Te enamoraré

Capítulo 69 "Irreal (parte 2)"

Irreal (parte 2)

 

Abro la puerta del hotel sin poder pararme muy bien. ¿Adivinen quién se emborracha para evitar la culpa de no saber cómo decirle a nadie sobre esos malditos papeles?

Ajá, ¡Está dama! ¡Youu! ¡Me!  

Me río cuando entro al cuarto, y doy vueltas.

-Esto es tan divertiduoo, no recuerdo que esto fuera muy divertuido.

-Deja de dar vueltas-coge mis manos reteniéndome-te vas a marear.

-Entonces haz algo para evitar que lo haga.

-¿Qué?

-Bésame-le pido.

-¿Qué tienes con pedirme que te bese cada vez que estás borracha?-pregunta pareciendo recordar. Sonríe-No te besaré. Te lo dije esa noche y te lo repito.

-Eres aburrido.

-Y tu una niña tonta, te pierdo de vista unos segundos y te tomas medio bar.

-Te fuiste muuucho tiempo, fue largo. Muuuy largo-murmuro para luego reír-Me siento vaca.

-¿Qué?-pregunto pareciendo entre divertido y aturdido.

-Sí, es que ellas dicen muuuu, y yo dije muuu.

Me río y él también lo hace.

-Normalmente eres arte, pero cuando te emborrachas...eres una joyita.

-¿Un dimante embruto?

-Sí, como un diamante en bruto.

-O seaaa que soy... ¿bruta?

-No.

Hago una mueca. 

-No entiendo-viro la cabeza y de pronto me pesa el cuerpo y casi caigo, sus brazos me rodean y evitan que caiga.

Camina y me hace caer en la cama. Me acomodo y le veo caminar por la habitación.

-Tengo sueño-murmuro y un bostezo delata cuan cierto es eso.

-Duerme.

-¿Y tú? ¿Dónde dormirás?

-En este sofá.

-Los sofás duelen. Ven-palmeo mi lado-duerme conmigo.

-No creo que sea buena idea.

-Cooper...no muerdo... ¿o quieres que te muerda?

Niega la cabeza mientras parpadea.

-Tú cuando bebes definitivamente estás loca.

-Pero por ti.

-Eso es una gran ventaja-bromea.

-Cooper... ¿vas a venir?

-Mmm

No dice nada más y decido cerrar mis ojos para poder dormir algo. Cuando siento un peso caer a mi lado. Abro los ojos y me encuentro con los suyos. Pienso unos segundos en cómo me gustaría besarlo. Luego a mi mente llegan los buenos besos que hemos tenido.

Me remuevo incómoda. 

-¿Qué sucede?-me pregunta en voz baja.

No respondo, y en menos de un segundo me encuentro besándolo mientras quedo a horcadas de su cuerpo. Él me responde con confusión y tratando de alejarme.

-Abi... cariño, debes parar.

-¿Por qué?-pregunto y succiono, para luego morder un poco su cuello.

Suelta una maldición entre dientes.

Sus manos cogen las mías y las pone sobre su cabeza para luego darnos la vuelta y el quedar sobre mí. Su respiración es irregular y mira de mis labios a mi pecho para luego tragar con fuerza.

-¿Tenías que sacarte el saco?

-Hacía mucho calor-me excuso.

Deja caer su frente con la mía y suelta un suspiro.

-¿De verdad deseas esto?-pregunta en un murmuro.

-Te deseo.

Suelta un gruñido mientras se tensa. Una de sus manos suelta la mía y baja rozando en el camino mi mejilla, cuello y se detiene en mi pecho. Mi mano libre acaricia su cara cuando cierra los ojos con fuerza.

Me mira y le sonrío antes de besarlo.

Gimo por el contacto de su boca y suelta mi otra mano haciendo que lo rodee con mis brazos. Con una mano evita caerse sobre mí, mientras que con la otra acaricia de manera superficial mi pecho. 

Mis piernas rodean su cadera y suelto un jadeo cuando se mueve contra mí. Mi cuerpo arde, quema y pide más. Cuando voy a zafar los botones de su camisa esconde su cabeza en mi cuello.

-Sera mejor que duerma en el sofá-murmura rozando sus labios con los míos.

Se desapega pero no quiero que se aleje. Estiro mi mano y en un impulso desesperado cojo su camisa con fuerza y lo atraigo hacia mí. Abre los ojos sorprendido.

-N-no puedes...tentarme de esa manera-digo de manera jadeante.

¡Joder no debe! Miro sus labios abiertos aun por la sorpresa y aprieto más el agarre. ¡Mierda! Mierda.  

>> ¿Cuándo fuiste virgen nunca te afecto tocar a la chica que te gusta?

-Bueno-lame sus labios-el que no sea virgen no tiene nada que ver con que cuando toque a la chica que me gusta no me afecte. Claro-toca mi mejilla-aprendes a controlar un poco tu impulso, pero eso no quiere decir que no me afecte tocarla.

Sus respiraciones son lentas y siento el calor de mi cara crecer cuando sus ojos van mis labios. Cierro los ojos y escucho como toma una profunda respiración. Sus manos toman mi cara y mi corazón se acelera creyendo que sus labios tocaran los míos. Pero no pasa, sus labios terminan en mi frente y luego toma un poco de distancia.

-Creo...creo-aclara su garganta-que debes dejarme ir.

-Sí...-lamo mis labios

Cierra sus ojos y se separa de nuevo, esta vez no lo retengo y camina hacia el sofá. Muerdo mi labio y antes de que se aleje mucho de la cama, lo retengo del brazo y lo obligo a voltear. Me mira confundido y aprovecho ese desconcierto para elevarme en puntas y hacer una pequeña presión sobre sus labios.

Malditas hormonas de la pubertad. Hacen un desastre mi cuerpo.

-No te vayas-murmuro-No haré nada, lo prometo. Tú en tu lado y yo en el mío. No pasará nada.

-Abi...

-¿Por favor? No quiero mañana sentirme culpable de tu dolor de espalda.

Lame sus labios y asiente con dudas. Sonrío y abro las cobijas para meterme dentro, él hace lo mismo pero más despacio. Me acuesto y lo miro, él me mira.

Sonrío divertida. .

-No te haré nada Cooper-murmuro adormilada-Tengo sueño y tú no quieres.

Murmura algo pero no oigo lo que dice porque no mentía cuando dije que tenía sueño. Así que después de decirle eso me quedo dormida.

 

***

 



MonLexus

Editado: 14.05.2020

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