MORGAN.
- Bueno gracias por las condolencias, pero debo ir, hasta luego Abril.
Hace dos segundos le dije mi nombre y ni aún así puede recordarlo.
No sabes cómo te vas a arrepentir de esto Zeus, a mí nadie me ignora y se sale con la suya.
Doy media vuelta y voy directo a mi casa.
(...)
Abro la puerta y lo primero que veo son a mis padres parados delante mío de brazos cruzados.
- ¿Que paso? -Pregunto con mi calma de siempre.
- No te hagas la tonta Morgan, sabes muy bien lo que hiciste.
Ruedo los ojos.
- ¿Todo este escando por esa chica que mate? Se lo merecía, además me asegure de que nadie me haya visto, no se preocupen.
Trato de pasar por al lado de ellos y mi madre me detiene agarrando fuertemente mi brazo.
- Prometiste que no lo volverías hacer. -Me reclama.
- Yo jamás prometí nada.
Me suelto bruscamente de su brazo.
Camino hacia las escaleras pero la voz de mi padre me detiene.
- ¿La mataste por ese chico de las fotos?
Respiro ondo y contesto.
- Si.
Sin más subo las escaleras hacia mi cuarto.
No entiendo porque le dan tanta importancia una persona más una persona menos, no hace la gran diferencia.