La Era De Las Bestias

Capítulo VII

====== Narra Hanna ======

 

Una vez habíamos regresado a Edén nos dirigimos a la base del E.R.E, el edificio más grande del pueblo, también conocido simplemente como el Cuartel.

 

Cuando el VDAYE se detuvo comenzamos a salir del su interior, luego de que todos habíamos bajado el Teniente se nos acercó para decirnos que colocáramos la cabeza del Híbrido que cazamos en una lanza y que la claváramos en la tierra fuera del pueblo cerca del muro que rodea Edén, básicamente teníamos que clavar la lanza con la cabeza del Híbrido al borde del muro. 

 

Después de que hicimos lo que el teniente dijo nos volvimos a reunir con el.

 

—Vayan a sus casas a descansar —Dijo dándose la vuelta para marcharse—. Recuerden que ustedes ya son miembros del E.R.E —Se volteó para vernos directamente—, más les vale no llegar tarde mañana para informarles sobre sus futuras misiones.

 

Todos nos emocionamos un poco y obedeciendo al teniente comenzamos a regresar a nuestras casas. David, Jesús, Clara y yo fuimos a nuestra casa en el bosque mientras que Leo, Elizabeth y Octavia fueron a la casa en donde vivían antes de iniciar Las Pruebas.

 

Durante todo el camino ninguno dijo una sola palabra, tal vez porque pensaban que hablar sobre Kent nos entristecería a todos, sobre todo a mi, pero aún así decidí romper el silencio para tratar de animar a mis amigos.

 

—Amigos, ¡Lo logramos! —Hable con un tono de voz muy alegre, pero en realidad estaba emocionalmente afectada por la muerte de mi hermano—. ¿A que nadie se hubiera esperado que lo hiciéramos?

 

—Hanna... ¿estás bien? —Preguntó Jesús con una expresión de tristeza.

 

—Al parecer estoy mejor que tú —Respondí dándole un leve golpe en su hombro. 

 

Todos mostraban tristeza en su rostro y no me gustaba ver a mis amigos tristes.

 

—Vamos chicos... —Me queje un poco—. ¡Hay que celebrar!

 

—¿Segura? —Susurro Clara con su mirada al suelo—. Con todo lo qué pasó... ¿crees que es una buena idea?

 

—¿Están actuando así solo por mi hermano? —Me pare delante de todos y le lance la pregunta.

 

—¿Por que actúas como si todo estuviera bien? —Me preguntó David— ¿acaso no te afecta en nada su muerte?

 

—Estoy igual que ustedes —Respondí—, pero la última orden de mi hermano fue que cumpliéramos la misión y lo logramos.

 

—Bueno creo que tienes razón —Afirmó Jesus suspirando—, Kent se sacrifico para que pudiéramos vivir y completar la misión así que su sacrificio no debe ser en vano.

 

—¡Ja! Ahí está la razón, alégrense chicos quiten esas caras y vallamos a comer algo sabroso —Propuse mientras señalaba la dirección en la que se encontraba el mercado del pueblo.

 

—Está bien —David aceptó mi propuesta, fue el primero en hacerlo y luego Jesus y Clara—, pero lo haremos en memoria a Kent.

 

—¡Si! —Exclamé elevando mis brazos hacia el cielo con alegría—, Vamos Entonces.

 

Comenzamos a caminar con dirección al mercado, dirigiéndonos en la parte en donde venden comida. Compramos lo mejor, El Teniente nos había dando una bolsa y cuando vimos su contenido nos dimos cuenta que era dinero así que lo usamos para pagar la comida que quisiéramos.

 

Al llegar a nuestra casa comenzamos a festejar el gran logro que tuvimos comiendo hasta ya no poder tragar o beber algo más. Había anochecido muy rápido y ya era muy tarde así que Clara se ofreció para limpiar lo que habíamos ensuciado mientras que David se despidió y se fue a dormí, luego Jesus hizo lo mismo y por último Clara se despidió de todos nosotros luego de haber limpiado. Cada uno de nosotros se encerró en su habitación para dormir, todo estaba perfectamente bien, era como si hubiéramos olvidado la muerte de mi hermano, o eso era lo que todos aparentamos mientras festejábamos.

 

Yo ingrese a mi habitación y me acosté en la cama para tratar de dormir, pero, cada vez que cerraba los ojos veía a mi hermano, lo veía como explotaba junto con el Híbrido en muchos pedazos. Mis ojos se llenaron de lágrimas y luego las lágrimas comenzaron a bajar por mi rostro, no era la primera vez que alguien de mi familia moría pues mi madre murió años atrás, pero, Kent era mi último familiar sanguíneo que seguía con vida.

 

La tristeza me invadió y me acerqué a la ventana, barrí la cortina hacia un lado para poder apreciar el cielo nocturno y para dejar que la luz de la luna iluminara mi habitación.

 

Cuando aparte la cortina me di cuenta de que algo cayó al suelo así que encendí una vela que tenía cerca de mi para poder ver mejor. Cuando recogí el objeto me di cuenta de que era una carta y cuando la abrí me fijé en que la persona que la escribió había sido Kent.



Lheudrin

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En el texto hay: accion, futuroapocaliptico, biopunk

Editado: 22.05.2020

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