MORGAN.
Toco la puerta de Zeus 3 veces.
A esta hora de seguro se encuentra solo ya que los padres trabajan todo el día.
Me abre la puerta y al verme su cara se ve confundida.
- ¿Micaela? ¿Que haces acá? ¿Cómo sabes dónde vivo?
Entre dientes le contesto.
- ¡Me llamo Morgan! -Saco mi armo y le apunto.
Su cara pasa de condición a terror.
- Perdón, perdón. -Se empieza a disculpar mientras se pone de rodillas. -No me mates. -Ruega llorando.
- Hace 3 años que llevo enamorada de vos y vos ni una vez pudiste verme, darte cuenta de que existía... Por eso me obligaste a qué mate a Amanda.
Me mira a los ojos aún en el suelo.
- ¿Vos la mataste?
Asiento con mi mejor sonrisa de psicópata.
- Y ahora te toca a vos. -Hablo lista para apretar el gatillo.
Cuánto hasta tres mientras lo escucho suplicarme que no lo haga.
Disparo.
Silencio y su cuerpo sin vida cae al suelo.
Porque siempre me obligan a terminar así.
Pero no iré presa.
Eso jamás.
Cuando encuentren a mis papás sabrán que fui yo.
No tengo más opciones ni salidas.
Levanto el arma a mi cabeza y disparo.
Todo se acabó.
Fin.