Invasión: Sangre y Guerra

14. Herida abierta 

No sabe cuánto tiempo ha pasado. En algún punto, el movimiento constante del bus se tornó habitual y dejó que sus pensamientos la envolvieran quedándose dormida sobre el hombre de Amy. Se despierta lentamente y nota que aún se están moviendo. Mira por la ventana y todo se ve verde, el cielo está un poco más claro lo que quiere decir que está amaneciendo.

—South Down —responde Amy a la pregunta grabada en su cara. — . Solía ser un parque nacional, atractivo para los turistas.

Observa alrededor y solo puede ver rostros marcados por la tragedia y el dolor, Perdieron a muchos en este último ataque. Owen. Se niega a pensar en él. Siente como la pena se va arraigando en su pecho, una vez que la deje salir, no podrá contenerla. Por otro lado, está lo que presenciaron, esa criatura, es sencillamente indescriptible. Desde que pasó el incidente hace años, nunca había visto uno igual.

— ¿Dónde nos detendremos? —Pregunta al fin Cat.

—Cuando todo empezó, solía existir una base en el centro del parque, luego hubo una fuga, los invasores se infiltraron y destruyeron el lugar. Después de eso simplemente se cree que ha estado abandonada.

— ¿Se cree?

—Jenkins piensa que un pequeño grupo permanece en el lugar. Que logró sacar a los invasores, y reconstruyó la base. O, también se dice que nunca la destruyeron, siempre ha estado ahí, oculta.

"Una esperanza lejana", "A eso estamos atenidos". Se recuesta nuevamente en la silla y cierra los ojos. Las imágenes empiezan a bailar en la oscuridad, los originales volando en el cielo negro, los gritos de la gente pidiendo ayuda, la cabeza de Owen cayendo al suelo. La enorme criatura con rostro humano apareciendo en el firmamento, como un dios alado, uno cruel y destructivo. No, no un dios, un demonio. El frío antinatural que sintió ante su presencia, aún le da escalofríos. "Y Alana lo sabía" había dicho Jenkins. "¿De verdad esa mujer sabía que seríamos atacados?" ¿Lo planeó ella? ¿Pero cómo?". Ahoga un suspiro y vuelve abrir los ojos, el bus va disminuyendo la velocidad.

—Nos estamos deteniendo — Anuncia Carlo en algún lugar del bus.

Cat se asoma por la ventana, el cielo está en ese tono lila característico de las mañanas desde la invasión. Todo se ve muy verde, el lugar es sin duda hermoso. A lo lejos, se puede apreciar un camino que lleva hasta una casa de tejas rojas al borde de una montaña y por debajo el inicio de la costa. Se pueden escuchar las olas romper en los espolones en las faldas de la montaña, así como sentir el salitre en el rostro. Intenta pensar en la última vez que estuvo en la playa y la imagen difusa de sus padres aparece en su mente. Su madre con un enorme sombrero de paja llevándola de la mano para mojar los pies en las olas que llegan a la orilla. Su padre, quien la ve desde lo lejos con una cámara en las manos.

Una sonrisa involuntaria aparece en su rostro a la vez que un ruido seco la devuelve a la realidad. Todos se ponen de pie y van saliendo del bus junto con lo poco que lograron traer de equipaje, armas más que nada. Sigue a Amy, quien ya va camino a la salida del vehículo. Detrás del bus ya está parqueado el jeep de Jenkins con él de pie esperando que todos salgan.

Forman una fila, a la cabeza de ella Jenkins quien sin decir una palabra se gira y comienza a avanzar hacia la casa. Su rostro está surcado por el dolor, la ira, la frustración y la impotencia que dejó la muerte de Owen. Se reprocha así mismo cada decisión que tomó, cada orden que dio, cada palabra que salió de su boca se reprocha el haber estado enojado con él. Owen sufrió en vida, quizá mucho más que cualquiera. Ellos compartían una pérdida similar. Era su amigo, su hermano, y ahora ya no estaba.

Catarina sabe, por el rostro de David lo que pasa por su mente, pero ha estado tan encerrada en su propia tristeza que no pensó en la de él. Sabe que debe decir o hacer algo, sin embargo, una pequeña parte de ella siente mucha rabia hacia David en este momento, una parte de ella, lo culpa por la muerte de Owen, y esa parte, aunque pequeña le impide compartir con él.

Los cuarenta sobrevivientes avanzan a paso lento pero firme. Ve de reojo una mujer de cabellos rubios que lleva la mitad del cuerpo cubierto en sangre, de la mano lleva a una niña, "la pequeña sobreviviente". Thomas murió intentando salvarla, y ahora Owen. Si la muerte no quiere encontrarla, piensa Cat, es porque algo grande la espera. Viendo como esa mujer la lleva de la mano, puede estar tranquila, ha encontrado quien la proteja.

A unos cuantos metros de distancia de la casa, el sonido de unos pasos ajenos a ellos hace que se detengan. Alrededor ha aparecido un grupo de hombres, uno de ellos, camina hacia Jenkins con fusil en mano. Automáticamente, las manos de todos empuñan las armas, listos para entrar en combate de ser necesario. Cansados, sucios de sangre y lodo, pero morirán como lo que son, soldados.

—Quieto ahí grandulón —dice el hombre que está más cerca a Jenkins, un anciano de unos sesenta años, pero de buena complexión física, cabello canoso. Apunta al pecho de David con una escopeta.

Jenkins levanta lentamente las manos hasta colocarlas detrás de la cabeza. Da un paso hacia el hombre, pero este le hace una señal con la escopeta para que se detenga. El sujeto, escupe a un lado de sus pies, lleva lo que parece ser, tabaco en la boca.

—Mi nombre es David Jenkins —comienza a hablar con voz tranquila y sin mover un músculo.

Cat se percata que a su derecha ha aparecido un hombre que apunta justo a la cabeza de Amy.

—No estamos aquí para amenazar a nadie — continua Jenkins —, solo necesitamos un lugar para refugiarnos. Hacemos parte de la resistencia de Londres. O lo que queda de ella.

—Hijo, solo tu presencia aquí es una amenaza. Si alguno de esos chupasangres hijos de puta te siguió, nos pone a todos en peligro. Llevamos mucho tiempo en este lugar, manteniendo a los invasores a raya, nadie sabe dónde estamos... o eso creía yo — vuelve a escupir—. Dame una buena razón para no acabar con ustedes aquí mismo.



Shey. Saad

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En el texto hay: vampiros, misterios y drama, apocaliptico

Editado: 07.10.2020

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