Mi Acosador

Introducción

-INTRODUCCION-

Aveces no entiendo por que soy tan curiosa, porque soy tan impulsiva, porque no dejar estar las cosas como están, ahora en este momento lamento mi curiosidad, a veces es mejor no saber algunas cosas.

El sol no tardar mucho en ocultarse y yo tengo que salir de acá, pero mis pies no me responde toda yo estoy en un estado catatónico, demasiada información que mi cerebro no puede procesar, ¿Pero qué hacía yo aquí? La respuesta: El sentimiento de ayudar a los demás.

Ahora recuerdo lo que mi papa me decia ese día en el parque cuando me enseñó a andar en bicicleta:

-Nunca debes hablar con extraños mi amor nunca- sus ojos demostraban cierto brillo de seriedad- cuando alguien te llame o te pregunte algo o intente entablar una conversación contigo, alejate de ahí lo mas pronto posible- su manos se cerraban en mis brazos flacuchos- ¿Me entendistes?- asenti- repíteme lo que te acabo de decir.

-No debo hablar con extraños, si alguien se acerca debo alejarme rápido de él, y decirte a ti o a Josh- mi padre asintió y me abrazo tan fuerte. En ese momento no entendía porque me decía esto pero él era policía debía hacerle caso.

Claro que cuando el tiempo paso creci y me volvi confiada, me gustaba ayudar a las personas, me gustaba conocer gente nuevas, socializar no era un  problema, pero cuanta razon tenia mi padre que ya no estaba conmigo aunque aún podía contar con mi hermano Josh él era trece años mayor que yo y me cuidaba mucho, pero para mi desgracia ni siquiera sabía que había salido de casa.

Escuche pasos y gire, busque desesperadamente una ruta de escape, la habitación no tenía ventanas, necesitaba esconderme, el lugar apenas y tenía una mesa alta, no podía esconderme en ningún lugar, ¿Algo con que defenderme? Gire mi cabeza a la mesa y en el solo habían tachuelas de colores, tijeras, bolígrafos y otras fotografías mías en distintos lugares que frecuentaba sola o en compañía, aparte de las obvias en la pared... Sí tijeras, podía defenderme con eso corrí y tomé las tijeras cuando escuche como me llamaba y un sudor frío recorrió mi columna.

-Gaby- conturrio mi nombre- ¿Donde estas?- mi corazon se paralizo- te voy a encontrar pequeño ratoncillo, donde te metistes- empuñe fuerte las tijeras mientras me ponía del lado contrario del que la puerta se abría, mire las tijeras en mis manos y vi como estas se movían, estaba temblando, tenía que salir de aquí, o al menos llegar a mi bolso para llamar a mi hermano.

La puerta se abrió lentamente, pero se cerró rápido con un sonido sordo y no supe en el momento en el que me abalance sobre él clavándole las tijeras en la clavícula, escuche su gemido de dolor, pero no me detuve corrí hacia la puerta, al momento sentí como una mano se enrollaba en mi muñeca, forcejeó para liberar mi mano de su agarre, y oí como las pequeñas perlas de mi pulsera caen revoloteando en el impoluto piso de madera, en ese momento no me importo aunque había sido un regalo de mi madre cuando cumpli quince años, y era el unico objeto que conservaba de ella.

-Oh no tan rápido bonita- sujetó mi cintura, pero no deje de luchar, maje su pie muy fuerte mientra impulsaba mi codo hacia atrás, el aflojo su agarre doblándose de dolor y yo corrí, el pasillo lo sentí demasiado largo, y mis pies demasiado pesados, llegue al salon y lo cruce lo más rápido posible, pero al intentar abrir la puerta esta tenía el seguro puesto, comencé a agobiarme, mire la ventana, fui abrirla, pero estaba con seguro igual, no tenía cómo salir de ahí, golpee el vidrio con fuerza para romperlo pero este no cedió, aun cuando le avente el jarrón de la mesita de la entrada. Ese tipo me había encerrado en su casa.

-Mi bolso- dije y corrí hacia él lo más rápido, lo tome y fui hacia el baño de invitados al cual ya había entrado hacía menos de quince minutos, con manos temblorosas lo abrí y saqué mi celular, meto el pin pero este no se desbloquea, la maldita puerta no tenia seguro por lo que con mi espalda retenía la puerta por si quería entrar, cuando el maldito teléfono se desbloqueo ya escuchaba sus pasos, marque el número lo más rápido que pude, timbro una vez.

-Maldita sea, dónde te metiste- escuche en el pasillo.

-Por favor Josh contesta... por favor- susurre para mi.

-Gabriela- era Josh, la puerta se abrió tan fuerte que salí proyectado hacia el lavabo y el teléfono cayó al pie del váter, sentí como jalaban de mi cabello y su respiración en mi cuello, me dio escalofríos.

-Oh preciosa, no sabes lo bien que lo pasaremos- en ese momento se oyó la voz de mi hermano.

-Gabriela ¿Estas ahi? No estoy para otra de tus estúpidas bromas.



Titon

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En el texto hay: risas, celos, amor

Editado: 20.09.2020

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