Esto es guerra, querido vecino

38. Me gusta el profesor

En persona, ¿había leído bien?...si, si lo había hecho, decía en persona.

EN PERSONA.

Tan solo imaginar estar frente a la persona que había ocasionado todo esto me producía un sentimiento que no había experimentado antes.

Mis ojos seguían fijos en la pantalla, repasaban una y otra vez el maldito mensaje.

Empiezo a dudar si todo esto sea solo una simple broma, la verdad no lo creo...

El regreso con un vaso lleno de te, le mire y el hizo lo mismo —¿quieres? —me preguntó pero instantáneamente negué con la cabeza.

—Tyler ¿hablamos luego?

Era un tanto incómodo hablar con el ahora, no lo podía mirar directamente a los ojos luego de haberlo besado de esa manera y luego de escuchar de su boca decirme que era una "chica caliente".

Trate de levantarme con cuidado —al menos tomate la pastilla y el vaso con agua —asenti, me metí el acetaminofen en la boca y lo pasé con agua.

Me tomó de la muñeca y me ayudó a salir. Fue rapido, un poco raro estar junto a él, pero rápido.

—Entonces... nos vemos...—hable mientras me sostenía del marco de la puerta con un solo pie.

— Bien... descansa en la cama, seguro con eso tu tobillo se recuperara rapido —no pude contestar porque el gran estruendo de la puerta casi me hizo pegar un brinco.

¿Qué clase de maldito bipolar era este? 

Mordi mi labio totalmente enojada, sin embargo ¿que mas podía hacer? 

Entre a mi casa, o bueno, prontamente ya no lo sería, dudaba mucho de que a estas alturas pudiera conseguir otro trabajo. Por otro lado Sara estaba lo suficiente ocupada estudiando, entrenando con las animadoras y de paso siendo niñera de la hermana de Noa.

De la hermana de Noa, irónico.

Me senté en la cama, si quería recuperarme debía guardar reposo.

.

.

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.

"¿Has visto lo joven y bueno que está el profesor de química?"

 

No necesitaba mirar para reconocer de quien era esa letra. Mire a mi derecha encontrándome con Halen quién me miraba con una sonrisa mientras su mano recargaba su cara.

Puse mis ojos en blanco, si  embargo, busque el pedazo limpió detrás de la hoja.

 

"Ayy por favor no es para tanto, solo es un poquito joven..."

 

Se lo tire de igual manera que ella.

 

"Ahhh no me puedes negar que está bueno" —achique un poco mis ojos.

 

"Presta atención que esto va para el examen de mañana"

 

Halen rodo los ojos...

 

"Lo que menos me importaba es el maldito examen, al fin de cuentas ya reprobe esta materia... solo entro a la clase porque me gusta el profesor"

 

"Halennnnn"

 

"No creo que el profesor tenga esposa, con esa cara de amargado que se carga estoy segura que le falta un buen polvo"

 

Abrí mis ojos de par en par mientras miraba en dirección a Halen, ella no podía parar de reír mientras tapaba su boca en un intento fallido por disimular su risa; entonces de un momento a otro se calló formando una pequeña "o" con su boca.

—¿Entendió la clase señorita Smith? —algo en su tono de voz me dio desconfíanza, sin embargo emiti un ineludible "si"

Mierda ¿la clase había acabado? ¿desde hace cuanto? Todos empezaban a guardar sus apuntes mientras el personero estudiantil o como Halen lo llama "la mascota del profesor" borraba el tablero.

—Me imagino que no tendrá ningún problema compartir el papelito que tiene en la mano —mordi mi labio, mientras cerraba con fuerza mi mano, tratando estúpidamente de esconder el papel.

—Ahhh esto —quise reír falsamente, pero lo nervios me jugaron en contra y aquéllo sonó mas como un quejido. Patético, o más bien, patética —no es nada importante profesor es sólo un dibujo...

—Como no es nada importante no tendrá ningún problema en dejármelo ver.

NO.NO.NO.NO

—¡No! Profesor espere... —me arrebató el papel de las manos.

—A ver... ¿que tenemos aquí? —me miró una última vez antes de centrar su atención en el papelillo. Se ajustó las gafas mientras estiraba lo más posible el papel ya demasido arrugado.

—No creo que el profesor tenga esposa, con esa cara de amargado que se carga estoy segura que le falta un buen polvo.

Mi cara se puso colorada. Completamente roja.

Los murmullos mezclados con las risitas no se hicieron esperar. 

 

¡Ja eso de que es un amargado es verdad!

¡¿De verdad crees que no tenga esposa?!

... pobre profesor eso de que no tiene un buen polvo hace años es verdad, y eso que se ve joven.

 

—¡Pueden callarse! —gritó Halen al escuchar los murmullos de los mismo idiotas.

—¿Smith? —pareció como si me preguntará si se trataba de mi —¿usted? ¿haciendo esto? Sabe algo... lo crei de cualquiera menos de usted...

—Pero profesor... —me dio espacio para hablar, pensé decir que había sido Halen, pero me calle, no podía delatarla...

—¡Ha dirección ya!

Halen jalo la camiseta del profesor teniendo su atención —Ahg porfavor profesor Kael no sea pesado...

El profesor se quitó las gafas totalmente enojado, — ¡Pesado! ¡¿Usted también quiere ir a dirección por faltarme al respeto?!

Halen se recargo en su puesto sonriente, como si no le importará en lo mas mínimo toda esa situación.

—Fui yo... pero profesor ¿que puedo hacer? En cada momento esta enojado y eso de que parece faltarle un buen polvo es verdad.

Eso había sido demasiado, hasta para alguien como Halen.

—¡Ha dirección ambas! Tu —me apunto con su dedo a mi —por recibir el papel, y tu por escribirlo.

Halen puso sus ojos en blanco mientras tomaba su mochila y salía lentamente, mientras yo guardaba mis cosas y salía del salon lo más rápido posible con las mejillas sonrojardas, el profesor no hizo mas que seguirnos con los ojos; casi matandonos con la mirada.



Natalia Moreno

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En el texto hay: novelajuvenil, comedia romantica, vecinos

Editado: 05.02.2020

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