Posibilidades.

Capitulo 2: Complicaciones.

Richard corría por la avenida principal. Corría hasta donde el límite de velocidad le permitía.

Esperaba el cambio en el semáforo y vió la hora en el tablero del auto. Era tardísimo. A pesar del verde, las luces traseras de los autos que tenía delante avisaban de más retraso. No era la hora pico pero quizás se trataba de un accidente.

Sin tener como retroceder ni cambiar de carril, esperó para desviarse a una de las avenidas. Le robaría unos minutos más la desviación pero eran preferibles a esperar una hora en el embotellamiento.

Encendió la radio a volumen muy bajo. La estación transmitía rock de los 90's y el 2,000. El ritmo de la batería lo ayudaron a bajar el nivel de estrés.

" Dios es tarde. 6:37 pm".

Sacó el móvil del bolsillo. Lo había dejado apagado mientras estaba con la última cliente.

" Al menos el almuerzo con los Cooper ha salido bien. Pero Pheby y Thom".

Pasó sus manos por su cabello al recordar lo estresantes que fueron las últimas dos horas.

"Pero mañana termina todo" suspiró más tranquilo.

"Le diré a Sam que mueva a los Pearson o que por lo menos convenza a Pheby. Y los Cooper al final de la tarde".

—¡Al fin! — Avanzó un par de lugares y logró cambiar de carril para buscar la salida.

El móvil ya había encendido.

" Veamos.

*Un par de correos de Parks. Los veré más tarde.

*Uno de Pheby. Ya lo resolvimos con Sam. Descartado.

* Un buzón de voz."

Marcó y se puso el manos libres para escuchar.

 

' Señor Jones. Lamento molestarle seguramente está ocupado....'

 

—Lamentó molestarle. — Imitando la vocecilla de la mujer —. ¿Sabía que me molesta cuando lo dice? — Hizo sonar la bocina y avanzó de nuevo. Ya faltaba poco para la salida.

—Claro que sé que mi hija está en el colegio aún. Y claro que sé que es tarde.  Esa mujer, tan pesada. Llamando todos los días para decirme lo mismo. — Se quejaba molesto abriéndose paso pues los conductores no se movían.

"Lo siento Jenn...

Y hablando de Jenny. No recuerdo si aún había leche para mañana. Y es muy tarde para pasar al supermercado.

La gasolinera. Si, pasaremos por ahí.

Qué bueno que compre las hamburguesas antes".

Abría de su envoltorio la hamburguesa con una mano y conducía con la otra.

El móvil vibró anunciando una llamada.

—Hola Rich. ¿Cómo está Jenny? Oye...

—Alice ahora no. Estoy manejando — dijo viendo hacia su izquierda antes de girar.

Afortunadamente la calle estaba vacía y siguió hasta el redondel al que se incorporó sin problemas y se desvió al colegio.

—¿Hola?

—Alice, lo siento. Olvidé que estabas ahí.

—No hay problema. ¿Día largo?

—Si, mucho. Voy camino a recogerla.

—Vale. Hablamos luego, si. Solo quiero recordarte lo afortunado que eres por tener una hermana como yo.

Aquello lo hizo sonreír.

—¿Ah sí? ¿Por qué?

—Te he llevado unas cosas.

—¿Unas cosas?

—Si. Bueno te dejo. Saludame a mi sobrina.

—Claro. Saluda a Phil y los niños. Y gracias.

—No hay de que.

Aparcó frente al colegio con algo de nerviosismo. Le disgustaba llegar a esas horas por su hija. Sabía lo que estaría pensando de él.

" Tarde. Otra vez tarde.

Y ahora ¿Qué diré? Qué fue el tráfico, el trabajo. Da igual.

No tengo que dar explicaciones pero no debería venir a estas horas por ella... Ésto no pasaría si...

Tengo que arreglar mis horarios. Le diré a Sam que reorganizaremos las citas de la semana.

Esto no puede seguir así".

Se decía a si mismo mientras se soltaba la corbata para entrar en el colegio en busca de su hija.

—¿Jenny? — le llamó asomándose por la puerta que daba a recepción.

—Papá, papá.

—Jenny, cielo. Ven aquí. — Le llamó con los brazos abiertos —. Lo siento, se me hizo tarde. Te he traído una hamburguesa con queso. ¿Tienes hambre, cierto?

—Si mucha papá.

"No. Esto ya no debe suceder" volvió a reprocharse.

—Si... Bueno, vamos.

—Mira lo que hice papá — decía mostrando ansiosa su dibujo.

—Si linda. Bonito — respondió sin ponerle mucha atención.

Caminó hacia la saludos cuando escuchó que alguien le llamaba.

—Señor Jones. Señor Jones.

Una chica corría hacia ellos en el pasillo.

"Esa molesta mujer".

—¿Si?

—La mochila de Jenny.

—Si. Muchas gracias. Buenas noches.

Le pareció escuchar respuesta de su parte pero quedó opacada por el parloteo de su hija.

Entraron al auto y se dirigieron a casa.



Brooklyn Birk

Editado: 30.06.2018

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