Un verano inesperado

∞Capítulo 12: "Enojos"∞

Desperté y rápidamente sonreí al recordar todo lo que pasó el día anterior, me sentía más cerca de Paul y eso me hacía sentir feliz.

Ese día no teníamos actividades exactas, podíamos hacer lo que sea, así que traté de hacer un plan para aprovecharlo al cien. Me puse un short y una camisa de botones de manga larga, junto con mis tenis, me peiné y finalmente salí de la cabaña con mis papás.

Minutos después ya me encontraba sentada en el comedor esperando a que mis papás se sirvieran de comer, iba a esperarlos, no quería comer sola.

Hasta que su voz dijo mi nombre y yo lentamente morí. ¿Por qué siempre tenía que pasar eso?

—Hola, Leila —saludó Paul. 

—Hola, Paul —sonreí. 

—¿Puedo sentarme a comer contigo? —preguntó. 

No podía decirle que no porque realmente quería que comiera conmigo. 

—Claro que sí —dije. 

Se sentó alado de mí y puso su comida en frente de él.

—¿Cómo estás? —preguntó.

—Muy bien —sonreí. 

En ese momento mis papás llegaron, pero me dieron la señal de que se irían a otra mesa, evidentemente pensaron otra cosa. 

—¿Ya hablaste con Carolina? —preguntó Paul.

—No, espero que quiera escucharme, no quiero que esté enojada conmigo —dije con tristeza.

—No te pongas mal, como tú dijiste, no somos nada —dijo.

La verdad si me dolió cuando lo dijo, aunque era verdad, no éramos nada. 

—Sí, no somos nada —repetí en murmuro. 

Carolina y su familia entraron al comedor y rápidamente ella nos miró, en su mirada pude notar el enojo y la tristeza, sabía que no lo había superado todavía. 

—En su mirada puedes ver lo enojada que está, creo que no me escuchará —dije con tristeza. 

—Solo es cosa de explicar, yo creo que si entenderá —dijo. 

—Eso espero. 

En todo el desayuno estuve platicando con Paul y riendo con él, evidentemente Carolina nos miraba y yo me sentía más mal por eso, no quería que estuviera enojada conmigo todo el verano.

Minutos después Paul se fue porque tenía cosas que hacer con su papá, así que yo aproveché para buscar a Carolina y tratar de hablar con ella, realmente no quería dejar las cosas así.

Salí del comedor y busqué a Carolina por todos lados, incluso en su cabaña, no la encontré pero no me rendí. Poco tiempo después la encontré, estaba sentada en un tronco y estaba totalmente concentrada en sus pensamientos porque miraba a un punto fijo y no se distraía para nada. 

—Hola, Carolina —saludé con nervios. 

Ella me miró rápidamente. 

—¿Qué? 

—Quiero hablar contigo —dije.

—No quiero hablar contigo —dijo rápidamente. 

—Quiero explicarte. 

—No necesitas explicarme, yo ya entendí, me traicionaste —dijo. 

—¿Qué? ¡Claro que no! —exclamé. 

—Tú sabías que me interesa Paul y de todos modos te metiste con él —dijo con enojo. 

Se levantó del tronco y me fulminó con la mirada. 

—Carolina, no me inte... 

—¡Nada! —exclamó. 

Realmente quería explicarle todo pero era imposible porque ella no ponía de su parte. 

—No vuelvas a hablarme en tu vida —recalcó. 

Y se fue dejándome con la palabra en la boca. Sinceramente me sentí muy mal por su reacción, me había llevado bien con ella y que se dejara llevar por sus pensamientos era muy triste.

¿Por qué tenía que sentir cosas por Paul? ¿Por qué sentir algo por él tenía consecuencias tristes? 



Elvis

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En el texto hay: amor juvenil, romance, amor de verano

Editado: 15.11.2019

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