El Reino De Los Cinco Elementos

CAPÍTULO 51

Los hermanos mantenían sus posiciones mirándose fijamente ninguno de ellos bajo la mirada. Hasta que ella empezó a caminar lento hasta él se detuvo a cinco metros manteniendo la mirada y cada paso dado demostraba seguridad, pero también duda.

–Hola, hermano –dijo con voz suave.

Su hermano la seguía mirando apoyo su mejilla sobre el puño de su mano, como si poco le importara la presencia de su hermana Cinthia.

–Zen –ya no lo llamo hermano ahora fue más directa y con voz fuerte –esto se acabó, ya que estoy aquí restaurare el orden del reino. Volverá a ser lo que era.

Zen redujo un poco la mirada y finalmente se levantó del trono, a su vez se escuchaban fuertes estruendos dentro del Castillo. Camino lento hasta ella hasta ubicarse a su altura –Cinthia… –su voz mantenía la tranquilidad –dime, es tu deseo acabar conmigo y recuperar el reino –la miro de reojo y ella asintió afirmando sus palabras –si esa es tu decisión, adelante acaba conmigo en este instante.

–¡Qué! –ella no podía dar crédito a lo que escuchaba su hermano le estaba diciendo que acabara con él sin ni siquiera resistirse, se estaba poniendo el mismo la soga al cuello –Tu.

–¿Qué esperas? Hazlo –Zen le pedía que lo acabe, pero ella no se inmuto a esas palabras su cuerpo temblaba acción que él noto –tomo la mano de ella y a dirigió a la espada que portaba desvainándola y el mismo la llevo al cuello.

Los ojos de la Princesa demostraron un profundo temor, su rostro pálido y todo su cuerpo empezó a temblar –¿Qué pretendes? –enuncio.

Zen exhalo y se separó de ella –te estaba dando la oportunidad, Cinthia. Pero tú, dudas no puedes tomar una simple decisión, una que cualquiera la hubiese tomado. Así pretendes recuperar el reino.

–¿Qué quieres decir?

–El dudar es claramente un signo de debilidad, dudar conlleva a la destrucción. Este reino y todos los reinos son así. Por eso son débiles y la debilidad se debe castigar, este mundo está hecho para los fuertes. Las personas que dudan, las que son débiles solo tienen un destino la muerte –desvaino su espada –y es lo que tú sufrirás ahora. Cuando termine contigo, corregiré este mundo… donde solo los fuertes persistan.

–Te equivocas hermano –su voz era tranquila y a su vez dura –una persona no se define por cuan poderoso es, sino por cuan poderoso y noble es su corazón. Los sentimientos que comparte con los demás, el deseo de proteger algo los hace fuertes. Cuando se dan cuenta de eso el verdadero poder surge de su interior. Yo tengo algo valioso que proteger –por su mente paso todos sus recuerdos, las personas que conoció durante toda su vida –A mis amigos, la gente de este reino y de todos demás reinos a todos ellos… los voy a proteger.

–Si esos son tus pensamientos, Cinthia. Demuéstrame el valor de ellas, demuéstrame el PODER de proteger algo. –se lanzó hacia ella y del mismo modo lo hizo su hermana.

Las espadas chocaron y con solo ese choque fue suficiente para destruir toda la sala del trono debido a la onda que se produjo al impacto y los elementos que fluían a través de ellos, esparciéndose por todo el lugar. Forcejeaban en ese lugar sin moverse, pero Zen de un movimiento arrojo lejos a su hermana y él la siguió para atacar.

Ambos se movía velozmente las espadas chocaban liberando elementos se separaron y comenzaron a lanzar ataques elementales, pero Zen era quien dominaba la batalla estaba presionando cada vez más a su hermana quien se dedicaba más a esquivar en este momento –¿Qué sucede Cinthia? Eso es todo lo que puedes hacer. Donde está el poder del que hablas –levanto su espada –Caos elemental –de la punta de su espada un sin número de ataques de sus tres elementos “Agua, Tierra y Rayo” se esparcían por toda la sala.

El Castillo estaba prácticamente en ruinas dentro de él se había lleva grandes batallas que colapsaron la estructura el techo que los cubría se vino abajo dejando ver a las nubes comenzando a tornarse oscuras. Zen detuvo el ataque y espero unos segundos para que el polvo se dispersara y observo una barrera de cinco elementos que se deshizo dejando ver a una Princesa agotada con algunos cortes en sus ropas.

–Así que es verdad. Eres capaz de controlar todos los elementos –a pesar de estar herida sonrió –eres obstinada, date cuenta de que no hay nadie que pueda vencerme. Durante esta pelea he sido yo quien se ha acoplado a ti.

Cinthia se levantó –Entonces desde ahora, iré con todo mi poder. Prepárate –los elementos la rodearon como una cadena, su espada se cubrió también de ellos.

–Si así lo quieres –hizo lo mismo que su hermana de nuevo, cruzaron espadas tenían un perfecto controlar sobre la espada saltaron a lo alto mientras sus elementos chocaban, notaron a John, Lydia, Sorel, May y Ren combatiendo al llegar a lo más alto los rayos descendieron violentamente.

Comenzaron a descender cruzando espadas la capital estaba destruida por todas las batallas que se desarrollaban, también a la distancia se podía observar columnas de humo. Aterrizaron cada uno sujetaba la mano atacante del otro ella tenía una expresión seria, mientras su hermano aún conservaba la misma expresión ambos se separaron. –Choque de montañas –dijo la Princesa a los extremos de su hermano surgieron dos elevaciones de tierra. Pero Zen se cubrió con una abarrera de rayo destruyendo aquel impacto, más ataques venían de su hermana –Cuchillas elementales –las cuchillas que comenzaron provocar pequeñas hendiduras en la barrera de rayo.



Jairo Lema

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En el texto hay: poderes sobrenaturales batallas, dragones, redención

Editado: 18.10.2020

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