New City Chronicles: The loss Compass

CAPITULO 9

— ¿En qué piensas tanto?

— Mi hermana estaba discutiendo con Jackson en la entrada de los autobuses.

Theo no despegó la vista de la carretera.

— Ya, ¿Eso es un problema?

Me acomode mejor en el asiento, sujeto mis manos y observo a Theo.

Tenía unos rasgos delicados, su piel morena, brillaba dándole un aspecto más joven, no sabía cuántos años tenia, pero se veía muy joven, como si los años no le pasarán factura.

— Casey—por primera vez se fijó en mí— ¿Es un problema que tu hermana y Jackson se hablen?

Ya no sabía si era o no un problema, este año muchas cosas abarcaban mi mente, desde el juramento que haría está noche hasta lo que implicaba una graduación.

— No lose—termine diciendo— o sea no es como si quisiera que mi hermana y mi ex mejor amigo salieran juntos.

— ¿Aún te gusta?— soltó sin más.

Abrí mis ojos a más no poder, el no podría saber eso, yo no le había abierto mi corazón a alguien.

Jamás.

— Claro que no —masculle— tengo novio Theo, ¿Porqué debería gustarme Jackson?

— No se —sentenció—, eres tú la que siente cosas por el, ¿Tú dime?

Quise estar cerca de un barranco para tirar a Theo contra él, no es que me cayera mal, pero vamos, a él que debía importarle mi vida, en especial la amorosa.

Recién lo había conocido hace tan sólo que ¿Tres semanas? ¿Dos?, la cuestión es que no eran muchas, por lo tanto no tenía derecho a reclamarme o si quiera opinar de todo lo que me redeara.

— Se que piensas que no debo meterme, pero Casey algún día tendrás que decidir por uno de los dos y si no lo haces rápido quizás Jackson se fije en alguien más.

Cerré mis manos en forma de puños, ¿Habíamos salido a investigar o a preguntar sobre mi vida privada?

De pronto Theo paro el carro, nos encontrábamos a unos pasos del bosque Wolturf, los dos abandonamos el auto y comenzamos nuestra caminata hacia el espeso bosque.

— Entonces—volvió a decir Theo— no crees que tu hermana realmente te traicione y salga con Jackson aún sabiendo lo que sientes por él ¿Verdad?

Solté el aire acumulado, aveces este chico era exasperante.

— ¿Porque te interesa tanto?¿Acaso te gusta Daisy?

Theo tosio un par de veces para después negar.

— Soy su líder es normal que me preocupe.

Paró cuando llegamos a un claro donde se encontraba una roca gigante que ahora recordaba casi a la perfección, este lugar había sido donde encontramos a Daisy hace dos semanas.

— ¿Que hacemos aquí Theo?

Este giró completamente hacia mi, respiro varias veces antes de hablar.

— Necesitaba un lugar donde nadie nos espiara, creo que escogí este.

Señaló completamente el claro, a diferencia de la última vez que lo vi, parecía haber florecido, ya que una variante de girasoles orquídeas y de seguro claveles rodeaban la piedra donde mi hermana se había sentado, el césped estaba húmedo supongo por la neblina que solía azotar el pueblo en las madrugadas.

Theo se sentó, dio palmaditas a su lado para que yo ocupará ese lugar.

Me senté a su lado.

— ¿Que es lo que has hallado?

Theo suspiro antes de cerrar sus ojos.

— Se que hoy es tu juramento— hablo cada vez más bajo— quiero saber como te sientes.

Si fuera un robot seguramente este sería el momento donde mis engranajes colapsarian provocando mi muerte, suerte que no era uno.

— Como sabes eso.

Estaba lista para correr de vuelta a la entrada.

— Ni lo pienses—susurró— si te vas ¿Cómo vas a volver a casa?

Gire mis ojos hacía Theo, el miedo me carcomia pero no le daría el lujo de verme temblando por sus palabras.

Aún no comprendía porque siendo así, con esas actitudes, era uno de los líderes de la Iglesia.

Supongo que tenía preferencia, como muchos dentro de ese lugar.

— Casey—di un respingo ante su tono de voz— ¿Cómo te sientes?¿Estás lista para dar el siguiente paso?

No iba hablar así de simple, tenía miedo que el fuera malo, que quisiera llevarme o matarme justo aquí, donde casi matan a mi hermana.

— Escucha—se levantó de su lugar— no eres la única que ha pasado por esa iniciación.

Clave la vista en mis pies.

— No vas a sacarme nada.

Giró los ojos y soltó un gruñido de exasperación.

— Todo el pueblo pasa por esa iniciación, así que no te sientas tan especial Casey.

Escuche como se alejaba, levanté la vista, un rayo de sol descendía a mi lado, secando el césped de a poco.

No iba a quedarme aquí esperando hasta que anocheciera o hasta que Theo se dignara en volver.

— Okey—hablé—. Qué es lo que deseas saber.

Observé el espeso bosque, Theo se había ido de verdad, nadie volvería, no había ruido, ni sonido, como si yo fuera la única en aquel lugar.



D.J.

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En el texto hay: amor, magia, poderes

Editado: 06.05.2020

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