La flor del mal

Flor seductora

Pasaron unos días, el joven Souichi seguía mirando la revista, recordó aquella platica que escucho  de sus padres con su hermano, por lo cual  sonrió  ávidamente pensando que sería gran idea mostrarla y evidenciarlo cuando aquella dueña de esa voz regresase a casa. Entendía que su hermano Kouichi iba enserio,  sabia lo popular que era en la escuela y como anteriormente había tenido una que otra novia pero que jamás la traía a casa, puesto  si lo hacía significaba que era más allá de una simple relación  y obviamente significaba matrimonio.

Sabía lo  recto que era su propio hermano mayor y el hecho  de haberlo hablado primero con los padres es que esperaba poder volver a traerla para darla a conocer a la familia como su prometida, la cual  el malicioso chico  solamente había escuchado  su  voz  resonante.

  • Ja su japonés era muy gracioso – se dijo así mismo mientras seguía lamiendo uno  de sus clavos manteniéndolo en la boca a punto  de escupirlo contra la pared ya vera tu  verdadera cara hermanito – rió ante ello  esperando que aquella mujer se espantase y saliera corriendo aborreciendo  a su hermano mayor.

Su plan  era tal cual, por lo que había planeado inclusive su entrada, pensándolo una y otra vez, se sentía feliz de no  tener que utilizar ninguna de sus maldiciones pues su perfecto hermano  saldría perjudicado por su propio pie, aquello  le era más gratificante que el hecho  de ser culpado  él por alguna de sus maldiciones para terminar sermoneado y castigado  tanto por su hermano quien era quien realmente mandaba en casa; sus padres.

Lo tenía todo planeado,  iría primero a revisar una y otra vez hasta ver que ella estuviera en aquel lugar, luego  aventar dicho libro  a su hermano y recriminándole, en su mente parecía tan  divertido, el  rostro desconocido de aquella chica mostrando un  horror asqueada de quien iba a ser su próximo  prometido,  seguramente bajo  ese acto  terminaría con  su hermano, al menos eso esperaba,  arruinarle la vida.

Koichi lo tenía claro,  Souichi lo  sabía de ante mano, había escogida a esa  extraña chica de asentó  extranjero porque seguramente le amaba, aunque no sabía cómo  se habían conocido,  sabia de ante mano que si su hermano le había traído  a casa y pensaba  luego presentarla como su prometida, de acuerdo a la plática  que había escuchado,  él  realmente le ama, él  deseaba formar una familia con aquella mujer, Souichi no le permitiría ser feliz a su hermano.

Souichi odiaba a su hermano mayor sobre todas las cosas, no  era envidia lo que sentía, lo  tenía claro,  era repudio por ser tan  recto como la sociedad quería que fueran las personas, un joven  con una vocación  tan enferma como ayudar a los demás seres humanos,  tanto  se había esmerado para ser el mejor en la  clase, que se ha tomado en cuenta para alcanzar ese sueño  tan asqueroso  de ser médico, si al más pequeño  de los Tsujii le daba nauseas de tan solo pensarlo.

Aquello que hacia su hermano  mayor no  era meramente que palabrerías de una mente lavada bajo las normas sociales,  bajo creencias para reprimir la humanidad  de uno como  individuo, si,  Kouichi  representaba todas esas mascaras que tanto odiaba Souichi,  al menos eso pensaba él.

 

  • Ja  pronto  verán tu lado bestial    se reía por los bajos  mientras seguía  lamiendo otro  de aquellos  clavos manteniéndolo en su boca  realmente verán parte de tu  verdadera naturaleza hermano   su risa se intensifico más al solo pensar que eso arruinaría su vida.

Kouichi por su parte estaba viendo la manera de presentar a la mujer que tanto ama, puesto  aquella mujer a pesar de ser extranjera y no  estudiar la misma carrera que él, lo había cautivado por completo, tanto  que deseaba formalizarlo después de tanto pensarlo.

Se habían conocido  en la universidad, ella era una estudiante becada del  extranjero, aunque estudiaba leyes para ser abogada en su país,  había llegado  al país del sol naciente para  aprender el idioma y seguir con  sus  estudios a pesar de que las leyes serían muy diferentes.

Aun lo  recordaba como si  fuera ayer aquel encuentro  que hizo  cruzar los  caminos con  aquella bella mujer de una sonrisa deslumbrante, una actitud  despampanante y  un físico  tan deseable.

Kouichi iba a la escuela con gran rapidez cuando otra persona que parecía llegaba tarde al igual que el caminaba de prisa como si  estuviera perdida, al  verla desorientada decidió  acercarse a ella y con una sonrisa ella intento hablarle por señas pues le daba un poco  de pena hablar el idioma.

  • Lo siento, yo llamarme Danae – hizo una pausa como si  deseara recordar algo yo  ser de Perú, apenas aprendo japonés – se disculpó  ante ello con una sonrisa esperando  respuesta.
  • Mi nombre es Tsujii Kouichi mucho gusto ¿Qué es lo que busca?   siguió con aquella amabilidad que le caracterizaba.
  • ¿Puede hablarme despacio? Por favor   la chica intentaba realmente comprender lo que decía.
  • Lo siento   tomo  aire detenidamente – mi nombre es Koichi mucho  gusto – sonrió ante ello.
  • Mucho gusto   contesto  ella con una delicada sonrisa.
  • ¿Qué es lo que busca? – hablo lo más despacio  y fuerte posible para que ella entendiera.
  • Idiomas   dijo un poco  avergonzada.
  • Ah ya veo,  venga por aquí   el joven hizo una seña para que le siguiera.
  • Muchas gracias   camino  al lado de él.



Hime-Rose

#5494 en Fanfic

Editado: 07.07.2018

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