La Chica De Un Zimmerman (zimmey libro 2)

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•MARATÓN 2•

 

A la mañana siguiente, despierto con un terrible dolor de cabeza, puesto que no he conseguido dormir nada por la noche, por más que lo intenté, demasiadas cosas rondaban en mi mente para conciliar el sueño a como se debe. He desayunado dentro de la habitación, la luz solo empeora mi dolor, hasta los ladridos de Picky me resultan fastidiosos, por lo cual le llevan al jardín para que juegue allí. El dolor permanece y entonces sé que tengo migraña, lo compenso durmiendo durante gran parte de la mañana. Antes del almuerzo la abuela Grace está en casa para ver cómo sigue Clare, y aprovechando el viaje, me receta unas pastillas para el dolor. Después, al tener el estómago lleno, soy capaz de abrir las cortinas, pero no de salir, continúo durmiendo un par de horas más. Durante la cena como poco, mi mal día no deja espacio para tener buen apetito. Al llegar la noche y con mis padres ahí, aprovecho para disculparme por mi terrible actitud de ayer, culpo a mis hormonas, pero también a mi carácter jodido. Les hago saber que todo está bien este ambos, simplemente fue una discusión sin importancia. Nos quedamos nuevamente a dormir en casa.


Un día más, y todos se van a sus respectivos empleos, en tanto, yo me quedo en casa. Uso ordenador de mi padre para tratar de escribir unas cuantas palabras de algunas ideas que he tenido. Voy a la habitación con Clare para pasar el rato, pues ella aún no puede salir por su reposo, pero eso sí, la noto aburrida, por lo cual la invito a ver películas, es lo único que podemos hacer. Lloro viendo una película de Bruce Willis, no debía morir pero eso hace el amor por los hijos, se sacrificó para que su hija fuese feliz con el amor de su vida. Ni me entero del momento en que me quedo dormida. Despierto al escuchar la voz de Gail, puesto que trae más pastillas de mi flamante cuñada, se disculpa por interrumpir mi sueño, pero ha sido lo mejor, necesito alimentarme. Al medio día almuerzo con Clare en la habitación, no me gusta hacerlo sola y es una buena a forma de hacerle compañía. Bromea con que si sigue comiendo como lo hace y sin mover un solo dedo, va a acabar por rodar en las escaleras cuando deba irse. Paul me ha llamado para avisar que no ha podido salir a tiempo y que el horario de hoy le hace difícil tomar el almuerzo conmigo. Por la noche, llegan todos como si de una procesión se tratase, uno tras otro, se han encontrado en la entrada. Pienso en bajar, para saludarles, pero tengo unas tremendas ganas de hacer pipí y sigo mi camino escaleras arriba, ya en la cena me desbordo en abrazos.

Cuando salgo del baño, mi amor está en la habitación cambiándose de ropa.

— ¿Qué tal ha ido el día? —Le pregunto dejando un beso en sus labios.

—Complicado, dirigir una empresa no es tarea fácil, pero he sobrevivido a un día tan extenuante, ¿Y tú? Gail nos ha dicho que hoy si has comido como se debe.

—Bueno, tras un día asqueroso como el de ayer, era más que justo y necesario reponerme de ello. Y hoy soy humana de nuevo.

—Estoy encantado de oír eso. —Deja un beso en mi frente, y como todo un protector me aprieta entre sus brazos. — ¿Cómo se ha portado nuestra niña?

—Ha estado muy tranquila, solo después de la comida que se ha puesto a patear un poco. Clare y yo estábamos riéndonos con una película cuando ella decidió participar del festín. Ya despertará en su típica hora para saludarte, creo que ayer se enojó porque me has hablado feo.

— ¿Ah, sí? Pues tú también lo has hecho, así que, sería justo que también lo estuviese contigo.

—No, mi amor. Es diferente, yo soy la mamá y ella se hospeda en mi interior, por lo cual llevo la ventaja sobre ti. Si sabe lo que le conviene, ella debe estar de mi lado.

—Lo bueno es que ninguno sería el favorito. —Dice burlón. —Voy a lavarme las manos para ir a cenar. Por cierto, hoy estuve hablando con Eric. —Habla mientras entra al baño. —Me dijo que Ava está saliendo con uno de sus compañeros de basket, si me preguntas, le noté molesto y podría asegurar que celoso.

— ¿Acaso a Eric le gusta mi prima? —Sonríe al salir del cuarto de baño, debería de tomar eso como respuesta.

—No me lo ha dicho, pero ha puesto una rabieta de adolescente en plena guerra de hormonas, tomando en cuenta su edad. Se ha referido al tipo como "vampiro aprovechado". Cariño, es mi hermano y lo conozco, tiende a ser bastante reservado, pero siempre es evidente con lo que le molesta, además de que el hombre no le cae tan bien, y bueno, ahora menos que consiga siquiera agradarle.

—Pensé que estando ambos en la misma ciudad y siendo él, la única persona que conoce, la convivencia y eso, los llevaría a intentar otra vez lo que en algún momento hubo entre ellos. —Digo con pesar, después de todo, si me agrada el sujeto.

—Creí que tu relación con mi hermano no era la mejor, pero ahora recibe tu apoyo, no entendí.

—Todos cometemos errores, y tal vez a él se le va la lengua cuando habla, pero eso no quita que sea una buena persona. Hemos tenido un poco más de convivencia, que es la clave de todo, y no me parece tan malo, solo está un poco confundido con respecto a su vida y lo que quiere dentro de la misma, entonces, puede que necesite un centro para hacerse girar alrededor del mismo. —Se ríe, pero también me da la razón con un asentimiento de cabeza. —Además, se verían muy lindos juntos.

—Por supuesto, cariño. Ahora deja descansar a tu escritora de novelas románticas y vamos a cenar.

—Oh, me has dado una gran idea.

— ¿Escribir una historia en base a ello?

—No, no. Un plan para que estén juntos.

—Phoebe, no vayas a mover un solo dedo para eso. Si su destino es estar juntos, tarde o temprano las cosas van a darse. Mientras tanto, cada uno por su lado.

—No me dejas ser, Paul. —Me quejo.

Él no responde, simplemente me besa en los labios y vuelve a invitarme a cenar. En el comedor cenamos todos, menos Theodore, mi hermano se decidió por acompañar a su amor en la soledad de la habitación. Media hora después, nos dirigimos a la sala para conversar un poco sobre el día, que creo ha sido bastante tranquilo con respecto al ambiente de incertidumbre que se tenía sobre el accidente. A como lo dije, mi niña despertó para jugar, ellos estaban muy entretenidos viendo su movimientos, mientras yo trataba de calmarle, porque en ocasiones suele ser bastante brusca. Dejé mis buenas noches mientras ellos se quedaron un rato más conversando, tengo ciertas necesidades fisiológicas que me atormentan cada cierto tiempo y debo liberarme de ello, hago el intento por esperar a Paul, pero finalmente me duermo.



cinthyasarriabooks

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En el texto hay: pareja, romance, amor

Editado: 29.08.2020

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