Strings

Capítulo V

La sonrisa le curvaba los labios, no me miraba pero por su expresión resultaba evidente que esperaba una respuesta

─Tú, ¿Por qué...

─¿Podemos ser amigas? -En esta ocasión giraba mirándome directamente a los ojos.

Estaba de broma ¿verdad? ¿Acaso se golpeó la cabeza? Quizá estaba aburrida, algo debió pasar Seo Jun jamás sería el tipo de persona que se acercaría primero. La chica siempre elegante y encantadora no solía pedir por amigos, ellos llegaban sin más, acostumbrada a vivir rodeada de personas todas hablando de lo guapa o bonita que lucía, y claro muchas de ellas envidiando su físico a el grupo de amigos singular al que pertenecía. Y ahora pidiendo ser mi amiga, esto si que rebasaba cualquier extraño suceso.

─¿Disculpa? ¿Qué significa...

─Lo has escuchado bien, ya que compartimos algunas asignaturas ¿por qué no ser amigas? He notado tu presencia. Aquí las personas son un poco difíciles con los extranjeros por eso...

─No soy extranjera

─¡Oh! Disculpa mestizos

─¿Y entonces?

─De acuerdo mejor vamos al punto, no tienes amigos ¿verdad? Entonces no tienes nada que perder, y por si fuese poco podrás ingresar a un círculo que no muchos tienen acceso

─No comprendo, ¿A qué se debe tanto interés? Jamás hemos conversado, incluso...

En cuanto terminé de formular la idea en mi mente, el recuerdo llegó. Aquel mensaje de Geun Suk venía acompañado de un agradecimiento que debía a Seo Jun de la cual en ese momento dudé que se tratara de la misma persona frente a mí, pero entonces... lo pensé por segundos intentando hallar una conexión y por supuesto la encontré.

─¿Te interesa?

─¿De qué estas hablando? Mira que no pienso rogar

─Geun Suk, después de todo le has proporcionado mi número, punto que aun no comprendo ¿Por qué dárselo? Además de ¿Cómo lo obtuviste?

Nada más mencionar al idiota y sus ojos visiblemente cambiaban la expresión. Las manos le temblaban ligeramente y hacía un gesto nervioso con su labio inferior.

─¡Pero de qué hablas! Eso no es verdad, a quien le gustaría un jugador, desaliñado, idiota, que solo sabe decir estupideces y...

─¿Y?

─Olvídalo no tiene caso

─Bueno ya que lo has confirmado solo puedo decir que no me interesa y mucho menos somos cercanos así que de nada te ayudaría que estemos de amigas, es mejor seguir como siempre. Yo muy bien puedo y sé como elegir a quien deseo que esté junto a mí. Una última cosa, me agrada el de limón justo ahora el mejor para refrescarte. Si eso es todo, me retiro

─¡Oye tú!

Le escuchaba decir pero no regresaba, algo en su forma de dirigirse me molestaba, no era alguien que estuviera necesitada de cariño poseía el propio y necesario para ser feliz, al decir aquello me hizo sentir como un ser sin dirección que recoge de la calle con bondad fingida

Deambulando por la calle no paraba de pensar que las cosas comenzaban a cambiar y complicarse, odiaba las situaciones difíciles o no controlarlas, tres hechos extraños habían sido aunados a la larga lista y no deseaba más, pues cada situación tendría un trasfondo, conforme crecía comprendí que nada es casualidad y los sucesos siempre van ligados a hechos mayores, no me apetecía tener que resolver la vida de alguien o terminar inmiscuida en un triángulo amoroso, mucho menos...

El timbre del móvil me obligo a reaccionar. Lo tomé del bolsillo derecho en mis jeans. La pantalla iluminada me recordó cuan frecuentemente olvidaba los acontecimientos importantes

─¿Hola?

─Hola YeoHun, ¡Felicidades!

─¡Lo olvidaste! Eres mala muy mala

─Oh vamos no lo olvidaría solo, aun no llego a casa planeaba marcarte ahí fuera es un poco ruidoso

─No lo creo

─¿Lo estás pasando bien? ¿Papá hizo sopa de alga?

─Si lo hizo y mamá comprará un pastel más tarde. Además, tendré una fiesta, vendrá Max, Jay, Yun y Hana

─Conque Hana... No hagas tonterías o jamás te tomará en serio

─¡Basta! Ella no me gusta ya te he dicho somos amigos

─Sí claro, como no he visto a mi pequeño hermano todo ruborizado en su último cumpleaños porque Hana le besó la mejilla

Realmente gozaba charlando con YeoHun, siempre se mantenía rodeado de un buen humor siendo positivo y adorable, un pequeño remolino de siete años quiero decir ocho. Caminaba sosteniendo el móvil con mi mano derecha en cuanto llegué al edificio sentí alivio. Tomé el elevador bajando en el piso adecuado para después hacer la mejor maniobra al tomar las llaves del bolso sin dejar el lienzo caer; lo primero que observé ya no resultó una sorpresa.

 



EMBI

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En el texto hay: misterio, sungkyung, woobin

Editado: 16.11.2019

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