Solo Mía

Capítulo 12 "Estoy aquí"

Domingo, 25 de junio, 2017.

 

Los ojos de Damon se volvieron a cerrar gracias a la luz.

"Mierda, mi cabeza", pensó al momento de sentarse. "Maldita resaca".

—Vaya, hasta que al fin despiertas— dijo una voz a su lado y, aunque el dolor de cabeza era constante, no le molestó. Nuevamente no supo el porqué, la voz podía ser maravillosa pero también lo era el dolor de cabeza.

— ¿Dónde estoy?— preguntó con dificultad. Miró de derecha a izquierda, de arriba abajo y le sorprendió darse cuenta de que no había nadie, absolutamente nadie. ¿Lo habría imaginado?

—No creo que te guste saber el lugar— respondió la misma voz. Por más que buscaba y buscaba no encontraba la persona de la voz, el dolor de cabeza no lo dejaba pensar con claridad. Se giró en el momento en el que escuchó unos pasos desde su espalda

"Santa mierda" pensó en cuanto vio a una chica hermosa de estatura mediana, caminando a él. Su cabello negro ondulado llegaba hasta la curva de su cintura, de inmediato Damon sintió las ganas de poner sus manos en esa curva y acariciarla de arriba abajo. Su piel era clara, todo lo contrario al negro de sus ojos.

Y fue en ese momento cuando un olor exquisito de almendras lo hizo volverse loco. ¿Cómo no se dio cuenta antes?..."Oh, claro...estaba borracho".

Caminó en su dirección con esa mirada de rudo que solo él sabe hacer, tomó su cintura y sin una pizca de duda la acercó a él hasta el punto de rozar sus labios con los de ella. "Adiós resaca".

—Mía— susurró con voz ronca y gruesa sobre sus labios, mandando una corriente eléctrica por el cuerpo de la chica.

—Por la Luna— susurró la chica cerrando sus ojos ante el placer que le proporcionaba la cercanía de Damon a su cuerpo.

—Tu nombre linda— susurró nuevamente mientras corría su rostro hacía el oído de la chica— necesito saber tu nombre— volvió a susurrar. Acarició ligeramente con su nariz el cuello de la chica oliendo ese exquisito aroma que, literalmente, solo ella tenía. Por su lado ella pasó sus brazos por el cuello de Damon donde se dedicó a jugar con mechones rubios de su cabello y estiró el cuello dándole más espacio a Damon, cosa que lo hizo sonreír.

—Ste...— suspiró cuando sintió los labios de Damon darle un beso en el cuello— Stephania Brown— dijo con dificultad mientras trataba de mantener la cordura.

—Bueno, Stephania— volvió a darle un beso en el cuello aguantando las ganas de morderla ahí mismo— Soy Damon Black— volvió a su boca rozándola— y desde ahora eres mía—dijo con tono posesivo lo que, en vez de molestar a Stephania, la encendió de una forma inigualable.

—Sólo si tú eres mío-— susurró devuelta divertida.

—Sólo tuyo— respondió acortando la mínima distancia que los separaba con un beso. Beso que poco a poco iba prendiendo en fuego los cuerpos de ambos.

 

[...]

 

Se sentía raro dejar a Gabriela en el hospital luego de estar ahí por una semana completa, pero tenía que dejarla, tenía un deber que debía acatar, le gustara o no.

— ¿Listo?— preguntó su padre desde la puerta del cuarto del hospital de Gabriela.

—No— tragó saliva mirándola— no lo estoy— sintió una lágrima correr por su mejilla y terminar en el suelo del hospital.

—Va a estar bien Jason, hablé con sus padres, nos mantendrán informados— dijo acercándose a Gabriela y dándole un beso en la frente— es hora de irnos— Jason suspiró y asintió con la cabeza antes de depositar un beso en los labios de Gabriela.

—Te amo Gabi...por favor, despierta— susurró juntando sus frentes— vendré a visitarte mañana— juntó las fuerzas necesarias para separarse y salir casi trotando de la habitación sin mirar atrás. Se apoyó en la pared del pasillo, se tapó la boca y cerró fuertemente los ojos tirando la cabeza hacia atrás tratando de no desmoronarse por tercera vez consecutiva esta tarde.

Lanzó un sollozo, pero se negaba a derramar alguna lágrima, ya había derramado demasiadas en una sola semana ya era suficiente.

Sintió una mano en su hombro.

—Vamos— susurró su padre a lo que él asintió.

Caminaron por el pasillo hasta el ascensor, su padre presionó el botón mientras que él tenía la mirada fija en el suelo obligando a su cuerpo no correr de vuelta a la habitación de Gabriela.



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En el texto hay: vampiros, lobos, hibrido

Editado: 30.01.2020

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