La voz de los oprimidos

No vales nada

Tranquilo.
Esta existencia
no tiene
relevancia alguna,
solo eres
un actor más
del espectáculo
insignificante
que llamamos «vida».
Deja
de buscar
consuelo
en el cielo,
no existe un dios
que te pueda escuchar;
el paraíso
es
una ilusión inventada
para creer
que se puede
alcanzar la paz.
Pronto vas a desaparecer
y nadie será capaz
de recordar
que una vez
estuviste presente.
No te suicides,
quiero que te quedes
un rato conmigo.
A final de cuentas,
somos un accidente
que se terminará
perdiendo en el olvido.



Luis De Faría

#13452 en Otros
#1345 en No ficción
#4883 en Relatos cortos

En el texto hay: aforismos, poesia corta, brevedad

Editado: 02.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar