El Sello: La Rebelion De Los Caidos

Capitulo 4: La Energía del Alma

Año 9.577 N.E.


— ¡AH! Duele — se podía escuchar luego de un fuerte sonido.

— Mmmm — Se escuchó el quejido de un hombre tratando de aguantar el dolor que sentía después de un golpe.

— ¿De verdad creen que esto es un juego?, Alcorth, No puedes intentar escabullirte, eres muy pesado y tosco para eso. Y tú Mizarth ¿Piensas que puedes hacerme daño atacándome de frente? ¿Acaso no han aprendido nada? — Dijo Lord Nor de forma imperativa, viendo a sus hijos que lo veían desde el suelo aún adoloridos — Pónganse de pie y continuemos. Al enemigo se le confunde, deben buscar una estrategia de ataque, no pueden ser tan predecibles.

Alcorth y Mizarth se pusieron de pie y tomaron posición de pelea, en ese momento apareció Thangort, e igual que los hermanos tomó posición de ataque.

— Es hora de que tomen más en serio esto del combate, deberán aprender si quieren enfrenarse solos a lo que les espera. Esta vez seremos su padre y yo contra ustedes — Dijo Thangort.

Alcorth sentía como su sangre corría a través de su cuerpo cada vez con mayor velocidad, era la emoción de ver que tenía que esforzarse más si quería ser un guerrero de verdad, esto lo llenaba de mucho entusiasmo y adrenalina, Mizarth por su parte se sentía inquieto, pero al mismo tiempo calmado. Alcorth enseguida embistió contra sus oponentes con furia y fuerza, el primer golpe se lo dio a su padre haciéndolo retroceder al menos un metro y todavía soportando la fuerza ejercida, con la otra mano sacó su otra espada de entrenamiento y lanzó un golpe a Thangort sin perder la presión que ejercía en su padre.

Ambos quedaron impresionados con el despliegue de poder de Alcorth, en ese momento Mizarth apareció por detrás de ambos golpeando a Nor en la parte interior de los muslos y haciendo un giro golpeó a Thangort en medio de su espalda, dejándolos a ambos sin equilibrio. Es en ese momento Alcorth aprovechó y ejerció más fuerza llevándolos al suelo. Al caer Nor y Thangort, los hermanos inmediatamente los apuntaron con sus armas con una mueca de triunfo en sus rostros, Nor y Thangort intentaron derribar a los hermanos con un movimiento de sus piernas, Alcorth endureció las piernas y por tanto fue inútil la acción, mientras Mizarth con un movimiento calmado alzó su pierna y frustró el ataque.

— Los felicito, hicieron lo que esperaba de ustedes— Dijo Thangort.

— Entonces... ¿Por qué diablos ustedes no habían hecho eso antes? — Pregunto Lord Nor.

— Solo queríamos ver y crear una estrategia nueva papá — Respondió Mizarth de forma calmada.

Los hermanos sintieron satisfacción porque sabían que se acercaba el momento de ir a la isla, se miraron con alegría al saber que ya venía la siguiente fase de su entrenamiento.

— Bueno muchachos es hora de que pasemos a lo siguiente — Dijo Lord Nor mientras se levantaba de piso con dificultad debido a los golpes propiciados por sus hijos.

— Si. Dinos donde queda, al fin podremos ir — Dijo Alcorth con entusiasmo.

— En eso te equivocas Alcorth, todavía les falta una cosa — Dijo Thangort con una mueca de burla, el rostro negando con su cabeza.

— ¿Que nos enseñará ahora papá? — Dijo Mizarth con la frente arrugada.

— Es hora de que sepan robar la energía de su oponente — Dijo Thangort.

— ¿Energía? ¿Cómo es eso papá? ¿Qué tipo de energía? — Preguntó Mizarth con cara de no entender lo que decían.

— Habla directo Thangort, no andes por las ramas — Dijo Lord Nor con una cara de extrema seriedad.

— Hijos — suspiró — En este punto debemos enseñarles a extraer el alma del cuerpo de su oponente o lo que es igual, destruirla como algunos piensan, con esto también destruimos su energía; por eso Thangort mencionó lo de la energía ya que para algunos luchadores como él que se niegan a la idea de que se daña el alma de la persona, prefieren decir que se destruye la energía. — Dijo Lord Nor con una voz calmada.

— Voy a explicarles desde el inicio para que entiendan mejor. Cuando el ser humano evolucionó lo suficiente para poder auto diagnosticarse e incluso tener la capacidad de diagnosticar a otros, pasó poco tiempo cuando incluso podíamos curarnos y curar a otros — Hizo una pausa — Esto trajo consigo un problema ¿Cómo matas o hieres a una persona que sabe curarse? Entonces los generales de la época pensaron en que la única forma era extraer la esencia de las personas o su energía, luego varios científicos y religiosos se percataron que era el alma la que estaba siendo afectada; esto causó ciertas inquietudes y diatribas sobre si usar o no esa técnica iba a ser algo contraproducente, aun a pesar de tratarse de desarmar al enemigo, sin embargo, optaron por usarla. Bueno basta de historias, ustedes deben aprender esa técnica para extraer la energía vital de las personas y aprovecharla a su favor — Dijo Lord Nor.

Mizarth abrió los ojos y no podía imaginar lo que su padre decía, Alcorth siendo el más impulsivo y atraído por este tipo de cosas quedó boquiabierto.



u-vision

Editado: 30.11.2020

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