Melodía de Verano

Capítulo 12

—¿Eres la nueva? 

—Sí, yo, eh… —siento la mirada de todos a mi alrededor. Principalmente la mirada divertida de Angele, la curiosa de Matteo y la mirada de desprecio de la pelirroja. 

«¿En qué diablos me he metido?»

—Bien. —me quita la mirada de encima y se dirige a toda la clase. —Todos de pie. —Nos levantamos mientras enciende la música. Empieza a dar el calentamiento y ni siquiera me ha dicho nada. 

«¿Qué esperaba? ¿Que me recordara? Supongo que es un pensamiento idiota. Sólo nos hemos topado una vez»

 

El calentamiento termina después de unos minutos, y la música cambia. Se vuelve un poco más enérgica. 

El inglés comienza a hacer un par de movimientos y lo observamos. 

—Bien, ahora ustedes. ¡5, 6, 7, 8!

Repito la secuencia con facilidad. No es muy diferente de mis clases anteriores, pero me gusta que no practicamos el mismo paso repetidas veces, a menos que sea un poco más complejo. En mi experiencia, repetíamos lo mismo durante una hora, hasta que la técnica fuese excelsa, mientras que aquí, parecen entender que es la clase de avanzados, y permiten a cada uno añadir su propio estilo. Y la verdad, no se ve desorganizado ni disparejo. En lo absoluto. Al observar la secuencia completa frente al espejo, el grupo se ve bastante bien. 

 

La clase continúa hasta que ha pasado la primer hora. 

—Bien, tomen un descanso. Tienen 10 minutos. 

Algunos salen del estudio a comprar bebidas y otros más a lo que supongo es tomar aire. La chica pelirroja se acerca a Aiden, quien se encuentra mirando su teléfono cerca del piano. Con cada paso que da, me mira con insistencia, como marcando su territorio.  

«Bueno, ¿a esta qué le pasa?»

La pelirroja sacude su cabello incesantemente mientras toca con los dedos el brazo descubierto del inglés. Parece que él le responde por cortesía, pero estoy muy lejos como para escuchar su conversación. 

—Hey, ¿qué te ha parecido la clase hasta el momento? —dice Angele mientras se sienta a mi lado.  

—Es intensa, pero me gusta. ¿Cuál es el problema con ella? —pregunto mientras la señalo con la mirada. 

—¿Te refieres a Penny?

—Ah, ese es su nombre. 

—Sí. Ella es… bueno, está loca. 

—Me preocupa que rompa su cuello de tanto agitar su cabello. 

—En este punto de conocerla, afirmaría que no tiene huesos en el cuello. 

—Tan mal, ¿eh?

—Es muy buena bailando, eso no lo niego. Pero es extremadamente pesada. Y su coqueteo con Aiden es desagradable.

—No son… ¿nada? 

—Los rumores dicen que tuvieron algo, pero desde mi punto de vista, es evidente que él desearía tener su cuello de hule a kilómetros de distancia.

Ambas reímos por lo bajo mientras miramos en su dirección, y de pronto, Aiden nos mira. 

—Elise. ¿Puedes venir un segundo? —le dice algo a Penny a la vez que yo miro a Angele, que me dirige una mirada de curiosidad. Penny se aleja y me fulmina con la mirada. —Vaya, no se me hubiera ocurrido que te vería aquí. 

—¿Me recuerdas? 

—Tranquila, Elise. Mi memoria es sumamente eficiente. 

—No estaba preocupada. Y mi nombre es Elisa. 

—¿Hace cuánto que bailas? —pregunta ignorando mi comentario. 

—¿Es algo malo? 

—¿Bromeas? Eres buena. Cuando te vi en la biblioteca pensé que eras una turista súper nerd con mal carcácter. Ahora pienso que eres una turista súper nerd con mal carcácter y habilidad para el baile. —dice divertido mientras lo fulmino con la mirada. —No has respondido a mi pregunta. ¿Hace cuánto que bailas? 

—Algunos años. —ríe un poco, aunque no he entendido el chiste. 

—Ya veo… te gusta hacerte la misteriosa. Bien Elise, espero que estés lista para el resto de la clase, porque pienso poner tus habilidades a prueba. —termina con un guiño. 

El resto de la clase regresa al salón y vuelvo a mi posición con Angele. 

—¿Qué le has dicho para que se ría así? Y ¿por qué te ha llamado “Elise”? 

—Yo no le he dicho nada… 

—Pinocho, tú y yo necesitamos hablar. ¡Has logrado que el hombre de piedra ría! Y para sumarle puntos: ¡Penny está furiosa! ¡Su cara está tan roja como su cabello! 

—¿De qué hablan? —dice Matteo mientras se añade a la conversación. 

—Nada, en realidad, Angele...

—Nueva, ¿algo que compartir con la clase? —pregunta Aiden desde el frente. 

«Antes era “Elise", ¿ahora soy “nueva”?»

—No. 

—Ven a la primera fila. Así evito que estés congeniando durante la hora de baile. —dice en tono serio, pero su mirada dice otra cosa. 



Cassie Dawson

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En el texto hay: musica, romance, amor de verano

Editado: 22.03.2020

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