Lágrimas de Medianoche

Capítulo 16: Vestido.

Jane esta parada ante mi con un suéter celeste y unos vaqueros oscuros de corte recto, además, lleva botines negros... Es la imagen de la sofisticación, observando a William con sus enormes ojos marrones enmarcados por gruesas pestañas y un rubor natural cubriendo sus mejillas.

Ella tiene en sus manos un sobre color marfil.

La invitación al baile de máscaras.

-—Te estaba buscando, querido Will- dice ella sonriendo mientras mi boca se tensa por la ira —Me preguntaba... ¿Vendrías conmigo al baile?

Por un segundo, sólo me parece una patética chica observando expectante una respuesta por parte del chico que le gusta...pero, ella es un ser malévolo que destruyó la familia de William y que me observa con odio reflejado en la inmensidad de su mirada.

—Yo iré con William— intervengo justo cuando veo que él le va a responder. Su cabeza gira vertiginosamente hacia mi y me observa sorprendido con una brillante sonrisa que dulcificó sus rasgos.

Ella toma una respiracion profunda:—William, tú y yo sabemos que todavía sientes algo por mí. ¿Por qué quieres perder el tiempo con ella? Ahora, estoy a aquí para ti—la mentira colándose entres sus rosados labios.

Por un segundo, veo como los ojos de William se oscurecen y sé que puede perder el control en cualquier momento. Pero no lo hará.

—Tienes razón —dice él dejándonos estupefactas a las dos. Las lágrimas se acumulan en mis ojos rápidamente.

Todo este tiempo me engañó.

Seguramente, me estaba utilizando por su hermana.

"Samantha, él no es así"

Tomo una respiracion profunda y cuando voy a irme, el toma mi brazo. Deteniéndome.

—Siento rencor e ira —agrega rápidamente al ver mi expresión. — No vales nada, te mereces ser un demonio.

—Ella no es quien crees— suelta ella alejándose indignada e irritada.

La observo confundida.

Escudriño el rostro de William pero se ve tan confundido como lo estoy yo. Doy un Respingo cuando suena el timbre, y cientos de estudiantes salen de la cafetería hacia el pasillo.

Hana sale tomada de la mano con Thomas pero cuando me ve se abalanza sobre mi, me despido de Will mientras ella me arrastra por el pasillo hacia los baños.

—Le dijiste que sí ¿Verdad?—exije ella fulminadome con la mirada. Asiento y la sonrisa que me dedica amenaza con dividir su rostro —¡Bien, está tarde iremos por vestidos!

Ella empieza a parlotear sobre diferentes tiendas mientras nos dirigimos hacia la última clase y como ha exclamado en los baños, en la tarde, cuando salimos del instituto, vamos a buscar vestidos.

~~~

Savannah sale del probador con un vestido amarillo pálido, el color crea un gran contraste con su piel oscura y resalta sus ojos chocolate. Ella se observa en el espejo de pie meintras Hana la detalla de arriba a abajo. Según ella el vestido lo será todo. Él que tiene Savannah en este momento resalta las pocas curvas que tiene, ya que se ciñe en la cintura y tiene escote corazón.

—¡Ese se te ve muy bien!—exclama Sarah desde donde esta parada observando los precios de los vestidos mientras sus ojos se abren como platos.

—Me gusta —opina Savannah mientras aparta su cabello oscuro de su rostro y observa la tela cruzada en la parte trasera del vestido.

Llevamos casi una hora en este local. Hana ya escogió un vestido rojo carmesí estilo sirena, lucía hermoso en ella. Destaca su cabello castaño y sus ojos, además, ella había estado encantada desde el momento en que lo vio.

Savannah se había probado por lo menos siete vestidos hasta este, que por lo visto, es el que va a comprar.

Sarah saca un vestido con dos tonos de violeta y entra en un vestidor con él. Lo mismo hace Savannah y yo, me quedo con Hana quien esta mirando vestidos a diestro y siniestro. Saca uno azul ceruleo vaporoso con corte imperio y me mira soñadoramente.

—Te verás hermosa, Samantha —dice ella mientras me tiende el vestido —¡Pruebalo, por favor!—ruega ella justo cuando sale Savannah. Mira el vestido y luego me mira, asiente en aprobación.

Me encojo de hombros, tomo el vestido y entro en el probador.

A los pocos minutos, después de luchar con el vestido, salgo con el puesto. Me queda algo largo, pero, el color es hermoso, la tela se ve tan delicada y cae en suaves ondas hasta el suelo.

Salgo y me observo en el espejo.

—¡El cuello halter se ve magnífico en ti!—grita Hana llamando la atención de los demás compradores en la tienda. Hay algunas chicas de la institución probándose vestidos al igual que nosotras.



Mélia Àngelier

Editado: 24.06.2018

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