Ella

Ella: (Cuento) (Finalizado)

Mi vida, empezó a ser miserable cuando la conocí, seductora, deliciosa y ni hablar de la sensación que provoca, me la presento un amigo en el verano, yo estaba de visita en Puntarenas cuando la conocí, la tome como un escape a mis problemas, pero con el tiempo, fue más bien lo que me trajo más problemas y me ahogó en un mar de lágrimas. Al principio fue cariñosa, con el tiempo se volvió indispensable y poco después me dejo en la calle, yo vivo por ella, ruego por ella, a veces también trabajo por ella, pero ella nunca lo agradece, y aun así no puedo dejarla, cada vez que lo intento, he de volver con el tiempo y ella me recibe nuevamente, cada vez con mayor intensidad.

Mi familia, ha desaparecido, no tengo a nadie, solo estamos ella y yo, mis amigos ya no existen, ella me los quito, y aun así cada vez que ella se aleja, tengo una sensación de tristeza y me adentro en la necesidad de tenerla. La gente me mira como un perro de la calle, me desprecia y a veces me hacen maldades, no entiendo por que ha de ser así, no entiendo cuando llegue a esta situación, yo que lo tenia todo, a mi que no me faltaba nada.

Hace ya unos días que no he podido estar con ella, intento conseguirla nuevamente y por más que lo intento no lo logro, me estoy volviendo loco, si no vuelve conmigo, no sé qué será de mí, la quiero, la necesito, ya he preguntado varias veces por ella, pero nadie me responde, nadie quiere ayudarme, nadie me comprende.

Pasan horas, pasan días y yo me encuentro cada ves mas desesperado, la necesito y la necesito ahora mismo, pero nadie parece comprender por lo que estoy pasando, solo me miran con desprecio y siguen su camino. Señor no me ignore, señora no me ignore, solo quiero que me ayuden.

Mientras la buscaba sin tener buenos resultados, puede mirar las posibilidades de obtenerla de nuevo, pero para ello tendría que hacer algo que no sabía si podría hacer, seguí caminando con mucho sigilo, seguía el boleto que me llevaría directo hacia a ella.

Camine durante dos horas sin descaso, no tendría otra oportunidad como esta, el paso se aceleraba un poco, pero yo no podría permitirme estar un día más sin ella, es ahora o no es nunca, pregunte por ella, pero nadie me contesto, era tiempo de salir a buscarla. Mi boleto hacia ella, era un muchacho de unos veinte dos años, rubio, un poco asustado, pude deducir por los libros que llevaba en la mano, que era un estudiante universitario, le pedí por favor ayuda, pero este no me quiso ayudar, fue entonces cuando mi paciencia se acabo y lo forcé a llevarme con ella, pero para colmo de ira, el se opuso a lo ordenado, entonces tuve que hacerlo, no tenía otra opción, yo no quería hacerlo, el me obligo, solo le pedí colaborar y no lo hizo, entonces tuve que hacerlo, lo tuve que matar.

Les dije que me estaba volviendo loco, pero aun así estoy completamente consiente, de que él pudo haberlo evitado, así que eso fue su decisión, yo nada más cumplí como verdugo, por eso no siento remordimiento alguno de lo ocurrido.

Lo que sucedió después fue un poco agotador, debía desaparecer la evidencia de mis actos, entonces procedí con mucha astucia, lleve el cuerpo a un lugar aislado y lo corte en partes con un cuchillo viejo que encontré en la calle y después de encontrarme con ella, se me ocurrió una gran idea, yo ya había pensado en tirar los restos en el rio, enterrarlo o quemarlo, pero eso hubiera sido muy fácil de deducir por parte de la Fuerza Pública, entonces tuve una idea que solucionaba dos necesidades del momento, solo precisaba un poco de leña, un encendedor y algo de creatividad, además de eso no estaría mal conseguir unos limones, nadie podría descubrir el cuerpo y yo disfrutaría él momento.

Ya han pasado nueve años de aquella que seria mi primera vez como un monstruo ante la sociedad, nadie sabe quien soy, siempre estoy ahí, pero nadie me ve, nadie conoce mi identidad y la policía no ha podido dar conmigo. Hoy me encuentro culpable de haber sucumbido ante las necesidades más básicas de la naturaleza. Aunque lo que realmente me molesta en este momento es el echo de estar sin ella y ver que me apuntan con un arma cargada, mientras quien lo hace llora y con sed de venganza, promete acabar con mi vida.

 



Victor CM

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En el texto hay: amor, desesperación, misterio

Editado: 23.08.2019

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