Lazos Oscuros (libro 1)

24.- Hermandad por delante

AMELIE.

Observe a mi novio alejarse.

–El chico de la cafetería, ¿Quién lo diría?– la voz de Greg me saco de mi trance.

O mejor dicho de la espalda de Rainer.

–Los Dioses trabajan de manera extraña– comente.

Greg rio. –Eso lo sabemos de primera.

Mire a mi hermano.

–¿Cómo están todos en San Gabriel?, ¿Cómo va Kelsey con el aquelarre?, ¿y las locuras de Isaiah?

–Todos estamos bien, tratando de manejar nuestros asuntos– sonrió de lado. –y Kelsey, ella está manejando de maravilla el aquelarre, lo único que lamenta es haberte dejado ir tan fácil, dice que deberías estar junto a ella en el mando. Y bueno, Isaiah lo está pasando a lo grande en Francia.

Rei cortamente.

–Ella es mayor que yo, lleva más tiempo manejando la magia, y es buena líder. Apuesto que tía Zada la está ayudando a manejar el aquelarre y circulo– dije, mientras recordaba a ambas mujeres riendo, cuando me enseñaban a manejar mis poderes. – dudo que yo pudiera ayudarla.

–Kelsey aprendió mucho de ti, pequeña– suspiro. –todos lo hicimos.

Inhale profundamente, basta de rodeos.

–Necesito la verdad, Greg, sé que tu visita aquí no es para saludar– solté cruzando mis brazos.

–Tan perspicaz como siempre, pequeña – me sonrió.

Comenzamos a caminar.

–Tus padres están preocupados, desde que Zada y Kelsey detectaron que una criatura misteriosa atravesó la barrera de protección, tu padre ha estado como loco– explico.

–¿Piensa que estoy en peligro o que voy a destruir toda la cuidad?– pregunte con algo de molestia.

–No hables así, sabes que eres lo más importante para él– me miro. –todos estamos preocupados por ti, no sabemos qué clase de criatura entro, y el hecho de saber que no estas con bajo nuestra protección es inquietante.

–¿Y cómo creen que me siento yo?– solté con rabia –desde que esa cosa atravesó la barrera, el ambiente en la escuela no es el mismo, hemos encontrado humanos muertos, y atacaron a uno de nosotros bajo nuestras narices. Temo que el siguiente sea uno de mis amigos. Temo no poder protegerlos.

–Pequeña, no es tu responsabilidad cuidar de todos– tomo mi mano y la acaricio. –no puedes ponerte en riesgo, nadie sabe que es esa criatura.

–Soy lo suficientemente fuerte, Greg– la magia me recorrió el cuerpo completo. –no dejare que esa cosa lastime a los que quiero.

–Sé que eres fuerte, Amelie, pero no debes exponerte a tanto– suspiro –su conoces bien las consecuencias que pueden tener tus acciones.

Y eso por eso que odio quien soy.

–¿y que esperas que haga?, quedarme de brazos cruzados y ver a mis amigos arriesgarlo todo no es una opción, no para mí.

–No digo que lo sea, no te hablare como si fuera tu padre, te hablare como tu hermano– sus ojos miraron fijamente los míos. –eres una chica inteligente y fuerte, sé qué harás cualquier cosa con tal de proteger a los que quieres, solo no te dejes llevar por el poder, mejor que nadie sabemos lo que eso puede significar.

–No caeré, he estado manejándolo, y hasta ahora voy mejorando– con la ayuda de Rainer, pensé.

–Sí, Kelsey me contó que han estado jugando con la magia negra – me miro con reproche. –¿por qué?

Cerré los ojos haciendo una mueca. Había olvidado que Kelsey tiene el medallón que le ayuda a saber si he ocupado magia negra.

Gracias, mamá y papá, y tía Zada, pensé con sarcasmo.

–Fue por una buena causa– me defendí rápidamente. –a pesar de que suena como una justificación de mierda, es la verdad.

Se cruzo de brazos, mirándome con curiosidad. –de acuerdo, ¿y cuál es esa buena causa?

Jugué con mis dedos.

–Rainer.

–Tu novio – su tono dudativo llamó mi atención. –es extraño, no logre descifrar que sobrenatural es, no lo había notado en San Gabriel.

–Es porque nosotros tampoco sabemos, hace algunos días descubrió que es un sobrenatural– Greg se veía levemente asombrado. –estamos investigando su naturaleza.

–¿Y qué tiene que ver la magia negra con eso?

–Warburn quería aplicarle un hechizo de la memoria, yo me negué y la única forma de averiguar si pertenecía aquí era la lectura de un médium– suspiré, hora de la verdad. – así que tomé uno de los grimorios y desperté a Jackson de su inconciencia.

–¿Interrumpiste el trance de un médium?– su tono se volvió fuerte.

–Sí y no me arrepiento– solté de la misma forma.

–Pequeña, entiendo que el chico te guste, pero no puedes arriesgarte de esa forma – me reprocho. –sabes que la magia negra tiene efectos distintos en ti.

–Lo sé, pero era la única manera.

–Silverstone tiene más médiums, tu amigo no es el único en su especie.

–Pero confió en Jackson, él se habría encargado de proteger a Rainer del hechizo si no hubiera sido sobrenatural– mis dedos chispearon.

–Te arriesgaste mucho por él, Amelie

–Y lo volvería hacer– confesé. –tu mejor que nadie sabe que odio lo que soy, odio todo lo que represento para el mundo y que debo tener cuidado en cada paso que doy para que no descubran la atrocidad que soy en realidad.

Mis ojos se cristalizaron.

–Estoy cansada de esconderme, de estar lejos de mi familia, de ser una criatura totalmente inestable– las lágrimas corrieron por mis mejillas. –tengo miedo de lastimar a mis amigos, tengo miedo de herir a mi familia nuevamente. No quiero ser lo que soy, nunca lo quise. Soy un monstruo, una abominación de la naturaleza, soy una maldita chica que diecisiete años que odia todo lo que es.

Greg se paró frente a mí, acaricio mis brazos gentileza y me sonrió para reconfortarme

–Cariño, no puedes pensar así de ti misma. Eres una chica diferente en un mundo que ya es diferente– seco mis lagrimas con su pulgar. –No te avergüences de ser especial, nunca.

Me abrazo.

–No eres un monstruo, eres un regalo que los dioses enviaron a la familia– me susurro al oído. –siempre serás nuestro pequeño milagro.



Fernanda C

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En el texto hay: demonios, licantropos, brujas

Editado: 02.01.2021

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