Perdóname por ser mujer (1)

29-La fiesta

Hope

Ya habían pasado algunos días de lo del gimnasio. Y ahora nos entrabamos en unas pequeñas minivacaciones debido a la semana santa. Que serían jueves, viernes y sumado el fin de semana en total eran 4 días sin ver a Marco, ya que mi mamá volvió y de paso trajo consigo a mi tía con mi prima. Y como tenemos visita no podía salir para encontrarme con él. Una mierda, pero además tenía que soportar a mi prima que no era de mi agrado. Aunque parece que ella no lo notaba. Antes si éramos más amigas, pero desde que crecimos eso cambio por mi parte. Mi prima, como decirlo...ella era... un poco... media...Ella era muy puta. Yo estaba en contra de llamar a una mujer de esa forma ya que creo que era una idea machista esa de que si una mujer tenía una vida sexual TAN activa se la tuviera que clasificar como puta. Pero hacía esta pequeña excepción con mi prima, porque la verdad parecía que a ella no le molestaba y hasta algunas veces sentía que se sentía orgullosa por ello.

Marco me dijo que si quería podía llevar a mi prima al parque para poder vernos, pero ni loca. Ya me imaginaba a ella intentando algo con Marco. Ahí ya no se salvaba de lo que le iba a decir, pero también me daba cosa que intente algo con algún amigo de él como Pancho, Mica me mata; como David, Aldana no se quedaría callada que alguien intente algo con su "Osito"(Aún no había podido superar eso). Así que sería mejor que nos quedemos en casa para que no me metiera en problemas.

Igualmente, Marco y yo, hablábamos todo el tiempo. Aunque hace un rato me acaba de decir algo que no me gustó nada. Su primita iba a ir a su casa ya que era su cumpleaños, parece que la mocosa se llevaba bien con los amigos de Marco y le iban hacer una pequeña fiesta a la cual fui invitada por Marco, pero no sabía cómo ella consiguió mi número y me dijo "Es MI cumpleaños y no te quiero ver en MI fiesta". Así que me daba por enterada que no era bienvenida. Sin embargo, no iba a ir por los motivos antes mencionados.

Ahora me encontraba en mi cama mirando el techo, en una esquina había una telaraña.

«Nota mental limpiar ahí.»

ꟷChe, Hopeꟷme llamo mi prima, Noelia, la cual estaba sentada en mi escritorio con la computadoraꟷ Hoy vamos a salir

ꟷ¿Qué? ꟷpregunte sorprendida.

ꟷSi, un amigo me invito para ir a bailar a un boliche de costanera. Es de esos carosꟷcomento emocionada.

«Ay no, otra vez no.»

No era la primera vez que tenía que ir a bailar con ella. Cuando solíamos ir a un boliche yo me sentaba a esperar a que ella terminara de jugar con sus "amigos" y nos íbamos. Era una clase de guarda espaldas, ya que siempre la vigilaba para que nadie le hiciera algo que ella no quisiera. Aunque, desgraciadamente parecía que ella quería todo.

ꟷNo tengo ganasꟷcontesté.

No iba a ir, lo único que iba hacer era estar sentada como estúpida intentando sacarme de encima a pelotudos borrachos que creen que yo estaba ahí por gusto.

ꟷDale, Hope. Desde que vine a Buenos Aires no he salidoꟷrogo haciendo un puchero.

«¿No has salido o no has cogido?»

ꟷNoelia, no quiero ir. ¿Qué parte no entendés? ꟷdije enojada.

Mi primita salió de mi cuarto furiosa y después de un rato volvió, pero esta vez con mi mamá.

«La puta madre.»

ꟷHija, dale acompaña a tu prima a la fiesta de su amigo. No seas aburrida Esperanza y sal con tu primaꟷme ordenó dándome una mirada de "hace caso".

Este era uno de los motivos por los que siempre acompañaba a Noelia, si me negaba ella recurría a mi mamá. Y como mi mamá quería ser buena anfitriona me obligaba acompañarla. Además, sabe que yo era muy responsable y podía cuidar de mi prima.

No me quedó otra que aceptar la puta orden.

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Ya en la noche, me puse unos pantalones ya que hacía un frío que te helaba hasta el alma y una remera que me tapaba todo. Noelia no me acepto la ropa y me exigió ponerme algo más de fiesta. Fue hacia mi armario, el cual califico como de monja. Lo siento, pero no me gustaba la ropa que enseñaba todo.

Encontró un vestido que me regalaron y no solía ponerme ya que no era de usar vestido. Era negro y apegado al cuerpo. Busco zapatos los cuales solo tenía un par, así que no tuvo que buscar mucho. Bueno, la cosa fue que Noelia me vistió para su estúpida fiesta. No me molestaba ya que lo único que iba a hacer era estar sentada hasta que todo acabe.

Le iba a mandar un mensaje a Marco para contarle sobre mi salida. Pero cuando estaba a punto de enviárselo, pare. Marco podría preocuparse y hoy era el cumplen de la pendeja. Capaz si le digo quiera venir y eso sería peligroso para él. Además, aunque la ojos de espinaca no me cayera bien, no le podía andar arruinando su fiesta. Sería mejor que no le contara mi salida. Iba a tener que sufrir sola.



Munay

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En el texto hay: misterio, novelajuvenil, traumas

Editado: 05.12.2018

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