¿yo, soy tu Mate?

2. MI ÁNGEL ROJO

Camino por el bosque en mi forma lobuna.

Anoche en mí recorrido diario por la extensa arboleda encontré el cuerpo de un sujeto y por el aroma lo identifique – aunque allá pasado tres meses, igual reconozco su esencia – Es el sujeto que de no haber llegado a tiempo, habría dañado a Cristal.

También halle huellas de licántropos, pero no sus arromas.

Busque aromas por toda el área, pero a cien metros las huellas desaparecen. Perdiendo el único rastro que tenía.

Toda la noche estuve buscando algún rastro, pero no hay nada. Es como si se hubieran desvanecido.

Planeo continuar con mi búsqueda, cuando ciento, una sensación extraña.

Mi corazón se altera y no deja de dar fuertes latidos…. ¿podría tratarse de ella?….Corro de inmediato, mi corazón me guía hasta las cercanías de la carretera.

No hay nadie.

De repente, oigo que un auto se aproxima. Mi instinto me dice que me aleje, pero mi corazón que me quede, obedeciendo a éste último espero al auto.

No tengo la menor idea de por qué mi lobo decide mostrarse por completo; volviendo mis ojos del tono carmesí, característico de un alfa real.

Demostrando su poderío se queda erguido, cabeza y cola levantadas, y orejas erectas.

Con la mirada en la carretera veo a una chica:

Cabello largo rojizo; ligeramente ondulado. Recogido en dos coletas bajas a la altura de sus hombros y cerca de sus orejas.


Sus cejas son delgadas y claras; ojos  soñadores con forma de almendra y de color verde. Pestañas cortas y rectas. Unas tres pecas en su respingada nariz. Su boca es pequeña de labios delgados y apetecibles. 
Tiene una cara dulce, tranquila y angelical, de un tono rosado ceniciento, mejillas suaves, un cuello fino   – y está en la parte trasera del auto con la vista clavada en mí –

Ella me ve y yo a ella.

Parece un ángel, un bello ángel rojo.

El tiempo se detiene; mi corazón enloquece, da fuertes y rápidos latidos. Es como si tratara de salirse de mi pecho.

Entonces comprendí la razón del comportamiento de mi parte lobuna. Él quería mostrarse tal cual es con ella, ya que….es ella… es mi compañera destinada.

Es MI ángel rojo; mi luna. MÍA Y DE NADIE MÁS.

Y como si la diosa luna nos quitara el tiempo que nos otorgó; éste retoma su velocidad.

Ella desaparece de mi vista.

Quiero correr detrás del auto…– no, no nos pueden separar –
Estoy tomando impulso para ir detrás de ella; cuando tomo el control. Retomando un poco la cordura me voy antes de que otra persona me vea.

Ya estando en el interior del bosque; mi cuerpo vuelve a la normalidad.

Me encuentro cerca de una cueva en la que oculte ropa. Al vestirme camino en dirección al mirador – desde ahí se puede ver todo Shen Fill – 

Ya fue suficiente con la búsqueda; es obvio que sin el aroma de los lobos no voy a lograr dar con ellos.

Llegando al mirador me encuentro con una chica apoyada en el capo del Mustang verde oscuro.

Con la mirada clavada en el frente, la brisa mueve su no tan largo cabello rubio y algunos mechones ondulados. Sus ojos azules, despegaron su mirada del paisaje, posándola en mí.

Tiene un buen físico gracias a los dotes que le ofrece ser un licántropo….sí, ella es una loba…y mi beta.

—Tardaste más tiempo ésta vez, ¿qué paso? acaso encontraste un gato al cual perseguir—  Me dice ella, en un tono burlón.

—De hecho, Cristal, me encontré algo mucho mejor—  Le digo con una sonrisa ampliamente de oreja a oreja. Mostrando mis dientes. Recordando a mi ángel.

—Enserio… ¿qué encontraste?—   Indaga, ingresando al auto del lado del conductor, mientras yo me coloco del lado del  acompañante.

—A mi compañera—   Confieso, con cara de enamorado. 

—Idiota—   Me da un golpe en el brazo.

—Auhhh…y eso por qué fue—   Me quejo.

—Como si te doliera… y fue porque lo dijiste como si ella, fuese un objeto y no una persona….Espera… ya entendí…tu compañera, es una muñeca inflable—   Lo último lo dice entre risas, burlándose de mí.

—Ja, ja, ja; que chistosa—   Indico en un tono ofendido.

—Ya perdón….Y dónde la viste, porque no creo que en el bosque—   Cuando estoy por responderle suena su celular.

—Hola ma………..estoy con un amigo…………….bueno ahora voy—

—Ahhh (suspiró) bien, hora de irnos—

— ¿Qué pasa?—  Inquiero en el por qué débenos marcharnos.

—Llegaron mis nuevos vecinos, mi mamá quiere que valla a casa para que les demos la bienvenida—   Contesta a mi duda.

— ¿Y qué, acaso tus padres no pueden hacerlo sin tu maravillosa presencia?—   Me burlo de ella.

—Obvio, no sólo tú puedes disfrutar de mi maravillosa (resalta la palabra) presencia—

—Tienes razón, debo dejar de ser egoísta y aceptar que no sólo yo, puedo disfrutar de tu encantadora compañía—  Con una leve risa contesto a su comentario.

— ¿Encantadora?, creí que era maravillosa. Aunque también sirve para describir lo linda que soy—  Me sonríe con una pequeña risita.

—Bueno ya, ¿qué no tenemos que marcharnos? para que les des la bienvenida a tus nuevos vecinos—   Dejo los comentarios bromistas, retomando el asunto principal.

—No, no tengo…tenemos que dar la bienvenida—  Me corrige, confundiéndome.

Enciende el auto; da marcha hacia atrás; girando a la derecha, hacia el camino de tierra.

— ¿Cómo que tenemos que dar la bienvenida, no esperas que yo te acompañe?—

—Claro que sí, son tus vecinos también—

—No, no lo son—

—Entonces ¿cómo defines a quienes viven enfrente de ti? ¿Yo no soy tu vecina?—  Sus preguntas me dejan en silencio.

—Ya, bueno me convenciste—   Acepto; ya que Cristal nunca se rinde, es terca, evitándome un largo tiempo en el que intentaría convencerme.  Llegamos hacia la carretera.



Rosa Negra del Desierto

Editado: 07.11.2019

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