Half Brother

Capítulo I

Norman

He estado toda la maldita mañana pensando en lo que mi padre me dijo hace unas semanas y lo que opina mama sobre eso, no deja de darme vueltas la cabeza.

"Es hora de que convivas con tu padre y su familia, podrás ir a la universidad donde el trabaja, así que lo mejor es empezar tu ultimo año de secundaria en Boston...Charlie piensa lo mismo"

Charlie... mi padrastro, a veces creo que influye en todas sus decisiones, me pregunto si esta tiene algo que ver con el o si realmente lo que quiere es que por primera vez en mi vida, viva con mi padre, en vez de estarlo viendo unas cuantas veces al mes, de manera furtiva, como si fuera un fenómeno del que le diera vergüenza.

—¿Que te pasa hermano? Pareces consumido en un pensamiento que con un susurro tenebroso, te tortura —la voz de Kevin me sobresalta.

—¿Sabes que es lo que mas adoro de ti? Tu sabiduría para explicar lo obvio —una sonrisa se escapa de mis labios.

Me siento en la cama, llevando conmigo el balón ovalado con el que había estado jugando tontamente mientras pensaba. Observo a Kevin que acaba de entrar a mi habitación, su enorme persona hace que las cuatro paredes llenas de trofeos de campeonatos y afiches de futbol americano, parezca más pequeña. Su piel chocolate va cubierta por una camiseta blanca y vaqueros y su rostro moreno se ilumina con la blancura de su sonrisa.

—¡Wow, adorar!— exclama dramáticamente —Realmente esa chica que conociste en nuestra ultima semana en Miami te afecto algunas emociones —juega conmigo y sin darme cuenta me arrebata el balón de mis manos.

—¡Oye!— me levanto de un salto de mi cama —Ya te he dicho que es de mala educación quitarle el balón a tu mariscal de campo cuando esta desprevenido.

—¿Ah si?— el empieza a juguetear con el balón en ambas manos mientras salta como si estuviera esquivando a alguien del equipo contrario.

Me carcajeo por ver su ridículo intento de hacerme reír. El es mi defensa, me protege, no solo en la cancha, si no también de mi mismo. Es mi maldito mejor amigo y ahora tengo que dejarlo atrás porque mi progenitor masculino de repente despertó su instinto paternal.

—¡Enserio que estas mal!—exclama Kev que ha detenido sus juegos y me mira con preocupación —Aun no entiendo por que no le pediste su numero, porque estaba que ardía de lo buena que...

Promesas...

Detente —le digo y meto las manos en mis vaqueros.

No lo dejo terminar la frase porque se lo buena que estaba esa chica y de alguna manera aunque el sea mi mejor amigo, me molesta que halla otro hombre que vea lo que yo vi en ella. Parecía un Ángel en ese vestido blanco y nunca en mi bendita vida me había gustado tanto ver unos hermosos pies dejar la huella en la arena mientras corría delante de mí y sonreía volteando de vez en cuando. Fue como si la conociera de siempre, una conexión inmediata entre nuestras miradas, y ni hablar de nuestros cuerpos, se llamaban el uno al otro y cuando al fin la bese bajo los fuegos artificiales, el rose de sus labios me pedían clemencia y al mismo tiempo castigo. El amor de verano más ridículamente fugas en el mundo.

—Si Houston tenemos problemas, nuestro capitán al mando Norman Harris le han absorbido el cerebro, cambio — vuelvo mi mirada perdida hacia el —Ha sido atacado por un extraterrestre con curvas y sonrisa sexy — ha puesto el balón debajo de su brazo y con su mano izquierda imita la forma de un radio.

—Déjame en paz — le señalo con mi mano izquierda —Además, esto no es por ella —termino en un susurro y devuelvo mi trasero a la cama.

—Si no es por ese bombón que estas así... ¿Entonces que es?" — levanto la vista y me mira inquisitivo.

—Siéntate —le indico para que tome la silla de mi escritorio en frente de mi.

—Siempre que dices que me siente es por que algo no va bien — niega con la cabeza pero aun así toma asiento y deja el balón en el escritorio.

—Mi padre...

—Espera — me interrumpe —Así empiezan tus historias de terror, no te vayas por ahí.

—Kevin esto es enserio — levanta las manos en forma de rendicion y hace que su sonrisa desaparezca —Mi papá cree que ya es hora de que conviva con el y su familia y mi mama cree lo mismo, porque es mi ultimo año y si estudio allá, tengo la entrada garantizada en la Universidad de Boston.

—Solo porque tu padre es el Decano— espeta —Aquí puedes ganar una beca o que el te pague una buena universidad en cualquier parte del jodido país, tiene con que y te lo debe.

—¿Crees que no se que tengo esa opción? — pregunto — Podría joderlo y decirle que no, pero...

—¿Pero que? — interrumpe de nuevo —No me digas que te esta cobrando el viaje de verano que pago por ambos, digo, se lo agradezco, fue mágico, fue como las vegas para menores de edad, pero el no puede...

—Fue un trato — esta vez lo interrumpo yo — Era pedirle eso a cambio o nada, igual me llevaría con el, diga lo que diga.

—Entonces nos abandonaras... ¿así?— se levanta de la silla y se pasea por la habitación y yo lo sigo con la mirada —El equipo te necesita, yo te necesito, Katia te necesita.

—Kat estará bien, el equipo te tendrá a ti, el entrenador lo sabe y te dará el puesto de Quarterback —
le explico.

—¿Entonces tenias todo planeado y apenas me lo dices? — me mira ofendido y se detiene —¿Desde cuando lo sabias?.

—Desde antes de que empezara el verano — me tiro de espalda en la cama y tapo mi rostro con un brazo.

—¿Crees que dándome tu puesto todo estará bien? — espeta —¡Nos estas abandonando!

—¡No es un premio de consolación Kevin! —me siento de nuevo en la cama mientras el empieza a pasearse —Te lo mereces y no los abandono, le di mi vida a ese equipo todo este tiempo y siempre has sabido que esto podía pasar en cualquier momento.

—¿Pero porque ahora? — se ha detenido de nuevo y me mira directamente —Pensé que después de todos estos años ya no te pediría esto.



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En el texto hay: amor, sexo, incesto

Editado: 19.10.2019

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