Metalord Revolution

CAPITULO 109 TIERRA INHÓSPITA

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Grandes planicies de tierras se extendían a kilómetros, con presencia de vegetación seca en la zona comprendida por árboles, pasto o arbustos en los alrededor, el cielo estaba totalmente nublado acompañado de refucilos, era el clima habitual, de la zona prohibida.

 

—El cielo estaba perfectamente despejado antes de que entráramos, ¿acaso incluso el clima se ve afectado en la zona prohibida? –Se pregunta el esper en su mente al percibir el territorio.

 

Los dos grupos, tanto aventureros como Templarios, se habían ya encaminado casi dos horas en la zona prohibida, siguiendo su marcha por un sendero abandonado malgastado por el tiempo, pero aun visible mayormente y utilizable, la presencia de animales alrededor era nula, ni las criaturas más típicas como caballos o jabalís salvajes estaban presente en tal fauna desolador.

 

— ¡Alto! –Ordeno el Enano guía Creik.

 

Incluso el comandante Templario ceso sus pasos pese a haber rechazado el poseer un guía de su lado, los dos grupos observaron como a unos 10 metros al frente de ellos un ciervo salvaje se muestra saliendo de entre un par de árboles a la vista de todos en el sendero por el que caminaban.

 

Quedaron atónitos al ver que tal criatura para nada se asemejaba al ciervo que ellos conocían, el monstruo poseía un par más de piernas en el medio de entres ambos que tenía, su pelaje erizado denotaba partes solidas semejantes a una coraza, tenía la visión de 4 ojos rojizos, sus dentaduras eran de proporciones monstruosas y sus astas eran deformes con un líquido verdoso brotar de ellos por pequeños agujeros.

 

El monstruoso ciervo estaba masticando los últimos restos de carne de una presa reciente, de su boca babeante dejaba caer su saliva ensangrentada y en el transcurso dos mitades de dedos humanos se les escaparon también, mientras tragaba su comida nota la presencia de los dos grupos cerca mirándolos fijamente con sus 4 ojos.

 

— ¿¡Una abominación de la zona prohibida!? –Pregunto Mecil.

 

—Es un “Astas Toxica”, alguna vez fue un ciervo común y corriente, el Navum los transformo en eso –Explico Creik —Tengan cuidado con sus cuernos, posee un veneno que paraliza a todos aquellos que sean tocados.

 

Cada uno estaba preparado a dar pelea contra la monstruosidad salvaje, pero el abominable ser huye de ellos corriendo a pasos veloces con sus 6 patas.

 

—Por fortuna, son una de las pocas abominaciones que prefiere huir que luchar –Dijo el Enano guía.

 

Rozuel tras el avistamiento de la primera criatura de la zona prohibida, empezó a hacer uso de su índice de sospechosas, relacionando a la abominable criatura vista con el Navum.

 

—Este Navum… tiene bastantes semejanzas a la energía radiactiva, incluso el trasfondo de su utilización lo relaciona bastante a la manera en que se emplea en una central nuclear, ¿dónde consiguieron los Enanos tal fuente de energía? –Se cuestionó Roz en sus pensamientos —La liberación y expansión sin control de esta ha ocasionado cambios extremos en el ambiente, ese ciervo ha debido de pasar por un nivel de mutación considerablemente atroz para terminar convertido en esa cosa, este Navum es mucho más que solo peligroso, si al principio pensó ser usado como fuente de energía, la sola idea de empezar a utilizarse como arma en este mundo sería…

 

— ¿Sucede algo amo? –Nota Allum el pensativo rostro rígido de Rozuel.

 

—No… nada preocupante.

 

—Oye Roz, ¿qué indica el medidor Navum? –Consulta Alan.

 

El Trotamundos esper quien poseía el medidor en sus manos, era el responsable de controlar los registros del medidor por el grupo y alertar en caso de una proximidad peligrosa del letal veneno de la zona prohibida.

 

—Niveles normales, no se para que lo preguntas, puedes saberlo por los sonidos que emite –Dijo Roz.

 

—Supongo que es más seguro cuanto tú lo aclaras –Opina Riha.

 

—No es necesario que me lo pregunten cada cierto rato, les advertiré si algo anormal sucede en el camino –Les asegura él —Preferiría que ustedes se centraran en tener sus ojos vigilantes de los alrededores, ese ciervo sin duda no será lo único que vayamos a encontrar en este sitio de mala muerte.

 

—Por mi parte no tengo que preocuparme si algo nos toma por sorpresa y nos mata a todos en un parpadeo, incluyéndome –Comenta Alan.

 

—Otra vez con eso, no sé porque lo dices y creo que no quiero conocer esa respuesta.

 

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La caminata los conduce hasta un pequeño asentamiento abandonado, un total de 9 casas y algunas carretas destrozadas abandonadas hace tiempo, la puerta de la mayoría de las viviendas estaban destrozadas y el resto ausente.

 

El interior de cada una estaba abordado de pocos muebles hechos trizas y restos inútiles de objetos en pedazos para saquear, quienes habían vivido allí antes se marcharon rápidamente con todas las pertenencias que pudieron llevar consigo, hace tiempo.



Sylar

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En el texto hay: reencarnaciones, armas de fuego, magia y aventura

Editado: 13.05.2021

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