Tierra De Nieve Y Cenizas (libro 3)

Capítulo 38

Abby

Encuentro a Cody en su cabaña.
-Así que no soy el único que me voy.- Lo sabe antes de verme, está de espaldas a mi y empaca lo que parece ser un marco de fotos en la maleta.
-No puedo quedarme, hay demasiados recuerdos en este pueblo, recuerdos de lo que amo y no puedo tener, recuerdos de quien era antes de esto. Lo que perdí y no volverá.

Por fin se gira hacia mi.
-¿También te sientes diferente?

Asiento.
-Es extraño ¿Cierto? Ahora que pienso en quien solía ser, aquel patán mujeriego, ni siquiera me reconozco. Y cuando te miro a ti, la chica que no quería llegar ni un sólo minuto tarde a clases porque temía perder las evaluaciones o lo antisocial que eras...
Ahora los dos somos totalmente distintos. Pero creo que de cierta forma se siente bien.
-No para mi, no sé quien seré después de esto y el chico que amo me abandonó. Siento como si estuviera vacía, rota. He asesinado, hay sangre en mis manos y no sé... No sé cómo tolerar esto.

Me miro las manos, me están temblando.
No pensé que se sentiría así.
Pensé que sería más valiente.
Pero no fue así.

Cody me toma de las manos, su tacto frío me hace estremecer, me recuerda a Jesse cuando él solía tomarme de las manos, extraño ese sentimiento.
Y ahora se ha ido.

-Tú sanarás Abby, algún día comprenderás que lo que pasó en ese pueblo no fue del todo malo, hemos mostrado al mundo la verdad sobre los Primeros, muchos murieron, sí pero muchos más se liberaron del  yugo que cargaban. El mundo no empezó a sangrar en un sólo día, y tampoco en un sólo día sanará. Y así como un día el mundo sanará, lo harás tú también.

Lo abrazo con fuerza, él me rodea con sus brazos y entierra su mentón en mi cabeza. 
-Te extrañaré Cody. 
-Nos volveremos a encontrar Abby, algún día, en algún lugar. 
-¿Lo prometes?- Pregunto impotente. 
-Lo prometo.

Siento una sacudida, parpadeo confundida hacia Sam.
Y entonces vuelvo a la realidad sintiendo los residuos del recuerdo en mi corazón. 
-Lo siento, lo siento de verdad yo estaba...
-Lo sé, lo he visto, me lo has mostrado.

Mis labios tiemblan, sin querer hago un puchero tratando de no soltar un sollozo.
Sam me abraza fuertemente peor de una forma cálida.
Algo dentro de mi duele, se fue aquella sensación de estar entumida, ahora lo siento todo. Dolor, tristeza, como la primera vez que pensé que Cody había muerto.
Sólo que ahora es real.

Miro a la distancia a Lukas, entre él y Zack tratan de encontrar la manera de  detener a los soldados que están subiendo.
Si ni fuera porque están revisando cada habitación del edificio ya habrían llegado hasta aquí.

Al parecer ya han accedido a la tablet,  se suponía que con la huella de Mauro sería suficiente para entrar pero por lo que parece está en otro idioma.
-¿Alguien habla Alemán? - Pregunta Lukas.

Delilah se acerca a ellos y mira de una forma enfadada a Lukas.
-Eso es Ruso.- Rueda la los ojos.
-¡Sabes ruso! - Exclama Zack.- Tradúcenos esto...

Aparto la mirada sin soltar a Sam.
-Cam debe estar entre esos soldados.-Le digo  Sam para tranquilizarlo. No había estado donde Aria dijo que estaría pero supongo que Mauro cambió de opinión y lo mandó al ataque de afuera.-Lo encontraremos.

Devon había estado histérico por no encontrarlo. Todavía sigue sin poder comunicarse con él mediante el vínculo.
-Están a cinco pisos de distancia.-Anuncia el antes mencionado cruzando la puerta de la azotea.- Tienen que darse prisa con eso.
-¡No es tan fácil- Exclama Zack.-Y menos estando en un idioma que no conozco, vamos Dalilah, traduce más rápido.
-¿Qué pasa si no logran descifrarlo a tiempo? Estaremos atrapados. No sé si pueda detener tantas balas a la vez.-Dice Natalia. 
-Ni siquiera podemos saltar, estamos como a veinte pisos del suelo y los edificios de al lado están demasiado separados.

Si miro hacia abajo sé que nuestra gente está tratando de asesinar a los que pueden, entrando tras ellos y atacando desde dentro del edificio pero ya ni tienen un plan de ataque.

El edificio a nuestra izquierda sufre varias explosiones. 
Están quemando todo lo que pueden y robando lo que nos servirá, como las curas fabricadas en este edificio  y otras armas. 
La hermana de Mauro que estaba siendo utilizada como bolsa de sangre  humana ya debe estar muerta para entonces. Muerta en manos de los nuestros también. 
Es casi cómico si lo veo de esta forma. 
Prometí acabar con todos los Primeros, cada uno de ellos. 
Y al final no asesiné a ninguno. 
Y no es que me importe tampoco, desde que Sam me dijo quién fue el verdadero asesino de mi padre sólo he querido asesinar a una persona. 
Michael. El padre de Jesse.

El edificio se estremece nuevamente. Lo ha hecho tanto que las paredes empiezan a agrietarse.
-Son demasiados, el edificio no tolerará el peso.-Advierte Caín.- Y eso sin contar que esta estructura debe ser antigua. 
-De los pocos que se mantuvieron en pie desde la última batalla aquí.- Dice Sam.

Salgo de sus brazos. 
No he podido llorar, demonios, siento como si todas las lágrimas se estuvieran acumulando dentro de mi cabeza y bajaran hasta mi tráquea. Es como si no me dejaran respirar. 
-¡Aquí está! - Exclama Zack.-Encontramos el programa.

Miro al cielo y cierro los ojos. 
Falta poco, ya va a terminar. 
-Busca algo que tenga que ver con desactivar el programa o eliminarlo.

Delilah lee rápidamente mientras desliza sus dedos enguantados por la pantalla. 
-Anular proyecto ¡Esto es! 
-¡Opriman el jodido botón o lo que sea! - Grita Devon.- Ellos ya están viniendo.



Abby Conrad

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En el texto hay: sangre, cambios, final

Editado: 09.06.2020

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