Misaki, Distrito D, Base del portador de la reliquia de la tierra, 9:33 PM.
"¡Abuelo!" dijo la joven tartamudeando, tenía muchas dudas de que hacía el ahí,el resto fue incapaz de formular palabra.
"Te explicaré todo luego, dime ¿porqué estás con estos delincuentes?"cuestionó el hombre mirando con furia hacia el grupo de Edward, la mayoria tragó saliva.
El líder se movió haciendo una reverencia.
"Talvez no me recuerde señor, pero trabaje para la señora Tsukumi de la Sede de los Guardianes, usted es el alcalde de la ciudad, ¿cierto?" Confesó el pelicastaño, el hombre le quedo viendo con una sonrisa.
"Mocoso insolente , se quien eres, el mejor agente de Hadame, Edward Gate, quiero que respondas ¿porqué están aquí y qué hace el portador de la reliquia de la luz con ustedes?" Preguntó el mayor con ojos agudos, su sonrisa había desaparecido.
La tensión en el aire hacia que la mayoría fuera incapaz de moverse.
"Estábamos de encubierto en la base del portador de la reliquia de la tierra, Midory fue capturado por él, por órdenes de la señora Tsukumi decidimos rescatarla para evitar un desequilibrio de poder en la ciudad, actualmente estamos recibiendo la ayuda de la reliquia del agua quien está luchando para ganarnos tiempo" confesó el líder con una mirada penetrante.
El alcalde observó en la lejanía sintiendo la energía estremecerse en el aire.
De pronto la temperatura descendió varios grados, el hielo empezó a cubrir el suelo.
Atributo Temperatura; Estilo de Asesinato Final: Prisión de Hielo.
Una lágrima recorrió la mejilla de Sarah liberando la energía acumulada en su Pilue, pronto está se volvió escarcha explotando en el aire.
Cubriendo su cuerpo el Ejecutor fue congelado.
La menor sonrió al ver que su plan había funcionado, Jack celebró en su interior que sus heridas no fueron en vano.
No obstante, una presión de energía les invadio, sus cuerpos temblaron ante una presencia lejana.
El Ejecutor no era la única amenaza que tenían.
"Veo que lo han derrotado, tantas batallas en una noche debieron ponerlo en un mal momento" pensó el alcalde liberando su aura, todos excepto Midory se arrodillaron incapaces de resistir la fuerza repulsiva del hombre, la joven era incapaz de sentir lo que estaba pasando, pero por la expresión de sus aliados, era algo muy peligroso.
Con un gesto de su mano el mayor comprimió el aire.
Arte Divina del Dios Benevolente: Suprimir.
El Ejecutor sonrió al sentir el cambio en el aire, su jefe parecía muy dispuesto a intervenir.
Grietas surgieron del hielo, Sarah retrocedió al ser empujada por una onda de choque, sus aretes parpadearon alertandole del peligro, luego estos se oscurecieron.
"Ustedes no han aprendido de sus errores, ¿luchar contra mi? Sin habilidad, siendo una sombra de una verdadera amenaza, perecerán bajo mis manos" la prisión de hielo se rompió, una figura emergió de la niebla sosteniendo una katana, sus ojos brillaban con intención asesina.
El viento helado que rodeaba al trio desapareció de pronto, sus rostros se conmocionaron, habían perdido la capacidad de usar energia, sin sentir el chi no sabían como era posible.
"¡Debe ser por culpa de la presencia de antes! ¡Esta suprimiendo nuestros poderes! ¡Posturas defensivas!" gritó Sarah, las mujeres asintieron.
Agitando su espada la figura del enemigo se volvió borrosa, su velocidad había disminuido, la joven intuyo que estaba afectado igual que ellas.
Desviando la hoja de la espada empezó a moverse a los lados dejando que sus compañeras arremetieran.
Chispas y el metal sonando llegaba desde varias direcciones, Tama arremetió desde un costado pero fue repelido con una patada, Karin atacó por detrás, no obstante tuvo que evitar un corte hacia su cuello, luego la espada que caía en su dirección fue desviada por Sarah quien le dió tiempo de escapar.
El destello de cada arma hacia posible ver el choque de técnicas, pero la ventaja no era clara.
La mujer de cabello largo aceleró de golpe ejecutando varios cortes verticales, no obstante, el Ejecutor los evitó con un salto, desvío dos golpes perforantes y un ataque por la espalda de parte de los otros enemigos.
Su postura era ligera mientras que la respiración pesada de tres personas impregnada el aire.
Sarah no podía creerlo, estaban luchando sin usar elementos pero sus habilidades de combate eran insuficientes para lograr un daño a su oponente.
"¿Es mi habilidad con la daga precario? ¿Porqué siendo tres aún puede con nosotras? ¿Qué lo hace especial?"se interrogada con miedo, sus compañeras recuperaron el aliento ejecutando más ataques.
Cada segundo que pasaba se volvió tenso para cada una, las heridas empezaron a surgir cuando sus cuerpos se agobiaron, estaban resintiendo el no poder usar energía.
La sangre caía al suelo en cada arremetida, las mujeres retrocedían por cada daño recibido, sus expresiones se tornaron oscuras cuando una de ellas fue atravesada por la espada enemiga, el ataque había sido desviado, pero aún logró perforar la parte baja del hombro cerca del pulmón.
Tama evito gritar apuntando su arma hacia el oponente, este la detuvo con su mano.
Karin movió su daga para un ataque punzante, pero el Ejecutor se alejó, su compañera fue liberada del arma retrocediendo con temblores, cayo de rodillas incapaz de seguir luchando.
Sarah observó la escena conmocionada.
"A este paso, nos matara" pensó la joven observando a su enemigo.
Este caminaba sin prisas hacia donde se encontraban, el portador de la reliquia de la tierra se encontraba herido, por lo que su ayuda no sería recibida.
"Te dije que debías irte portadora, esta ciudad no tolera a los debiles" la líder dejó caer su daga cuando aquellos ojos rojos se fijaron en ella.
Por primera vez una sonrisa adornaba el rostro del Ejecutor, parecía un demonio.
Jack maldijo mirando detrás suyo, sus ojos se ampliaron por la sorpresa.