienen un hijo, así que se conocen querida - bajé la mirada hacia mis altos tacones decorados con pedrería.

- lo sé - sonreí y luego la miré a los ojos - se que suena tonto pero es como si hace poco nos hubiéramos conocido, todo este tiempo, él ha cambiado. Al inicio César me trataba como si me odiara.

- no querida, creo que ha sido duro todo lo que pasó y bueno la culpa por la muerte de la chica... - suspiré hondo.

- no he ido a su tumba, ella me salvó.

- podemos ir, después que salgamos de la tienda - asentí y me dirigí al vestidor... ese era el vestido que me gustaba, tenía como 20 vestidos que me había probado pero ninguno me había causado el efecto de que era el vestido con el que deseaba lucir en mi boda... hasta que me probé esté.

Horas después

- está es la tumba querida - nos acercamos a la lápida, me detuve frente a ella y leí sólo su nombre sin ningún apellido 《Xilonem》habían flores frescas en su tumba.

- me hubiera gustado recordarla - me puse de cuclillas y acaricié la lápida fría - no merece que no la recuerde.

- no es tu culpa Lana.

- ¿su familia no sabe que está muerta?

- me temo que no, el accidente salió en los periódicos pero nadie sabía nada de ella, sólo su nombre y la descripcion de cómo era ella.

- ¿sus documentos? - miré a doña Mercedes.

- no traía ninguna identificación, sólo su bolso de viaje, pero nada que diera información.

- César debe saber algo de ella - hubo un silencio.

- él se negaba a hablar de ella.

- yo le preguntaré, si Xilonem tiene familia deben estar preocupados al no saber de ella.

- debemos irnos querida, hemos estado mucho tiempo fuera de casa.

- vamos - me puse de pie y le agradecí en silencio a Xilonem por haber salvado mi vida.

El trayecto a la casa fue en silencio, me sentía un poco mal por no recordar nada acerca de la mujer que me salvó la vida.

Cuando llegamos César estaba saliendo de la casa, se detuvo y espero que el chófer detuviera el auto, rápidamente se acercó y abrió la puerta para ayudarnos a bajar.

- ¿encontraste un vestido? - asentí y sonreí al notar que él esperaba verme con varias bolsas.

- le están haciendo unos pequeños arreglos, estará listo antes de la boda.

- me alegra, debo salir - levantó la mirada hacia él - iré al hospital, espero que papá esta vez me reciba, Rafaello está dormido.

- iré a verlo - César se inclinó y besó mi mejilla.

Subí los escalones y doña Mercedes estaba en la puerta, me giré para alzar la mano y decirle adiós a César.

César

- ¿qué? - papá me mira como si me hubiera crecido una segunda cabeza, ya lo habían sacado de cuidados intensivos así que me sentía mejor al saber que papá estaba fuera de peligro.

Mamá no decía nada creo que ella desde hace mucho tiempo pensaba que estaba loco así que se tomaba las cosas con calma.

- ¡no sé entenderá nada! - me encogó de hombros.

- ha sido mi sueño - papá niega, se ve que está furioso.

- ¿tú sueño? ¿cómo rayos va a ser tu sueño tener una boda en latín?

Asiento y papá está molestó.

- ni los nombres de ustedes entenderemos - sonreí por que esa era la idea - sólo que le digas a quién te va a casar que no diga tu nombre y el de Lana en latín - negué.

- padre es latín, deseo que todo sea en un perfecto latín.

- pareceremos bobos sin saber que dice - los miré a ambos y me encogí de hombros.

- es mi sueño papá - mamá suspiró hondo y pusó su mano en la de papá.

- Raúl, va a casarse como deseabas, no importa si lo hace en chino, latín. Lo importante es que se casará.

- Jianna, tienes razón - papá rodó los ojos - esperó no dormirme en tu boda César.

Sonreí a papá, la puerta se abrió y mi hermano hizo su aparición, su cabello peinado hacia atrás, su traje negro, confeccionado a la medida. Me miró y con un movimiento de cabeza me saludo.

- padre, tienes mejor semblante.

- estoy feliz, César se casará - León se giró y enarcó una ceja, su sonrisa de lado me molestaba.

- vaya, que buena noticia - se acercó y besó a mamá en la mejilla - ¿y cuando es la boda?

- el fin de semana - León asintió.

- no he recibido invitación.

- será una boda íntima, eres mi hermano, no la necesitas. A quién le entregaré invitación es a Fiorella - la mandíbula de León se tenso al escuchar el nombre de su asistente.



Katy Silva

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En el texto hay: amor, romance, mentiras

Editado: 30.04.2018

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