Huyendo al Amor

X

Celeste se fue, no soportaba a Domenica y ella no la soportaba, se gritaban de una forma que Colin tuvo que intervenir, Elijah solo miraba un acuerdo que había llegado con su hermano, yo estaba sentada frente a la encimera de la cocina, leyendo las pruebas de los niños, lo pude hacer después de los gritos, cuando un caballo de peluche apareció frente a mí, era muy lindo y tierno, dos cabezas aparecieron detrás Colin y Ben y yo me reí, regrese haber a Elijah y Domenica, ellos solo me miraron, Tío y sobrina no eran muy demostrativos

-¿Quién es él? – dije

-no tiene nombre es un regalo de mío para mi primito – dijo Ben

- es nuestro regalo – dijo Colin

- es muy hermosa, gracias, así que ustedes también quieren un niño – dije

-si, para poder jugar con él – dijo él

-no, yo quiero una prima – dijo Domenica mirando a Elijah – tío me lo prometiste – él alzó las manos en manera de rendición y yo me reí

-él también quiere un niño – dije

- pues eso no va a pasar será una niña, mi sobrina – mire para ver a quién se trataba

-Amelia es un gusto que hayas vuelto – dijo Colin, tome el caballo

-gracias es mi regalo favorito – dije

-no podía seguir huyendo – dijo

-pues bienvenida – dijo Elijah – nos agrada tenerte de vuelta – ellos se le acercaron y la abrazaron y los niños se acercaron a abrazarla -únete – dijo él, me paré y me acerque al abrazo y me reí

 

La seguridad aumentó increíblemente, Elijah iba a verme todos los días, Colin estaba más paranoico con los niños, Celeste no se había parecido y en parte había apreciado eso, Domenica no podía salir con sus amigos, Ben traía a sus amigos al departamento, todos viviendo ahí era divertido, sobre todo cuando Elijah se volvía loco por el ruido o Ben lo molestaba para jugar, o Domenica conversaba demasiado alto con sus amigos o esto o el otro, estaba dormido, Cuando Ben entró y le dije que hiciera silencio

-no puede jugar – dijo

-está cansado – susurre

-iré con mi papá, pero creo que también está dormido – dijo

-has pensado en ir a dormir – digo, cerrando la carpeta – vamos niño – me levanté y lo lleve a su cuarto – bien duerme bien y que sueñes con los angelitos – lo tape

-mi mamá nunca hizo esto – dijo

-tal vez lo quiso hacer pero no tuvo tiempo – dije – ella te quiere mucho – él asintió y se dio la vuelta y salí

Regrese a la habitación Elijah alistaba la cama para irse a dormir

 

-estoy exhausto – me senté en la cama – si ahora no puedo con Ben, como podre con mi hijo – yo me reí – soy un anciano – tome al caballo y lo deje en el buró de la comida - ¿te gusta ese peluche?

-es tierno y no creo que este viejo solo exhausto, trabajas mucho – dije tapandome con la manta

-pensaba en ir a trabajar – dijo, yo lo mire – no, lo haré - se metió en la cama

Me acerque a él y lo abrase

-no trabajar no, te hará mal, descansar es bueno cielo – él se tensó

-me gusta eso – me dio un beso en la frente y comenzó a hablar de lo que tenía que hacer hasta quedarse dormido.

 

Una semana después todo el mundo se estaba irritado por no poder salir de casa, había tres adultos faltos de sus capacidades mentales, Colin y Elijah estaban exhaustos, aparte de trabajar en el nuevo proyecto de la compañía, Amelia está exhausta por el trabajo y yo estaba organizando el programa de día de acción de gracias, Ben estaba en su consola de juegos y Domenica frente al computador ella lo cerró súbitamente

-no puedo más, si no salgo me volveré loca – dijo

-¿A dónde vamos? – dije

-¿vamos? – me miró

-si, no te vas a ir sola – ella viro los ojos – voy a ponerme zapatos

Subimos al ascensor con unos doce guardaespaldas, tenía una bolsa llena de agua y galletas, Domenica tenía puesto un audífono en su oreja, llegamos al parque y comenzamos a caminar.

 

-espero no haber arruinado tu paseo – dije, ella sonrió – pero si quieres galletas o una botella de agua

-¿cómo va tu matrimonio? – dijo

-vamos bien creo, somos amigos – ella asintió

-¿amigos?,eso no entra en un matrimonio – asentí

-deben ser amigos, confiar – dije

-y el amor – negué

-eso empeoraría las cosas, estaré bien – dije

-el amor es una mierda – la mire

-lenguaje – ella se rio

Caminamos un largo tramo hasta uno de los puentes y nos quedamos paradas ahí, cuando comenzamos a regresar ella estaba hablando de una des las bandas que le gustaban cuando unos sujetos salieron de la nada, tomaron a Domenica pero ella se zafó

 

-corre Ariadna, corre – dijo, los guardaespaldas se interpusieron entre nosotros, ella tomó mi mano – vamos - me jalo y comenzamos a correr – tenemos que llegar hasta el edificio – me miraba preocupada

-vamos debemos llegar, estoy bien – comencé a correr cuando un hombre se interpuso delante con un arma Domenica se puso delante de mí – No

-vaya, esto es un bonus, quebraré a los Hoffmann de una sola vez – miré al hombre

-¿Por qué quieres hacer esto? – dije – tu pelea nos es con nosotros sino con ellos

-ellos son fuertes, no puedo romperlos, pero todos tenemos un talón de Aquiles y ustedes lo son – lo mire

- deja ir a la niña – Domenica me miró – por favor

-Colin Hoffmann y Elijah Hoffmann, enfrentarlos sería mejor – me miro – matar a lo que los ha unido, vete jovencita – ella me miró y yo asentí

-Ariadna… - tenía los ojos llorosos

-está bien, corre y no pares – si la tome del rostro – vamos vete – ella salió corriendo rumbo al edificio, los policías llegaron y él se acercó y me puso delante de él

-ahora somos tú y yo – susurro en mi oreja – mira quien viene ahí – Elijah venía con Colin corriendo

-suéltala Jack – dijo Elijah

-Elijah Hoffmann, tenerte a mi merced es lo que he querido por años, pagaras lo que has hecho por tu dichosa familia – me miro – si no eres un Hoffmann, no entras en el contrato de protección, además los problemas de los Hoffmann son demasiado para gente como tu cariño, Elijah regresará con la misma chica Celeste y tú quedarás de lado, pero puedes quedarte con el profesor cielo, o podemos hablar tú y yo cariño, después de deshacernos de ese bebe bastardo – intente zafarme



Chloe

Editado: 26.07.2020

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