Los aullidos a la luna

Capítulo 17

Tiempo
Demian
🌙🌙🌙

Por primera vez pude sentir sus labios suaves contra los míos, tan cálidos y dispuestos a que los míos los dirijan. Quería que este momento durara eternamente, al fin había hecho lo que hacía mucho quería y en secreto había deseado. Besar a Angelic se sintió estar en el mismo cielo, su inocencia me hizo querer besarla una y otra vez. Pero ella se separo de mi en cuanto pudo reaccionar y alejando sus labios de los míos me genero un vació, que termino por rematarlo cuando ella menciono que somos hermanos, cosa que jamas pude sentirlo así había algo que me hacia rechazar la idea de verla como mi hermana y todos se empeñaban en decirnos que somos hermanos. Sus ojos reflejaban confusión, pasión y miedo. Eso era lo que me aterraba que ella pudiera tener miedo de que la haya besado y eso estaba pasando ahora.

– D-De-Demian esto es incorrecto – su voz salió quebrada. Estaba a punto de llorar en ese momento me sentí como la peor persona del mundo y mi lobo interno estaba afligido por verla a punto de llorar. Me levanté de su cama sin mirarla, no podía después de haber probado sus labios – Demian por favor debemos hablar – no respondí, pero salí de su habitación. No tenía ánimos para hablar con ella después de lo que paso. El lobo dentro de mi estaba humillado, abatido y desanimado por el rechazo de Angelic.

El grito de Angelic diciéndome que es mi hermana me retumba en la cabeza. Una y otra vez atormentándome con lo mismo. Finalmente la había besado se sintió mucho mejor de lo que había imaginado, pero tenía un gusto amargo. Me sentía algo culpable por robarle un beso sin su consentimiento y haberla confundido. Necesitaba salir despejar mi mente, pero no podía dejarla sola ella no podía caminar. Camine de un lado a otro por unos quince minutos en mi habitación. Pensando que debía decirle a ella o como la vería después del beso.

– Demian – escuché que me llamaba, no quería hablar en este momento, pero ella no podía caminar quizá necesitaba ayuda. Fui de nuevo a su habitación y entre para verla sentada en su cama. Tenía los ojos algo rojos estaba llorando, espero que no sea porque se siente culpable por que yo no me siento así en absoluto. Quería que me viera con otros ojos nosotros no somos hermanos y lo que hicimos no es incesto sino que una demostración de deseo entre dos personas.

– Angelic no llores por lo del beso – acune su rostro en mis manos viendo como su rostro estaba empapado – NO somos hermanos no es incesto ni nada de eso, princesa – bese su frente con delicadeza y ella con manos temblorosas me abrazo. Se sentía tan pequeña y frágil en mis brazos. Era como si me rogara que la protegiera, como cuando éramos niños. Por la luna cuando eramos niños si la veía como mi hermanita menor la quería demasiado y sabia que ella no era especial como yo o los demás dentro de la manada. Los años hicieron que mis sentimientos hacia Angelic cambiaran y por culpa de eso la lastimaron.

– Demian... yo estoy llorando... por qué... estoy muy confundida... – hablo entre sollozos. Apreté el abrazo con mas fuerza ya no quería estar lejos de ella, mi lobo estaba feliz cuando nos encontrábamos juntos. Se podía ir todo eso de ser frío y poco cariñoso al abismo, necesito demostrarle cuanto la quiero ella es mi pequeña y por mas que intente no puedo sacarla de mi mente y corazón. Por primera vez en años estaba demostrando mis verdaderos sentimientos con Angelic y no dejaría que se me escapara la oportunidad con tanta facilidad de las manos. Quería protegerla, besarla, escucharla, acariciar su piel suave y siempre amarla. Hacerla sentir viva, que se sintiera realmente amada estando a mi lado. Deseaba que ella fuera mi compañera y que la luna roja nos bendiga a ambos.

– Sé que para ti todo esto es extraño, pero tú me gustas Angelic – respiraba el perfume de sus suaves cabellos volviendo a mi lobo interno aun mas inquieto de lo que ya estaba – Desde que éramos unos niños – finalmente confesé lo que hacía años guardaba muy dentro de mí. Sólo mis padres lo sabían jamás me dijeron nada más que ella es mi hermana y simplemente dejaron el tema de lado. Pero ahora no se si pueda dejar esto que me pasa a un lado enserio siento que esto es mas que un sentimiento pasajero.

– Sólo dame tiempo Demian yo estoy muy confundida con todo esto, necesito asimilar que me besaste y lo que me hizo sentir ese beso – secaba sus lágrimas con el dorso de mano. Me miró a los ojos y me desarmo con tal sólo verla tan frágil. Pero al menos lo pensaría ella me pedía un tiempo para asimilar lo que el beso le causó.

– Déjame ayudarte a pensar mejor – no me pude resistir un minuto más y devoré sus dulces labios en un beso. Ella estaba sorprendida su cuerpo estaba tenso, pero poco a poco se fue relajando. Se fue llevando por el beso y terminó profundizando. Puso sus manos en mi nuca y me atrajo más hacia ella, su calor me inundó. Bajé mis manos a su cintura y con cuidado la atraje más hacia mí. Su cuerpo estaba perfectamente echo para mí. Rompimos el beso por falta del estúpido oxígeno, pegue mi frente a la suya con los ojos cerrados. Sus manos acariciaron mi rostro, ella aún estaba temblando abro mis ojos para verla.

– Quiero estar sola Demian – aparto la mirada de mí se movió lento en la cama soltando un quejido de dolor por su lección. Mi lobo se quejo por la falta del calor de su cuerpo contra el mío y una tristeza lo invadió.

– Como quieras, si me necesitas llámame – poniéndome en pie salgo de la habitación para dejarla sola y no seguir abrumándola mas de lo que ya lo eh hecho.

Camine a mi habitación estaba cansado y tenía mucha hambre, pero no podía salir hasta que mamá y papá llegaran. Me tire en mi cama mirando el techo, seguía pensando en los labios de Angelic. Como podía ser tan perfecta, ahora cada vez que la veo solo quiero besarla. Mis parpados se volvieron cada vez más pesados y me deje llevar por el cansancio.



Danny Baladon

Editado: 29.04.2020

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