Mis días con el señor Perfecto

Capítulo 6

Caminamos por el lugar, caía nieve, pero muy poca, las calles estaban heladas, en la enorme pantalla mencionaron a un grupo exitoso llamado The Weather, y anunciaron que darían una canción llamada "You are my favorite star".

— Quiero escuchar. — Le dije a Egmont.

— Pero yo no, camina. — La canción sonó y presentaron fotos.

— ¡Por Dios Egmont eres tú!— Grité. Todos me miraron y Egmont tiró de mí, de repente empezaron a perseguirnos. — ¡¿Qué diablos...?!

— Fue tu culpa, ahora corre idiota.

¡Ay Tom voy a matarte! —pienso.

Doblamos por la calle que tenía un enorme letrero, seguimos corriendo, escuchaba los gritos de un montón de chicas, veía el flash de las cámaras.

— Corramos por allá. — Le dije, él no se negó y corrimos, entramos por un callejón y doblamos a la izquierda, terminamos en un...

— ¡Demonios...! ¡¿En serio quieres violarme?!— Me gritó. Llegamos a un motel.

Escuchamos los pasos y los gritos de las chicas y Egmont tiró de mí.

*

— Entonces... ¿Quiere una habitación para los dos señorita?— La maldita recepcionista me tenía harta con la misma pregunta, el idiota de Egmont estaba tapándose la cara para que la vieja ésta no se diera cuenta, Egmont me hizo señas de que me mataría y luego miró afuera. Lo vi tensarse.

— ¡Sí, sí quiero una, rápido!— Dije.

La mujer me miró como diciendo: "¡Esta tipa sí que está desesperada!".

Me pasó la llave y vi el número, halé a Egmont y empezamos a buscar la habitación. Cuando cruzamos por la puerta 44, quedé estática, al igual que Egmont.

"Más rápido y más profundo". — Escuché los gritos de una mujer. Corrí y Egmont tuvo que seguirme, tiró de mí al pasar por la puerta 60, donde nos quedaríamos unos minutos hasta que se vayan las "fans".

Entramos y casi me desmayo al ver una cama, velitas encendidas, champán, el lugar estaba completamente iluminado solo con las velas, afuera estaba helado y aquí no pusieron el aire para calentar, me moría de frío. Esta era la habitación cupídica por tanto rojo.

— N-no te acerques. — Dije sentándome al lado de la cama, ya que ni muebles había.

— ¡¿Q-qué pensaste que haría idiota?!—gritó él sentándose al otro lado.

Demonios... tenía mucho frío...

Vi a Egmont quitarse la chaqueta y corrí hacia la puerta, pero él tiró de mí. Volteé para gritarle, pero lo único que logré fue verlo arrojándome su chaqueta.

— Eres peor que Frankie...—exclamó.

— ¿Quién es Frankie?—pregunté.

— ¿Celos?—cuestionó riéndose.

— Por favor idiota... madura. — Respondí. ¡Mierda! Lo admito, quiero saber quién es.

— Es mi compañero y amigo de la banda, es el pequeño.

Se acostó en la cama y empezó a comerse las uvas que estaban en la mesita. Lo ignoré... ¿A qué se refería cuando dijo que yo era peor que Frankie...?

Los minutos pasaron y estaba cansada, por lo que tomé asiento.

Tenía hambre y empecé a comer uvas también. De repente, empezamos a escuchar ruidos...

"Oh nena..."— La uva que tenía en mi mano se cayó, empecé a temblar.

"Oh santo... sigue..."— Se escuchaba tras las paredes. Esa era...

Egmont y yo nos miramos.

— Por Dios...— Dije.

— Son ellos. — Finalizó él.

Sí, hablábamos de Tom y Ana.

Empujé a Egmont de la cama, teníamos que salir de aquí.

— Vamos... prefiero ser comida por tus fans que encontrada en un lugar como este por mi pervertida amiga.

— Tranquilízate André. — Dijo.

— ¡Qué no soy André que soy Andrea!— Grité.

Egmont tapó mi boca cuando escuchamos el espectáculo de nuestros amigos tomar silencio y a Ana preguntarle a Tom: "¿Esa es Andrea?"

Abrí la puerta y lo halé, corrimos por el pasillo y nos ocultamos tras una mata cuando escuchamos la puerta del cuarto 61 abrirse. Por Dios... que no me descubran...

— ¿Por qué estás tan nerviosa?— Preguntó.

Sentí mis mejillas colerizarse.

Egmont se rió. Vi a Ana caminar, me asusté y... él... me apegó a la pared y me besó.

Escuchaba la voz de Ana llamar por mi nombre, pero la verdad... me sentía en un mundo totalmente diferente al que fui enviada a la tierra. No sé si ellos seguían allí, sin embargo, Egmont... paró de besarme.

Lo vi mirar hacia atrás.

— No están, es mejor irnos ahora.

Caminó y me dejó como idiota en aquel lugar.



Nicole DB

Editado: 26.10.2020

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