Metalord Revolution

CAPITULO 231 CONFRONTACIÓN PERSONAL

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Una agresora hace acto de presencia, su cabellera verde oliva, arco de naturaleza mágica y un vendado que cubría su oído izquierdo, eran sus rasgos más distintos, tomo por sorpresa a un desprevenido Berat, con intención de abatirle de un flechazo. La Lupian interviene, logrando salvarle la vida al Qusatjiat, con el constarle de su brazo derecho, su extremidad dominante estaba bastante malherido como para utilizarlo decentemente.

 

La loba miro a la agresora detenidamente, una antipatía despierta en el interior de la semihumana tras posar sus ojos en la arquera, cuando sintió la presencia de la agresora, reconoció cierto flujo producto de una bendición emanar de ella.

 

—“Bendición de Astado” -Cito la Lupian en sus pensamientos.

 

Riha Sharpsteel ya había tenido encuentros con brujas en el pasado, había percibido sensorial el flujo mágico de la denominada “Bendición de Astado”, solo un tipo de personas llevan tal atributo espiritual en su interior, las brujas.

 

—Tsk… falle -La arquera critica su fallido intento —“Esa semihumana…”

 

La bruja arquera observa el arma empuñada en el brazo derecho de la loba, tal aspecto no tardo en relacionarlas con “ciertos tipos de armas” que pertenecían a “cierta persona”, intuyo que aquella semihumana guardaba relación con tal individuo.

 

—¿Livia… Archan…? -Pronuncia Riha aquel nombre con un aire de indiferencia.

 

—¿Nos conocemos?, tu… ¿tienes alguna relación con Rozuel Drayt?.

 

Ante las palabras pronunciadas de la bruja, Riha confirmo entonces la identidad de la arquera, pronto la Lupian enseña sus dientes gruñéndole.

 

—¡Livia Archan! -Replico con voz furiosa.

 

Un sentimiento intenso de hostilidad se intensifico en su interior contra la bruja arquera, Riha intento apuntar la Beretta 92 contra ella, pero al momento de mover su brazo derecho, aquel herido, un dolor insoportable se lo impide. Livia nota su intento por usar aquella arma, se prepara para cargar otra flecha contra la Lupian, cuando una cuchilla se dirige directo a ella.

 

La bruja consigue evadirlo con hábiles reflejos, solo recibiendo un leve corte en la mejilla derecha, observa que el arma arrojadiza usada contra su persona era una kukri, una materialización mágica de Berat. El joven le miraba fijamente con hostilidad, aquel jadeo que anteriormente predominaba en él, ya no estaba presente, la bruja en lugar de confrontar a ambos allí, toma la decisión de hacer una retirada, marchando hacia la habitación que conducía aquella entrada secreta.

 

El kukri clavado en la pared desaparece, el jadeo vuelve a sacudir al Qusatjiat, pero era de menor ritmo comparado al principio, mientras tanto la Lupian, guarda la pistola un momento en la funda de la cintura. Acto seguido, con su mano izquierda se retira la flecha clavada en su brazo derecho, y cubre enseguida el sangrado con la mano.

 

Manifiesta su mana usando el principio básico de “Fortalecimiento” para aumentar el ritmo de curación de la herida, debido a la prisa que tenía, solo aprovecho el tiempo para ocuparse del sangrado. Si bien, no logro cerrarla por completo, pero hizo que la hemorragia pasable de ser algo considerable a algo leve, ahora la pérdida de sangre era minúscula.

 

Tras tratar su herida, la Lupian empieza a jadear, utilizo buena parte de su magia para recubrir todo su brazo derecho en metal, además de utilizarla ahora para sanar la lesión en parte. Ella aun estaba bajo los negativos efectos del debilitamiento de mana, con una reserva mágica muy limitada, alcanzar los limites permitidos repercuten en un cansancio sobre ella.

 

—Livia Archan… ¡es ella!... ¡ES ELLA! -Replicaba la semihumana cargada de un gran desdén en torno a dicha persona.

 

Cuando empezó a emprender marcha hacia la dirección por donde ella se había ido, Berat trato de detenerla, pero él aun se encontraba recuperando sus fuerzas tras haber utilizado su habilidad.

 

—¡Espera!, ¿¡piensas ir tras ella en esa condición!? -Le pregunto —¡Es demasiado peligroso!, ¡lo mejor es quedarnos aquí y esperar al resto!.

 

Pero inútil eran sus intentos de convencerle, para empezar la Lupian no podía entender su lengua y lo más principal, el odio que manifestaba hacia la bruja, hacía que ignorase todo lo demás, en su mente, solo una cosa paso por su cabeza cuando escucho ese nombre.

 

—“Es ella, ¡la responsable que dejo en ese estado a Roz!”.

 

La Lupian aun recordó aquel momento lúgubre cuando Rozuel había sido herido, perdiendo buena parte de su brazo izquierdo, de no ser por las curaciones llevadas a cabo por los miembros del “Corazón del Oasis”, quien sabe cual hubiera sido su trágico destino. Pero en propias palabras de Roz, tuvo un nombre y descripción física, de la persona responsable de su condición.

 

—“Livia Archan… ¡debe pagar por esto!” -Repetía aquel nombre acompañado de gruñidos.

 

Cuando cruzo la puerta secreta dio con un estrecho pasillo con unos cortos escalones con una puerta azul, cuando estaba próximo a abrir la puerta, ella se preparo primero. De su cinturón con numerosos bolsillos, del cual guardaba la poca munición que le quedaba, también tenia un objeto en específico, que debía utilizarse solo en caso de emergencia.

 

—“Solo tendré una oportunidad”.

 

Un cristal de mana con el tamaño de una pelota de tenis, aquel objeto en cuestión solo tendría un uso, Riha recargo su magia de la forma rápida e insegura, destruyéndola con el aplastarla en su mano y absorbiendo de golpe buena parte del mana del recipiente. Podía sentir como se nutría de la energía mágica, no era una cantidad que cumpliera sus expectativas, pero evitarían la fatiga o cansancio.



Sylar

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En el texto hay: reencarnaciones, armas de fuego, magia y aventura

Editado: 05.05.2021

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