Stay

Capítulo IX

Andrew.

 

Hailey había respondido mi primer llamada. Escuchar su voz de nuevo me elevó a las nubes, pero me bajó de nuevo en el instante en que colgó. La había llamado diez veces pero no volvió a contestar.

—¿Quieres desperdiciar los últimos diez minutos en seguir llamando a Hailey?

—Llamaré a Ben. Él sí debe responder.

Con cada timbre que el teléfono emitía mi corazón se llenaba de esperanza. Necesitaba que alguien me explicara que estaba ocurriendo allá afuera.

Después de cinco intentos me rendí. Llamé a Richard, a James, a Devin una y otra vez, sin embargo ninguno respondió. Finalmente el tiempo acabó y el guardia me pidió su teléfono de vuelta.

Tenía un mal presentimiento. Algo dentro de mí me decía que las cosas no estaban nada bien.

—Jimin, algo pasa.

—¿De qué hablas?

—Algo está pasando con mis amigos y con Hailey. El hecho de que no vengan a visitarme, no respondan mis llamadas, algo anda mal. Y tú vas a a ayudarme a descubrirlo.

Temía por mis amigos, tan sólo esperaba que estuvieran sanos y salvos aunque se olvidaran de mí. Aunque doliera deseaba lo mismo para Hailey.

Me fui a mi celda sin ánimos por no tener éxito en ninguna llamada y aún tremendamente a dolorido por los golpes que había recibido un día antes.

Tomé mi libreta, una pluma y comencé a escribir otra carta para Hailey. Necesitaba hablar con ella y las cartas eran lo más cercano a eso.

Hailey:

¿Por qué colgaste mi llamada? Comienzo a pensar que los rumores sobre la relación con Jordan son más que sólo rumores.

Estoy hecho una mierda aquí, cariño. Te he escrito al rededor de 500 cartas y seis canciones. No has respondido ninguna durante dos años. ¿Es por Jordan? ¿Quieres olvidar todo lo que tuvimos por estar con Jordan? Mierda, Hailey. Me estoy creando miles de ideas para soportar tu ausencia pero no puedo aceptar ninguna. Te necesito.

Las lágrimas ya comenzaban a salir de mis ojos. Necesitaba salir, abrazar a mis amigos, besar a Hailey, volver a pisar un escenario. Esto era un infierno que me consumía lentamente. Los días y las horas no pasaban, simplemente me acostaba a contar las estrellas a través de la ventana y a recordar los mejores momentos de mi vida. Los recuerdos me mantenían vivo en este cementerio.

—Sólo aguanta unos meses más hermano. Pronto saldrás y vendrás a visitarme, eso espero.

—No te dejaré aquí. Te irás conmigo.

Estaba tan agradecido con Jimin que definitivamente no lo dejaría en este infierno.

—Conocerás a mis amigos, a Hailey y le reprocharás por no haberme respondido ni una carta. Saldremos de fiesta todas las noches y será asombroso.

Esos eran mis pensamientos. Claro, eso si no se ha desatado la guerra allá afuera.



Gabriela Medina

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En el texto hay: banda, amor, badboy

Editado: 08.11.2018

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