En el Foso

CAPITULO 31. Vestido de Novia

Sam Fiore

El primer pensamiento que tuve cuando vi a mi hermana en aquella noche fue que me estaba sintiendo terriblemente triste y eran por dos cosas a las cuales no quería en mi vida, pero si estaba en la suya, entonces valía toda la pena del mundo.

Yo también había sido invitado a la fiesta y recuerdo que aquel día había salido de casa más temprano que ella porque Isabel y Angus se encontraban con un montón de profesionales preparándola en mi casa.

Sí, me había encargado especialmente de ignorar el hecho que era evidente y ponía felices a mis padres.

Antes yo lo había dicho como una broma pero no me daba cuenta de cuanto en verdad Jasmine estaba enamorada de aquel personaje.

De hecho yo fui tan egoísta como para no preguntarle al respecto y no comentarle nada de lo que podía notar con facilidad. Angus, el chico que antes había sido su mejor amigo y de quien estaba enamorada siempre había estado enamorado de ella e inclusive aquella tarde cuando ella se le declaro, se frusto tanto por haberla rechazado que acudió a mí y yo me hice el tonto así como había hecho siempre porque no quería que mi hermana me fuese arrebatada y en parte tenía miedo de que él fuese capaz de romperle el corazón, aunque lo había hecho de todos modos.

Entonces Angus desapareció de nuestras vidas y Jasmine no volvió a enamorarse y… me sentí molesto conmigo mismo por algún motivo. Ella tenía todos los días aquella esa cara de felicidad pero habían veces en las que la encontraba llorando por algún libro, lagrimas como si ella sufriese por el personaje con el que se representaba. De hecho lo descubrí después de leer las partes que estaban levemente marcadas por sus lágrimas.

Mi hermana estaba sola aunque nos tuviera a nosotros con ella y después me di cuenta de que se sentía incapaz de amar por mi culpa, porque ella se culpaba a sí misma.

Entonces cuando vi a Angus ayudarla con el vestido supe que aun la amaba y por la forma desgarradora en como la miraba, como si esperara que ella retrocediera y fuese por él, me hizo escapar de la casa temprano.

De aquella manera termine ahí y una vez en la fiesta estuve contemplando a los invitados a la espera de mi hermana con sus mejores amigos para así cuando al fin aparecio Isabel con un gran vestido vino al salir de una limosina corrí sin pensarlo a alcanzarla en la alfombra roja para escoltarlas, aunque lo único que pensé después fue… en mi hermana.

Ella estaba hermosa.

Jasmine tenía el cabello a un costado de su cuello cayendo largo y en hondas mientras que en lo alto de su cabeza, en una trenza estaba enredada una tiara de hojas, como una princesa, pero eso no era todo.

Camine hacia ella sorprendido y sonriendo porque sabía que ya no podía ser tan egoísta y observe con cuidado la pedrería que brillaba en su vestido y en como las pequeñas mangas a los costados de sus hombros hacían que luciera delicada.

Qué ironía.

– Estas hermosa – le dije a Jasmine delante de todas las cámaras y ella sonrió de una manera tan bella que quede sorprendido. Ella ya no era ella, sino la versión que jamás pensé volver a ver.

– Tú también Sam – e Isabel soltó una risa antes de tomarme del brazo.

– Vamos adentro – les dije a ambas extendiendo el otro brazo a mi hermana, cosa a la que ella reacciono con una sonrisa aún más brillante.

– Con gusto.

Entonces caminamos y supe lo que venia.

Landon, aquel chico que había despertado preguntándome por Jasmine al verme, luciendo como si me conociera, luciendo como si el simple hecho de saber de ella podría matarlo o salvarlo. Eligiendome para darle un juicio.

Le dije que estaba bien así también como sentí el retorcijón de reconocimiento en mi estómago al ver su reacción y después él había soltado el suspiro de su vida y había comenzado a llorar, llorar como si estuviera agradeciendo en silencio al cielo. Nunca vi llorar a alguien así en mi vida.

Él aún tenía su mascarilla de oxígeno y aquellos tubos de suero que le salían del brazo cuando lo levanto para colocarlo sobre sus ojos obstruyendo así mi visión de él. No trato de calmarse pero por algun motivo me senti en deuda.

– Gracias – le dije – por ir por ella, por traerla de regreso.

Él no respondió así que camine de vuelta regresando por la habitación para desaparecer y esperar a que mi hermana despertara para decirle que aquel chico estaba bien.

Me sentí tan confundido por como actuar y reacio a aceptar los sentimientos de aquel heredero y sin embargo él tomo la desicion por mi.

– Cuídala.

Y así como supe que él la quería también supe que esa era una despedida. Una despedida para todos.

Y ahí estabamos con mi hermana de nuevo en el presente en aquel vestido sosteniendo esa sonrisa que a pesar de lucir feliz, también lucia nerviosa y sabía que en futuro algo así sucedería de nuevo, aunque probablemente no sería yo quien llevara a mi hermana al altar pero eso me pareció cuando caminamos por la alfombra roja con todas las cámaras en nosotros y entonces, cuando ingresamos al salón y los ojos de mi hermana encontraron los de Landon, el chico que había conocido en el hospital, fue como si el mundo se detuviese.



Alejazul

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En el texto hay: amor y aceptacion, secuestro, muertes

Editado: 28.01.2019

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