Volver a Amar. #3

Capítulo 30.

 

🦋Geraldine🦋

 

Comencé a jalar el vestido hacia abajo y vi a Cindy observarme con burla. 

—Ni por más que jales el vestido será más largo, Ger. 

Suspire. 

—Me siento como una zorra. 

Ella comenzó a reírse y se miró a sí misma. 

— ¿Entonces que parezco yo? 

Su vestido era mucho, muchísimo más revelador que el mío. Mi vestido es hermoso. Mi tía lo escogió para mí de sus colecciones. Le pedí algo especial para que cubra mi muñeca izquierda de las marcas. 

Ella me miro algo decepcionada al hacerle recordar ese tema. Las marcas están peor que antes, yo estoy peor que antes. 

Ya no tengo ganas para nada... Me cuesta respirar y uno de mis costados me duele en momentos. Intentó disimularlo en frente de todos. Es lo único que puedo hacer. 

Mi vestido es negro... algo corto para mi gusto, lo que me gustó fue que el diseño cubre perfectamente mi muñeca así que puedo usarlo sin brazalete. 

— ¿Una prostituta con clase? —Dije y ella me fulminó con la mirada. 

—Oh vaya que gran amiga eres Ger... te pasas. 

Fui para hasta ella para abrazarla y so se apartó.  

—Solo bromeo tonta —Dije riendo—, Eres una princesa ¿Qué tal eso? 

—Nah... Me gusta más lo de prostituta —Dijo para tomar un pequeño bolso a juego con su vestido—, Cameron está tardando... como se le ocurra llegar un minuto tarde no voy. 

Negué con la cabeza divertida. 

—Mejor bajemos y esperémoslos en la sala. 

Asintió y cerré la puerta de mi cuarto detrás de nosotros. 

—Nunca he ido en una boda —Dije siendo sincera. 

—Yo sí... pero no a una en la Iglesia —Dijo bajando de manera cuidadosa los escalones—, fui a dos uno fue en la playa y la otra en un salón de eventos. 

—Lo de la playa suena lindo —Dije al llegar a la sala—, Muy romántico. 

—Demasiado para mi gusto —Dice sentándose en el sofá—. Creo que en una Iglesia es mucho mejor... Cuando me casé con Cam será en una Iglesia usaré un vestido muy largo y sexy... Y tú serás la madrina sin duda alguna. 

Arqueé una ceja. 

—Ya lo tienes todo planeado. 

—Sí, sólo falta la propuesta de matrimonio... juro que si al idiota de Cam se le ocurre pedirme matrimonio sin algún detalle... le tiró el anillo en el rostro. 

Reí. 

—No te creo capaz de eso —Dije con sarcasmo. 

Saca su celular y niega con la cabeza. 

—Tiene sesenta segundos para llegar —Dice negando con la cabeza—, Cincuenta y nueve... 

—Me das miedo a veces. 

Ella sonríe. 

—Lo sé, soy muy dramática.  

En eso escuchamos unos golpes en la puerta. 

—Justo a tiempo. 

Nos levantamos y arregló mi vestido y cabello, vuelvo a estirar el vestido. Cindy me mira negando con la cabeza y abre la puerta. 

— ¡Cam! —Dice saltando encima de él, escucho su risa. 

Miro la escena y sonrió al ver a mi amiga así de enamorada. Detrás suyo Cayden entra con una rosa roja y no puedo evitar soltar un suspiro. Está muy elegante. Con un traje negro y una camisa blanca miro la corbata roja y río. 

—Te va el rojo —Digo bromeando. 

Él se acerca sonriente y me entrega la rosa. 

—Estas hermosa —Dice y no tarda en abrazarme y levantar mi cuerpo. 

— ¡Oye! —Digo riendo. 

Busco sus labios y lo beso mientras me baja lentamente. Siento como mi vestido sube y no puedo bajarlo ya que mis manos están en su cuello. Me separo de manera rápida y vuelvo a jalar de mi vestido. 

—¡Puedes decirle a tu novia que dejé a ese pobre vestido en paz! 

Ruedo los ojos al oír a Cindy y Cayden toma mis manos. 

—Eres preciosa —Besa mis nudillos— No cubras tu cuerpo. 

Me sonrojo y sonrió entrelazamos nuestros dedos y salimos de la casa no sin antes dejar mi rosa en un jarron. Luego cierro la puerta con llave y vamos al auto. 

—Yo conduzco —Dice Cameron abriendo la puerta de copiloto para que entre mi amiga. Cayden hace lo mismo con la puerta trasera y entro de manera cuidadosa para que no se vea nada. Me siento y Cayden no tarda en sentarse a mi lado y pasar su brazo por mi cintura acomodo mi cabeza en su pecho y besa mi coronilla. 

— ¿Cómo se encontraba Dani hoy? —Pregunto curiosa. 

—Está muy nerviosa —Dice peinando mi cabello—. Veremos si mi padre no se opone a la boda. 

Levantó mi cabeza y lo miro interrogante. 

— ¿Tu padre no está de acuerdo con la boda? 

—No es eso, para él es difícil ver a sus "Niñas" casarse. 

Cameron ríe. 

—Tu padre es un exagerado. 

No pensé en que los padres de Cayden irían... obviamente deben estar en la boda de sus hijas pero no me paso por la cabeza ver a mis suegros. 

¿Qué dirán de mí? Oh Dios... comienzo a ponerme nerviosa. 

—Cuando Esther se casé ahí será el problema... 

—Es muy chica para esas cosas —Dijo Cayden de manera sobreprotectora. 

—Tendrá muchos chicos detrás suyo... ya lo verás. 

—Cállate. 

Todos reímos. Al llegar a la Iglesia nos bajamos del auto. Él toma mi mano y me guía dentro, hay mucha gente lo que me pone nerviosa. Cindy se acerca a mí y susurra en mi oído. 

—Seremos el Centro de atención aquí —farfulla bajo—, unas prostis en la Iglesia. 

La miró mal y ella me guiña. 

—Ven —Dice Cayden jalándome—. Te presentaré a mi madre. 

Me quedo inmóvil y él frunce el ceño. 

— ¿Qué pasa? 

—No quiero ir. 

— ¿Por qué? —Dice acariciando mi mejilla—. Mi mamá es la persona más buena que podrás conocer... no tengas miedo. 

Asiento con la cabeza y beso su  mejilla. 

—Vamos —Digo tragando saliva. 

Caminamos hasta la primera fila y veo una señora con vestido blanco ajustado y un moño como recogido, debe ser ella... es la copia de Dani y Kath. Está hablando con la pequeña de Esther que tiene un vestidito violeta de princesa.  

—Mamá —Dice y la señora levanta la cabeza. Me mira curiosa y extrañada, se levanta y abraza a Cayden. 

—Hola cielo —Voltea hacia mí— ¿Tú eres la famosa Geraldine? 

Algo sonrojada asiento con la cabeza. Levantó mi mano para saludarla pero ella me jala y me abraza. 

— ¡Al fin mi niño tiene novia! —Dice chillando—. Debes ser única para soportarlo. 

—Mamá... 

—Dijiste que es hermosa pero te quedaste corto. 

Solté una risita. Cayden negó con la cabeza avergonzado. 

—Muchas gracias por los cumplidos —Digo sonriendo. 

—No me agradezcas nada, ahora debes contarme como aguantas estar con mi hijo. 

La pregunta sería ¿Cómo su hijo puede estar conmigo? 

—Que sea apuesto ayudó un poco —Digo bromeando. 

Sus ojos brillan y me regala una sonrisa sincera. 

—Me alegra de que al fin mi hijo haya encontrado a una chica perfecta para él. 

Sonreí pero no fue una sonrisa sincera ya que no soy perfecta. Escuchamos la marcha nupcial y fuimos a la segunda banca para sentarnos. 

En eso entran las gemelas y su padre. Danielle está del lado izquierdo y Katherine en el derecho. 

Miro sus vestidos completamente distintos. El de Dani es hermoso con pedrería en el corsé y luego el resto de la falda es hermosa muy hinchada... una princesa sin duda alguna. Mientras Kath tiene uno de encaje pegado al cuerpo y con una cola larga, muy sexy debido a la espalda descubierta. 

Algo parecido son los peinados... aunque Dani tiene el cabello más corto. No se cómo no me percaté antes de los novios... tal vez estaba demasiado nerviosa como para notarlo antes. Ambos llevan trajes blancos y se los ve embobados mirando a sus novias. 

Suelto un suspiro de enamorada. 

Veo como la ceremonia comienza y siento un apretón en mi mano. 

—Algún día no muy lejano... seremos nosotros lo que estarán en ese altar. 



Mila Baez

Editado: 31.12.2020

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