Un chico peculiar

Capítulo 7: Vestido mostaza

¡Este! –grite

¡No! –grito Cleo

¡Este! –grite de nuevo

¡Que no! –me grito de vuelta Cleo

¿Qué sucede? ¿Por qué gritan? –pregunto mamá entrando a mi habitación

No sé qué ponerme, ya busque y no encuentro nada –me senté rendida en la cama junto a Cleo

Es que de verdad te hace falta remodelar tu closet –dijo Cleo

¿Es para ver a ese chico Cris? –Pregunto mamá y yo asentí- cariño tranquila, los chicos no se fijan tanto en eso

¿Y si lo hace? ¿Qué tal si cree que soy una vagabunda? –pregunte exagerando definitivamente lo cual ya de por si era raro

¡Vaya! no parece que lo hayas ignorado por 6 meses –canturreo Cleo

¿Lo ignoraste por 6 meses? –mamá pregunto sorprendida

Algo así –dije apenada

Fue así –afirmo Cleo

¿Y aun le sigue hablando? –mamá le pregunto a Cleo

Lo sé, también me parece increíble –respondió Cleo

Sigo aquí y yo le había dejado claro que no quería ser su amiga –refunfuñe

Yo creo que la intimidaba, él es muy guapo –dijo Cleo dirigiéndose a mamá

Claro que no –renegué

Bueno como sea, creo que si le gustas tanto como para esperar seis meses solo para hablar contigo, no le importara como vayas vestida, si no el hecho de que vayas –me reconforto mamá y yo suspire

Creo que tu mamá tiene razón –concordó Cleo

¿Qué tal este vestido? –dijo mamá tomando uno de tantos que tenía en el armario, color mostaza holgado pero ceñido a la cintura y que me llegaba un poco arriba de la rodilla, lo convine con unos tenis blancos y me deje el pelo suelto- te quedo excelente

Si, fue una buena elección –afirmo Cleo, después Cleo y yo bajamos y papá llevo a Cleo primero a su casa y después me dejo en el centro comercial

Asegúrate de regresar con cuidado –dijo papá sonriéndome

Lo hare papá –asegure y baje del auto, él se fue y fui a una tienda de maquillaje, quería aprender a maquillarme pero realmente no sabía que comprar, mi madre decía que aún era joven para hacerlo pero podía solo probar y usarlo después, también pase por una tienda de ropa y me compre algunos jeans y blusas, me di cuenta que eran casi las seis y me dirigí a la tienda de ropa donde trabajaba Cris, entre y me quede mirando unos segundos, buscándolo entre los demás trabajadores, ya no había gente, mire a una chica bastante bajita que me miro con el ceño fruncido y le dijo a Cris que se encontraba a un lado de ella que yo estaba aquí, ¿Cómo supo que lo buscaba a él?, él se giró y me miro, me sonrió ampliamente y me saludo con su gesto excesivo de euforia, e hizo una seña de que lo esperara un poco y yo asentí, me di la vuelta para ver los casilleros y la pequeña sala, las paredes eran de cristal transparente y se veía bastante llamativo, un chico alto, bastante guapo, de cabello Cataño y ojos color azul, subió y se paró frente a mi

¿Buscas algo? –pregunto

Espero a alguien –respondió

Ah ya entiendo, eres la... ¿cómo te llamo él? –dijo mientras recordaba algo, yo lo mire confundida- ah sí, la conocida de Cris ¿no?

Supongo –respondí cortante

No te preocupes, Sara ya le comunico que estas aquí –me dijo el chico de manera algo casi burlesca

Bien –respondí, el camino hasta el casillero y yo continúe mirando alrededor pero sentía que aquel chico me seguía mirando

Me llamo Axel –me dijo sonriendo

Un gusto –trate de ser educada

¿Cuál es tu nombre? –pregunto al ver que no dije el mío

Ar... -comencé a decir pero en seguida escuche la voz de Cris

Ari –grito- lamento hacerte esperar, solo guardare mis cosas y nos vamos

De acuerdo –asentí, lo vi guardar su gafete con su nombre, talones de notas y plumas, Axel intercalaba miradas entre Cris y yo, Cris cerró su casillero

Nos vemos, Axel –dijo enfatizando en el nombre lo cual me pareció extraño pero lo deje pasar

Nos vemos, Cristian –contesto Axel quien también hizo énfasis en su nombre, Cris sonrió de lado y me hizo un gesto para que saliéramos

Todo bien con Axel? –pregunte finalmente deshaciéndome de la duda

Si nada de qué preocuparse –dijo sonriendo

¿Seguro? –pregunte decidida a saber si algo andaba mal

Bueno digamos que tuvimos algunos problemas cuando comencé con el trabajo aquí, al parecer es quien más comisiones tenía por venta pero ahora yo ocupo ese lugar –explico

Vaya supongo que debe ser competitivo -y a demás arrogante

Lo es, pero puedo manejarlo -Cris me sonrió y yo por reflejo devolví la sonrisa- Realmente te vez linda hoy –en seguida sentí la cara caliente y mire a otro lado

Gracias –dije apenas

Hoy recibí mi pago así que, ¿porque no vamos a comer algo? ¡Yo invito! –sugirió animadamente

Oh no, mejor gasta tu dinero en algo para ti –dije rápidamente, no quería que el dinero que con esfuerzo había ganado lo gastara en alguien que lo rechazo seis meses

¡Por favor! –pidió y me lanzo una mirada esperanzadora

Solo si dejas que pague mi parte –mis padres me daban una mesada cada mes, y como nunca salía, ahorraba lo que me daban y así compraba mis cosas, no trabajaba pero me gustaba no malgastar el dinero

¡Oh por favor te estoy invitando yo! –dijo a modo de suplica

En todo caso yo debo pagar todo, la última vez te invite a comer yo y tu terminaste pagando todo –dije recordando el día que comimos pizza en el viaje escolar, finalmente lo convencí en que esta vez yo pagaría, me lo debía

Tenemos suerte de vivir tan cerca de aquí, si no tendríamos que estar volviendo ya –dijo Cris mientras mordía de nuevo su rebanada de pizza

Eso sería una pena –dije también mordiendo mi rebanada, comimos hasta terminarnos lo que fue absolutamente una masacre a la pizza, una pizza jumbo entre ambos, tal vez no era nada pero nada saludable pero era algo que descubrimos que ambos amábamos, además de descubrir que Cris amaba las sodas de Dr. Pepper



Giin Rivera

Editado: 02.09.2020

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