Sorpresas del destino

Luego de la tormenta...

- Ese maldito pedazo de mierd…- murmuro quedamente Alex a Edward apenas llegaron ambos al hogar siendo recibidos por Carlisle quien en silencio les pidió a ambos que llevaran a ambas mujeres a su pequeño consultorio para que las pudiera revisar en caso de que estas lo requirieran, pero pese a todo solo encontró la herida de las rodillas de la mujer y su sien que no era de gravedad por lo cual solo le coloco una curita y limpio suavemente las rodillas de la muchacha que ya tenían las cicatrices del suceso anterior, cuando esta llego de urgencia junto a su hija al hospital.

 

Esme y Rosalie se encargaron de colocarles a ambas un pijama para así dejarlas cómodamente acostadas y abrigadas en las camas de huéspedes respectivas y pese a que la menor se quiso acostar con su mama, fue convencida por Esme de que su mama necesitaba recargar energía para el otro día logrando que Dammy finalmente accediera a dormir separada de esta.

 

 

Al otro día…

 

Lo primero que vio Paty al despertar fue que estaba en una cama con sabanas color verde y un cubrecama que era completamente de seda color rosa, por un momento esta pensó de que estaba soñando pero al restregarse los ojos y notar que tenía una pequeña curita en su sien es que volvió a la realidad de que estaba despierta; Llevaba un camisón largo color beige que le hizo sonrojar… ¿Sera que Alex la desnudo?, de solo pensarlo el color carmesí adorno sus mejillas, se levanto lentamente debido a que sus rodillas estaban algo adoloridas y con una pequeña venda (en ambas) logrando que esta recordara la caída “estúpida” que tuvo anoche, dejando salir un suave gemido al pensar exclusivamente en su pequeña ya que lo único que recuerda es que Edward tomo a Damaris en sus brazos y luego Alex hizo lo mismo con ella… Del resto solo tiene recuerdos vagos ya que estaba tan  agotada de que solo se dispuso a dormir.

 

Escucho ruidos afuera lo cual a pies descalzos camino hacia la ventana y miro hacia afuera sonriendo al ver a su pequeña que ya estaba junto a una mujer rubia mas otra que tenía el pelo castaño sacando lo que serian bolsas del interior de un coche negro. ¿Qué hora serian? Paty miro el despertador que había en la mesa de noche y casi se cae de trasero al ver que eran un poco mas allá del mediodía, ¿Tanto había dormido?, la joven rápidamente se aseo, dentro de lo que pudo, se vistió con unos jeans azules y una blusa verde que se encontraban en una silla y luego de dejarse el pelo suelto bajo las escaleras siguiendo las voces que en ese momento se escuchaban.

 

Una gran carcajada proveniente de su hija la hizo nuevamente sonreír percatándose de que pese a lo ocurrido la noche anterior la niña reía y se divertía con al parecer sus nuevos conocidos, o bien estos deseaban distraer a su niña o solo esta quiso intentar olvidar el episodio del día anterior, sea cual fuera la situación a Paty le gustaba como estaba su hija aquella mañana.

 

- ¡¡Buenas tardes!!- Aquel “pequeño” grito hizo sobresaltar a la muchacha que se encontraba afirmada en la pared mirando a su pequeña sumida en sus pensamientos y con una sonrisa en su rostro.

-H-hola…- Señalo ella mirando al muchacho grande y de gran contextura muscular que se acercaba a ella sonriendo.

- Soy Emmett, un gusto- Se presento extendiendo al poco rato su mano hacia ella.

- Patricia, o más bien me dicen Paty y ya veo que conoces a mi pequeña- La muchacha por supuesto que sabía todo lo referente a aquel clan, pero que solo lo pensaría puesto que no deseaba que todo aquel “sueño” que por siempre había tenido cuando veía a aquella familia como perfecta, se derrumbara. Le estrecho la mano al muchacho notando como este soltaba una gran carcajada.

- Que pequeña y frágil tu mano, si, tu hija es muy cariñosa ya me dice tío Emmy- Volvió a soltar otra carcajada soltando la mano de la muchacha y camino hacia afuera.

Paty avanzo hacia donde estaba su pequeña junto a Alex y esta al verla se lanzo a sus brazos logrando una risita en la muchacha.

- ¿Cómo estas pequeña?- Consulto la joven mirando con ternura a su hija.

- Bem mami, anoche Alez me leio un cuento ya que tenia malos suenos- La menor hizo un puchero, beso la mejilla de su mama antes de ir a sentarse en el sofá para continuar con lo que sea que le pasaron.

- Buenas tardes Paty, ¿Cómo amaneciste?, ¿Pudiste dormir bien?- Pregunto Esme quien venía de la cocina secándose las manos con un trapo (tela de género que se ocupa para secar la loza) y dándole un beso en su mejilla sonriendo cálidamente.

- ¡Hola! Dormí bastante bien, gracias por preguntar, hace tiempo que no dormía tan bien… aunque creo que me excedí un poco…- Respondió la joven sonriendo avergonzada.

- No digas eso linda… no se con exactitud lo que sucedía antes de lo de anoche pero me alegro de todo corazón de que ya estés mejor- La mujer volvió a sonreír – Pronto estará el almuerzo, espero que te guste la Lasagna- dijo yendo de nuevo a la cocina

 

La muchacha iba a seguirla para preguntarle donde estaba su ropa, suponiendo de que quizás Esme se tomo la molestia de lavar tanto la suya como la de Dammy, pero una hermosa melodía llego a sus oídos ocasionando que la muchacha fuera guiada hacia ella llegando al salón donde se encontraban Edward, Bella y Nessie, la progenitora de ambos, el primero estaba tocando la melodía mientras que las dos últimas se encontraban en un sofá grande sentadas. Sin lugar a dudas una familia ideal, familia que la muchacha lastimosamente no tenia, si hablamos de un papa, mama y hermanos.



Damaris White

Editado: 03.08.2019

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