Una noche para amar.

CAPÍTULO 8- DÁLMATA

– Investiga, no pierdes nada Cattleya– insistió ximena por novena vez.

– Vale, está bien, lo haré– dije decidida .

No creo que vaya a hacer esto, pero.

Vamos, investigaré en "Poggle"

El celo en perros:

Aunque los perros no tengan celo como tal, en este apartado te especificamos los comportamientos que adoptan los machos que no han sido castrados ni esterilizados ante una hembra en celo. ¿Tu can actúa de una forma distinta a la habitual y no entiendes por qué? ¡A lo mejor el motivo es una hembra en celo!

¿Qué?

Mire a Ximena atónita.

– Oye Cattleya tú...

– Si Ximena, si.

– ¿Qué harás?– preguntó rascándose la cabeza.

– No lose, no se me había pasado por la cabeza que esto pudiera pasarle, sabes ¿Qué tan posible es que Oliver esté en celo? No lo creo– suspiré repetidamente– Solo está algo agresivo.

– ¿Agresivo?– cuestionó Ximena cruzándose de brazos.

– Rompió la lámpara de la habitación, dijo que producía demasiada luz, pero sabes, tal vez solo está inquieto.

– ¿Inquieto?

– No durmió en toda la noche, eso significa que tampoco he dormido nada– me quejé– Pero se le nota confundido, creo que el tampoco sabe lo que le pasa.

– Pues dejemos las preguntas, veamos las respuestas– espetó, tomó el mouse y pulso en una opción.

"Síntomas"

– Mayor agresividad en nuestro perro: Con la elaboración del cortisol, nuestro perro puede mostrarnos más ansiedad y agresividad de lo normal.

–Comportamiento inquieto: Una muestra clara de ello es la actitud inquieta y ansiosa que manifiestan constantemente cuando una hembra vive esta fase reproductiva.

– Estado de confusión: En muchas ocasiones, esta consecuencia del celo femenino es confundida por rebeldía del can macho. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el celo en perras provoca que el perro se distraiga más de lo habitual, implicando mayor desconcierto y confusión.

– Suerte amiga– dijo Ximena inclinándose en la silla– Te lo confirmaré Cattleya, Oliver está en "Celo"

Dios mío.

¿Qué?

No se supone que a los hombres les pase esto, ¿Y por qué a Oliver? Es humano ahora, ¿Qué le pasa? ¿Porque aún conservaría parte de su biología?

Rayos.

No no no, ¿Cada cuánto pasa esto?

– Tendrás que soportarlo cada mes Cattleya, a menos que decidas apartarte de él durante tu menstruación–dijo y empezó a reír pausadamente.

Oh vamos.

Eso es malo, no solo tendré que tener cuidado con su comportamiento durante mis días, si se acerca a alguna chica con la misma condición pasará lo mismo.

Esto se salió de control.

– No te vayas, no quiero– la voz de Oliver me sorprendió– No te irás, ¿Verdad Cattleya?– dijo para luego desvanecerse en el marco de la puerta.

– ¡OLIVER!– grité y corrí rápidamente hacia él.

– ¿Qué le pasa?– Ximena se acercó asustada.

– Tiene fiebre, ¿Qué hacemos? Podemos llevarlo al médico, pero ¿Y qué me diremos?– alce la cabeza de Oliver cuidadosamente y la coloque sobre mis muslos.

– Me siento mal, no me lleves al médico, déjame quedarme aquí– la débil voz de Oliver me asustaba aún más– Quédate conmigo.

– Tranquilo Oliver, aquí nos quedaremos, solo descansa un rato– hablé tratando de tranquilizarlo– Le haré una compresa caliente, el hospital más cercano queda a media hora de aquí, pero no puedo dejar a Oliver solo, ¿Crees que puedas ir a comprar algunas medicinas?– le pregunté a Ximena quien se encontraba texteando.

– Claro, ya contacte con un Uber, ¿Segura que puedes con él?– preguntó y se incorporó enseguida.

– Es Oliver, solo está enfermo– respondí colocando mi mano en la mejilla de Oliver, a lo cual el respondió tomandola débilmente– Ve, te estaré esperando.

– Bien, no tardaré– Ximena se inclinó a la altura de Oliver– Estarás bien, estás en buenas manos.

– Ya lo creo– respondió Oliver con una pequeña sonrisa– Ya lo creo. 















 

– No te muevas tanto o el agua de la tina se va a derramar– regañe a Oliver tomandolo de los hombros.

– Me da muchas cosquillas– respondió menenadose dentro del agua.

– Solo son burbujas, Oliver necesito que se te baje la fiebre, no te muevas por favor– expliqué.

– Mira mis bultos, son sensuales– hizo un puchero y paso su mano por su abdomen.

¿Sensuales?

– ¿Quién te ha dicho eso Oliver?

– Ximena, dice que son sensuales, ¿Qué es sensuales?

¿Sensuales? ¿Qué se supone que tengo que decirle?

Me las pagarás Ximena.

– Significa que son bonitos Oliver, muy bonitos, ahora ponte esto en la cabeza– respondí colocandole una compresa en la frente, no sé si el agua tibia funcione, pero hasta que Ximena no llegue con la medicina no puedo hacer algo mejor que esto.

– Tu eres sensual Cattleya.

¿Eh?

– Mucho más que mis bultos, tu sensualidad es especial. Tú eres especial– Oliver se quedó quieto por unos instantes– ¿Crees que soy sensual Cattleya?– repentinamente su rostro se tornó confundido y angustiado.

– Si, definitivamente lo eres.

– ¿De qué manera?

– ¿Cómo que de que manera?

– Me refiero a, ¿Cómo explicarías mi sensualidad?– hizo una pausa y me miró fijamente– Por ejemplo, tu sensualidad es especial para mí, de muchas formas, resulta divertida y armoniosa, además de que logra ser cálida, y no me refiero a que produzca calor en mi. Me refiero a...

Fruncí el ceño confundida.

– Es como cuando tienes una fresa, y la fresa es dulce, y fresquita y tierna, muy tierna, oye Cattleya me gustan las fresas.

– ¿Te gustan?

– Si, son tan lindas, pero muchas veces sientes que a tu fresita le falta algo, y es cuando descubres que le puedes colocar chocolate. Y entonces, la fresa es especial. Ya no es una fresa curva, es una fresa redondita, es una fresa adictiva, siento que eres una fresa.



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En el texto hay: perros, amor, amistades

Editado: 18.07.2019

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