CARTA CINCO:
Querido Crush:
Hola, Jack, ¿cómo estás?
Lamento si sueno un poco atrevida, pero tu nombre es divino.
Ayer te vi leer mi carta. Vi la sonrisa que tenías al leer mis palabras. Eso me encantó.
Deberías saber que es difícil hacerte llegar estas cartas, tu casillero suele ser un lugar muy poco solitario. Ayer también pude verte más de cerca, no creo que te hayas percatado de eso pero estabas muy cerca de mí. Pude sentir como el corazón me latía al millón.
Tus ojos, amo tus ojos. ¿Cómo pueden ser tan cristalinos y trasmitir tantas emociones a la vez? Tengo que confesar que eres más guapo de cerca.
En mi corazón aún sigue la esperanza de que algún día me dirijas la palabra sin saber que soy yo quien te escribe estas cartas.
Te escribo luego, Jack.