Capítulo 5
La tarde anterior había pasado muy rápido, y no pude descansar muy bien durante la noche, pero por más que no quisiese ya era la mañana siguiente. Dejé a Daniel con la niñera, y me dirigí al juzgado para obtener la respuesta definitiva.
Al cabo de unas horas el juez dio su veredicto:
“Decreto que la señorita Margaret Bristol queda absuelta del caso al no encontrar pruebas o testigos que la inculpen con algún acontecimiento relacionado a la desaparición del señor Fortunato Bristol”.
Cuando escuché su veredicto la tranquilidad y felicidad crecieron dentro de mi. Ahora podría terminar de organizar nuestra mudanza sin preocuparme por nada más, podríamos ser felices de una vez por todas.
Llegué a la casa y saludé a la niñera que ya terminaba su turno. Una vez que la muchacha se fue, abracé a mi hijo el cual se encontraba muy feliz porque había vuelto más temprano a casa.
Años después ya nos encontrábamos en la nueva casa en Argentina, los dos juntos, solo nosotros dos, con paz y tranquilidad, espero.