romance entre un lobo y la luna

Cap.2: Los lobos viven en manada.

Fui con mi tía a un restaurante no muy lejos de la preparatoria Royal, nos sentamos y pedimos lo que íbamos a comer pero mientras traían la comida a nuestra mesa mi tía se quedó mirándome fijamente todo el rato hasta que me harte y le pregunte.

- ¿Tienes algo que decir?                                                

- Debes dejar de comportarte de esa manera ¿Qué se supone que ganas convirtiéndote en un lobo solitario?

- Déjame responderte con otra pregunta ¿Por qué de pronto te preocupa tanto si soy o no un lobo solitario? Desde que era un niño he estado solo pues ni siquiera tú has tenido interés alguno por estar conmigo, así que, ¿Si toda mi vida he estado solo, por qué habría de cambiar eso ahora? - Le respondí con frialdad. 

Ella simplemente me miro y se quedó en silencio. La comida llego a la mesa y comenzamos a comer, entonces me dijo.

- ¡No funcionara!                                               

- ¿De qué hablas? – Le respondí confundido. 

- ¡Esto! - Repuso ella - el ser un lobo solitario. No funcionara, por algo los lobos viven en manadas, y en algún momento tendrás que relacionarte con otras personas por mera supervivencia y cuando eso pase no va a haber nadie que quiera relacionarse contigo.

- Entonces será mi problema y únicamente mío – le replique con disgusto.

Terminamos de comer y yo me fui a casa, no quería pasar un minuto más cerca de mi tía. Al regresar a casa me encontré con una desagradable e inesperada sorpresa; era Rossaline.

- ¿Qué haces aquí? – le pregunte disgustado. 

- ¡Esta mañana en la cafetería! - Respondió ella - dejaste uno de tus cuadernos de notas. Encontré tu dirección en el así que decidí traértelo al salir de clases. Llevo un par de horas aquí, ya estaba por irme.

- Pues gracias, aunque no sé qué esperas obtener de esto – le dije con desconfianza. 

- ¡No, para nada! - Repuso ella con una simpática sonrisa nerviosa - no trato de obtener nada, solo quise regresártelo, parece ser muy importante.

- Ciertamente sí, es muy importante, diría que es el más importante de mis cuadernos de no... en fin, gracias por traérmelo supongo que ya puedes irte – le replique. 

Ella me miro avergonzada y dijo - ¡Claro, si! Ya me voy ¡Adiós!

- No se que pretendes Rossaline - le dije antes de marcharse - pero... no vuelvas a venir a mi casa.

- Claro, lo siento, no sucederá de nuevo – dijo ella apenada mientras se daba la vuelta y se iba.

Entre a mi casa, aun confundido por lo que Rossaline había hecho. Después de todo que razones podría tener para querer devolverme el libro, no conseguía entenderlo, no me cabía en la cabeza una simple, sencilla y lógica razón por la que de todas las personas, la popular, interesante, inteligente y atractiva Rossaline Moon estuviera tan interesada en acercarse a mí.

A no ser por supuesto, que estuviera haciendo algún tipo de apuesta con sus tontas amigas. Eso lo explicaría todo. 

Fui a mi habitación y encendí mi laptop, al encenderla recibí un correo anónimo que decía: “todo lobo necesita una manada, incluso el más solitario, y tú no eres la excepción, cuando estés dispuesto contáctame”

Esto ya era ridículo, primero mi tía me decía esas cosas en el restaurante y ahora recibía este extraño correo anónimo. Tome mi teléfono y le marque a mi tía inmediatamente, y cuando ella contesto le reclame sobre el correo pero ella afirmó no saber de lo que estaba hablando, y no se la razón, pero de alguna manera yo sabía que me estaba diciendo la verdad. Aprendí a intuir las verdades y las mentiras de las personas mientras las observaba. Y en este caso ella decía la verdad.

Esa noche no dormí nada pensando en ese correo, y al día siguiente me levante con las ojeras casi recubriendo todo mi rostro. Me vestí, lave mis dientes y me fui sin siquiera desayunar a la cafetería de la prepa donde por cierto vendían unos deliciosos sándwiches monte cristo que además eran mis favoritos. Al llegar compre mi vaso de café del día y también un sandwich monte cristo. Me senté a comer y vi que Rossaline había llegado un poco antes y ya que aún no me entraba en la cabeza el hecho de que ella estuviera interesada en acercarse a mí, hice algo muy en contra de lo que soy. Me levante y me acerque hasta ella. Parecía estar sumergida en su cuaderno pues estaba estudiando y cuando noto mi presencia me miro de manera inocente y sorprendida.

- Quiero saber ¿de qué rayos se trata todo esto de intentar acercarte a mí? ¿Qué es lo que buscas? – Ella enterró su mirada en el cuaderno avergonzada.

- Lo… lo siento – balbuceo. Y luego dijo – no busco nada, ya te lo dije, lamento incomodarte es solo que…

- Solo que ¿Qué? – le replique, entonces me miro de una manera muy peculiar, lo cual me sorprendió pues nadie me había mirado de esa forma antes, no sabía cómo describirla, era como la mirada de un pequeño y tierno lobo cachorro. ¡Eso es! Era tierna y no estaba familiarizado con ese tipo de miradas viniendo de una persona. 

- Es solo que… todos te miran y juzgan sin conocerte pero yo… yo no lo concibo, sé que tiene que haber una razón por la que insistas tanto en alejar a todos de ti. Estoy completamente segura de que eso de ser el lobo solitario es solo una fachada, de que hay mucho más en ti de lo que las personas pueden ver, que eres mucho más de lo que demuestras ser – dijo ella con una convicción en su rostro realmente impresionante y luego añadió – solo quiero conocer esa razón.

- ¿Y por qué de pronto te interesa? A ti, Rossaline Moon, la muchacha más hermosa, popular y tal vez la más superficial de toda la preparatoria – le dije con desconfianza, y ella se sonrojo antes de responder a mi pregunta. 

- Exactamente por eso. Todos me dicen que no tiene caso intentarlo, pero yo sé que si lo tiene. Ciertamente no me conoces y me juzgas por lo que ves y no te culpo, pero quiero demostrarte que no todas las personas son iguales, que lo que ves de mí no es lo que soy al igual que tú no eres lo que las personas ven de ti.




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