Renacer (luz de Medianoche 1)

Inicio de la oscuridad

Capítulo 31: Inicio de la oscuridad

 

No hay mejor forma de encontrar tranquilidad es estar rodeada de la madre naturaleza. Aspirar el aire puro que sacude las hojas de los árboles. La cálida luz que acaricia mi piel. Es el mejor lugar para pensar, para dejar volar la mente sin limitaciones. Después de todo el alboroto que formaron Gabriel y Santiago, y de haber tenido un largo dialogo con Dimas, decidí permanecer a solas un rato. Seguramente se estarán preguntando, ¿Qué paso entre el vampiro y el argel?, bueno como ya es costumbre soy la razón de la disputa.

Justo ahora cada uno de los centinelas de la academia conoce mi pasado, quizás hasta más que yo. Ya todos saben, de mi pasado, lo que implico mi muerte y la extraña forma de mi regreso, pero no es lo único que saben, también, conocen la procedencia de Dimas. Un secreto bien oculto que gracias a mí, ha salido a la luz. Mientras que algunos de los centinelas han quedado sorprendidos ante la notica, otros, para ser específicos algunos argel no conciben la realidad en la que estamos, dos celestiales han regresado de la muerte y han entado entre ellos sin haberse percatado, y existe un tercero del que aún se desconoce su paradero. El problema en sí, fue que Gabriel apareció hecho una furia y lleno de indignación, ante la revelación de que Dimas es un celestial un ser de alguna u otra manera superior a los argeles, y que al mismo tiempo lleva un peso en su espalda, un pasado turbio que nos hace responsable del cambio del mundo. Pero eso no es lo único, mi existencia ha sido la gota que derramo el vaso. Ellos dos nunca se han llevado muy bien, sin embargo, yo soy la recién llegada, la que no tiene idea de quién es, la débil, la causante de todos los estragos en la academia.

Gabriel dijo cosas que no debía, y mucho menos en este lugar, donde hay muchos oídos. Sus palabras alteraron a Santiago, y no solo a él, Romina también tuvo su pequeña participación en la disputa. Así que, los tres están reunidos con Geraldine. ¿Qué tanto le estará diciendo?, no es relevante para mí en estos momentos. Digamos que me he acostumbrado, en esta vida no podemos agradarle a todo el mundo, siempre existirán aquellos que te dedicaran malas miradas sin ni siquiera conocerte. Es algo normal, la humanidad es así, y ser centinelas no nos exenta de eso.

La humanidad, tan frágil como el pétalo de una flor y al mismo tiempo tan destructiva como un fenómeno de la naturaleza. Estuve viendo algunas imágenes de cómo era el mundo antes de que mi muerte, y la de seis jóvenes más lo cambiaran todo. Y si, era muy diferente a como es ahora, es casi imposible creer que el tipo de vida que tuve, ha cambiado para siempre. El miedo ha dominado a la humanidad, y las libertades que antes tenían las han suprimido ante el temor de caer en las garras de los vástagos, pero es solo una tontería, por más que se escondan ellos terminan alcanzándolos, arrastrando sus almas a las tinieblas. Es como si tanta evolución humana y tecnológica, hubiera sufrido un atraso descomunal. Una actualidad, una era donde las historias y leyendas solo eran un medio de comercio, proyectadas al mundo por distracción. Y ahora cada una de esas historias de leyendas que nadie se imaginó que pudieran ser real, han tomado vida propia, y no solo eso se han convertido en la salvación de la humanidad, o mejor dicho lo que queda de la humanidad.

En lo que concierne a mi muerte, eso es un poco más complicado. Volver a ver las imágenes del expediente de mi propia vida, no fue nada fácil, sin embargo, Dimas siempre estuvo ahí, a mi lado. Mi muerte es algo que mi mente ha tratado de revelar desde que desperté, cada una de esas pesadillas es una pieza de un rompecabezas. Ya algunas han encontrado su lugar, relevando mi agonía antes de morir. Mi desesperación al no saber porque a mí, luego esa mujer y su desafiante voz, sus preguntas…y el último detalle, mi garganta abierta. Por eso el horror que desato las gotas de sangre sobre mí, aquel día en el comedor, las voces, el tormento de la muerte. Mi muerte.

Lo que aún no alcanzo a unir, es ese trance entre mi muerte y mi regreso. Aunque tengo una teoría al respecto, pero la dejare para después; para cuando esos recuerdos estén más claros para mí. Sobre mi vida antes de haber muerto, sigue estando oculto en alguna parte de mi cabeza, y como no hay nada que pueda recordar preferí no saber. Por ahora solo necesito digerir la poca información que poseo. Sr dice: que el tiempo de Dios es perfecto; comienzo a pensar que es cierto. A Dimas le ha funcionado, él ha sido el primero en volver, y ha pasado más de un año desde su regreso. Historia de Dimas, tiene la apariencia de un joven de diecinueve años porque esa era la edad que tenía al morir.

Su historia es bastante diferente a la mía los pocos recuerdos que tengo me hacen llegar a esa conclusión. En una de mis pesadillas, esa hermosa y sombría mujer me hace tomar una decisión, elegir entre dos bandos que ni siquiera sabía que en realidad existían, aun cuando morí desconocía mi verdadero origen —esa puede ser una de las razones por las cuales ando perdida en estos momentos—, en cambio, Dimas siempre supo que era, y de nada le sirvió conocer la verdad.



Nomi Saez

Editado: 26.03.2018

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