Mis días con el señor Perfecto

Capítulo 13

Al día siguiente, me desperté, después de bañarme, cepillarme y cambiarme, fui a comer algo ya que desperté hambrienta. Vi a Egmont, nuestras miradas se toparon y él me ignoró segundos después.

¿Qué haré para que él deje de ser gay?

Solo me quedan 13 días aquí. Le envié un mensaje a Ana, el plan para devolver al señor perfecto a que le gusten las mujeres, empieza hoy.

Me coloqué lo que Ana me había enviado hace una hora, Egmont no estaba, así que conseguí el número de Frankie y le dije que iría a visitarlo a la empresa, él se escuchaba feliz.

Perdóname Frankie, pero tendré que usarte para que Egmont vuelva.

¿Por quién se habrá doblado? ¿Debo advertirles a los miembros sobre su condición sexual?

Ellos no saben que Egmont puede estar detrás de uno de ellos, él único que sabe de esto es Tom, quien había preferido no enterarse, dice que se le está dificultando estar con Egmont a solas.

Esto es incómodo, lo sé, pero haré todo para que él me ame a mí y vea que los hombres no fueron creados para hombres.

Llegué a la SM, el guardia me dejó pasar y caminé hacia donde Frankie me dijo que estaría. Hoy veré si aunque sea en los días que he estado acá, Egmont sintió aunque sea una pizca de interés por mí.

Abrí la puerta después de tocar, y la abrieron, fue Egmont.

— ¿Qué quieres?— Preguntó frío.

— De ti, nada. — Dije. Se veía sexy con su camisa azul...

— ¿Qué haces aquí entonces?— Continuó con la misma expresión.

— Vine a ver a Frankie, ¿Te importa?— Pregunté empujándolo.

Entré y vi a los demás.

Me saludaron como si ya sabían que iba a venir, me sentaron y empezaron a ofrecerme un sin número de cosas, yo solo me mantenía sonriendo por la cara malhumorada de Egmont. Ya verás... lograré que me ames.

— El más pequeño está con Jerry, no tardan en llegar. — Dijo Scott.

— Está bien, no tengo prisa. — Dije.

— Realmente eres una chica guapa. — Dijo Harry guiñándome el ojo.

— Je, je, je gracias. — Dije sonrojada.

Empecé a hacerles preguntas y ellos estaban cómodos respondiéndolas. Les pregunté por sus fans y les hablé que había escuchado su música y que verdaderamente eran geniales, que se habían convertido en mis ídolos.

— Chicos, deben salir a grabar. — Dijo un hombre, él me observó con el ceño fruncido. — ¿Quién es ella?— Preguntó.

— Soy la novia de Frankie. — Dije.

Todos de inmediato me observaron, vi cuando Egmont se cayó de la silla por lo que dije.

— ¿Qué has dicho?— Preguntó el hombre quien parecía ser el manager de ellos.

— Es cierto, no les había comentado esto. — Dijo Frankie acercándose a mí, me paró de la silla y besó mi mejilla, me sonrojé. — Ella desde hace una semana es mi novia.

Ellos quedaron en silencio mirándose uno a otro, el manager parecía estar en una especie de burbuja alucinógena. Todos estaban en shock, principalmente Egmont que parecía a ver sido atropellado por una enorme maquinaria. Sonreí para mis adentros.

Luego de varios minutos todos cambiaron de actitud cuando les di una señal de que era para mentirle al manager, ellos dijeron que si, que era cierto, pero al parecer él único que no se dio cuenta fue el tonto de Egmont que salió furioso del lugar.

Mm... esto me da mucho en qué pensar, parece que él si siente algo por mí, esto es genial, parece que mis esperanzas alcanzan a tener alas.

Los demás miembros siguieron a Egmont mientras que Frankie y yo fuimos reprendidos por el manager de que nuestra relación debe estar oculta, que si los medios se enteran de esto, nos comerían vivos.

No sabía en el problema que había metido a Frankie, me sentía tan miserable que no sabía ni como mirarle ni que decirle. Él me sonrió.

— No te sientas mal. — Dijo.

— Te acabo de dar problemas sin nada de eso ser cierto. Perdóname. — Me disculpé.

— Descuida, fue divertido ver la cara de todos. — Se rió. — Por cierto... estás muy sexy. — Me guiñó el ojo.

— Gracias. — En serio, siento que me estoy sonrojando con él.

— ¿Quieres que te lleve a conocer un poco más de Nueva York?— Preguntó coqueto.

¿Cómo me negaría a eso?

— Si no te incomodo, pues sí. — Dije sonrojada.

— Genial, es una cita. — Él tiró de mí para que no estuviera sola y me llevó a la cabina donde al otro lado lo esperaban.

Mientras cantaban Bring me your love, Frankie se la pasó guiñándome el ojo e hizo que los demás se murieran de la risa cuando le lancé un beso y cayó sobre Egmont. Wuajajja Egmont me está celando...

Esto es increíble... ¡Esperen...! No, no es a mí, es a ¡Frankie...! ¿Egmont está enamorado de Frankie?

Salí corriendo de la cabina para reprimir mis malditas aguas saladas, el manager salió y me preguntó que me pasaba, le pedí que me mostrara un baño y la estilista me llevó.



Nicole DB

Editado: 26.10.2020

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